Plantas y alcaloides visionarios

Peyote y
San Pedro

boton

Hongos

Amanita

LSD

DMT

Ololiouqui

Skapastora

Ayahuasca

Las enseñanzas que aportan los psiquedélicos son un potencial, no constituyen una certeza. Puedo aprender pero no estoy forzado a hacerlo; puedo descubrir maneras de mejorar mi calidad de vida, pero sólo el esfuerzo individual traerá los cambios deseados…

Estoy convencido que existe una gran riqueza de información en nuestro interior, montones de conocimientos intuitivos acumulados en el material genético de cada una de las células. Una especie de biblioteca que contiene innumerables libros de referencia pero de la que desconocemos la puerta de entrada…. Las drogas psiquedélicas abren la puerta de este mundo interior.

Esta búsqueda de conocimiento ha sido parte de la vida humana desde los primeros momentos de la conciencia… Cada uno de nosotros, en un momento u otro de la vida, nos sentimos extraños en la travesía de la existencia y necesitamos respuestas a las preguntas que surgen del alma. Un buen uso de las sustancias psicquedélicas puede ayudar en este vaje.

Alexander Shulguin: “La legalización de ciertas drogas debería de ir acompañada de educación”

Aunque el uso de hongos psicoactivos tales como Amanita muscaria y Claviceps purpurea no era desconocido entre los antiguos pueblos europeos, los primeros españoles que llegaron al territorio mexicano quedaron estupefactos al ver que los habitantes adoraban a sus dioses con la ayuda de plantas capaces de alterar la conciencia a las que daban nombres para ellos tan extraños como teonanacatl, peyotl, ololiuqui o pipiltzintzintli.

Debido a su ignorancia, a su vocación católica monoteísta y a sus pretensiones de conquista, los españoles que llegaron siguiendo a Hernán Cortés prohibieron junto con el culto a los antiguos dioses mesoamericanos, el consumo de las “plantas diabólicas del Nuevo Mundo”. En 1638, una instrucción del Santo Oficio español sentencia:

«Nosotros, los inquisidores, abocados a suprimir la perversidad herética y la apostasis, por virtud de la autoridad apostólica, declaramos condenada la hierba o raíz llamada peyote, introducida en estas provincias para detectar robos o adivinar otros acontecimientos, pues constituye un acto de superstición opuesto a la pureza e integridad de nuestra fe católica.» (22)

En 1656 aparece una guía para misioneros que ataca la idolatría indígena, incluyendo ahora la ingestión de hongos. Los escritos que condenan al teonanácatl se acompañan de ilustraciones que lo denuncian. En una de ellas aparece el diablo incitando a un indio a comer hongos; en otra, el diablo danza sobre ellos. (10)

Los jerarcas eclesiásticos hicieron un trabajo de persecución tan exitoso que durante cuatro siglos nada se supo sobre el culto relacionado con estas plantas. Ningún antropólogo o botánico fue capaz de descubrir las ceremonias rituales que continuaban llevándose a cabo clandestinamente. Fue hasta mediados de la década de 1930 que comenzaron a salir a la luz pública. Entonces se supo que las ceremonias rituales en las que intervenía alguna de estas plantas antiguamente satanizadas y prohibidas por los españoles, eran guiadas por un hombre sabio o una mujer sabia -comúnmente llamados chamanes o curanderos-, que dichas ceremonias incluían el ayuno previo como requisito para todos los participantes y que su objetivo principal era curar a personas enfermas.

Tanto los efectos de estas plantas, como los efectos de los brebajes que se preparan con ellas o los de sus respectivos alcaloides, dependen del contexto en el que se ingieren, la cantidad administrada, el propósito con el cual se utilizan, así como el control ceremonial que ejerce el chamán o la ausencia de éste; sin embargo, prácticamente todas ellas tienen en común la capacidad de generar lo que se conoce como visiones o alucinaciones, esto es: percepciones en ausencia de un objeto real (a diferencia de las ilusiones que son percepciones alteradas de un objeto presente, según las definen los psiquiátras).

La llamada Biblia de los médicos, el prestigioso manual farmacéutico Goodman & Gilman asegura que el rasgo que distingue a estos psicoactivos de otras clases de drogas es su capacidad de inducir estados de percepción, pensamiento y sensaciones alterados que no pueden experimentarse de otra manera, excepto en sueños o, a veces, en el éxtasis religioso:

Hay una conciencia intensificada de la entrada sensitiva, a menudo acompañada por un aumento de la claridad de percepción, pero con disminución sobre el control sobre lo que se experimenta. Con frecuencia se siente que parte del ser parece ser un observador pasivo (un ‘yo espectador’) más que una fuerza activa organizadora y directriz, mientras que otra parte participa y recibe experiencias sensoriales vívidas e inusuales… En este estado, la sensación más leve puede tener un significado profundo. Por lo general existe una disminución de la capacidad para diferenciar los límites entre un objeto y otro y entre el propio ser y el medio. Junto con esto puede haber una sensación de unión con ‘la humanidad’ o el ‘cosmos’. (34)

Otra característica de los “alucinógenos” que destaca en este manual es su bajo potencial de abuso: “son sustancias que rara vez provocan dependencia y excepcionalmente desembocan en un hecho fatal”. (34)

Etimológicamente, el verbo alucinar procede del latín halucinari, “divagar mentalmente o hablar sin sentido”, y en esa lengua es sinónimo de palabras que significan estar loco o delirar. Así pues, el adjetivo alucinógeno impone de inmediato un juicio de valor negativo sobre la naturaleza de las percepciones alteradas, ya que alucinar significa “ofuscar, seducir o engañar, haciendo que se tome una cosa por otra”. Debido a ello se han propuesto múltiples denominaciones científicas para tratar de abarcar etimológicamente sus efectos: psicodislépticos, eidéticos, misticomiméticos, psicógenos, psicoataráxicos, psicotógenos, psicotomiméticos, etc.

Desde la perspectiva de doctor Humprey Osmond y muchos otros investigadores, no se les puede aplicar el término de alucinógenos ya que pocas veces producen alucinaciones reales sino más bien ilusiones sensoriales, ni el de psicomiméticos, porque sus efectos son mucho mayores que la simple imitación de episodios de locura, por eso propuso el término de psiquedélicos. Él pensaba que podían propiciar una experiencia directa hacia los ámbitos espirituales y que los epítetos clínicos desdeñosos no debían oscurecer su verdadera riqueza, dado lo cual acuñó el vocablo psiquedélicos, un nombre con profundidad mística ya que etimológicamente significa “manifestadores o reveladores del alma”, pues viene de los términos griegos psique, que es el denominativo de “alma o espíritu” y delos que significa, “manifestar, revelar o hacer visible”. (98)

Por desgracia, los medios de comunicación masiva se encargaron de transformar a los psiquedélicos en psicodélicos, tal como tergiversaron muchas otras cosas respecto a estas drogas que terminaron asociadas con la rebelión cultural, los nuevos estilos artísticos y la apología del uso de sustancias psicoactivas durante la década de los años sesenta. Así fue como este excelente término cayó en desuso.

En virtud de mis experiencias personales, a mí me gustaría que se reivindicara el término de psiquedélicos, como intenta Richard Yensen (98), sin embargo, también me agrada mucho otro vocablo que un grupo de investigadores encabezados por Jonathan Ott propuso para referirse a “las drogas cuya ingestión altera la mente y provoca estados de posesión extática y chamánica“: enteógenos. El vocablo de origen griego entheos significa “Dios adentro” y se utilizaba para describir los trances proféticos, los momentos de creación artística y aquellos ritos religiosos en los que se experimentaban estados místicos a través de la ingestión de sustancias asociadas con alguna deidad. De acuerdo a Jonathan y sus colegas, en un sentido estricto, “sólo aquellas drogas que producen visiones y de las cuales pueda mostrarse que han figurado en ritos religiosos o chamánicos serían llamadas enteógenos.” (66)

No obstante, investigadores tan reputados como los Shulguin o Antonio Escohotado, señalan que las experiencias místicas o extáticas sólo son un potencial y no una garantía del uso de este grupo de psicoactivos. Adicionalmente Escohotado encuentra que el término entéogeno “es más ideológico que objetivo y recuerda excesivamente el ámbito de lo religioso”; dado lo cual se inclina por la palabra visionario, que le parece suficientemente secularizada o laica. Según explica: “la visión es una visión privilegiada del acontecer… cuando alguien dice que ha tenido una visión se refiere a que sintió o percibió lo que esa persona intuía que se podía percibir o sentir sobre cierto asunto, dejándose de lado todo subjetivismo”. (3)

Dejar de lado todo subjetivismo me parece imposible, pero dentro de las gradaciones entre lo más subjetivo y lo menos subjetivo, quizá visionario sea menos subjetivo que enteógeno y sobre todo más genérico, ya que incluye las experiencais del conjunto de personas que no llegan a experimentar estados místicos o visiones que puedan calificarse como espirituales dados los parámetros convencionales. Por eso es que finalmente he optado por emplear dicho término para calificar al conjunto de plantas, brebajes y alcaloides que se analizan en este capítulo: los cáctus llamados peyote y San Pedro, los hongos psicoactivos, los amanita muscaria, las semillas de ololiuqui, las hojas de ska pastora, la bebida denominada ayahuasca y dos alcaloides cuyos antecesores orgánicos tienen comprobada utilización chamánica: la dietilamida del ácido lisérgico o LSD, proveniente del hongo conocido como fuego de San Antonio y la dimetiltriptamina o DMT, principio activo contenido en diversas plantas psicoactivas de todo el globo terráqueo.

¿Por qué están prohibidas las sustancias visionarias?

En Las puertas de la percepción, fruto de sus vivencias espirituales a la luz de una planta maestra, el escritor inglés Aldous Huxley escribió: “Ser sacudido fuera de las rutas de la percepción ordinaria, ser espectador durante algunas horas sin tiempo del mundo externo e interno, no como se aparecen al animal obsesionado con la supervivencia o al ser humano obsesionado con palabras y nociones, sino como son aprehendidos directa e incondicionalmente por la mente en su totalidad, es una experiencia de inestimable valor para cualquiera y especialmente para el intelectual.” (42)

En parte siguiendo este tipo de recomendaciones emitidas por líderes contraculturales, y en parte siguiendo una moda amiga de la disipación y la rebeldía, cientos de jóvenes occidentales se lanzarían en pos de algún chamán entre mediados de los años cincuenta hasta mediados de los sesenta. Salvo contadas excepciones, ninguno de ellos llevaba en mente el objetivo de obtener enseñanzas acerca del autoconocimiento, sino el de tener un buen trip bajo los efectos de las plantas mágicas de México y del Amazonas.

Olvidando la segunda máxima del Templo de Delfos: “Nada en exceso”, los llamados hippies abandonaron la búsqueda de los chamanes e incluso el uso de las plantas mismas, sustituyéndolas por el consumo de sus alcaloides principales: mezcalina, dimetiltriptamina, dietilamida del ácido lisérgico, psilocina y psilocibina. Poco después, en 1971, a instancias del gobierno estadounidense asustado por la magnitud del fenómeno y especialmente por su asociación directa con el cuestionamientos al orden social imperante y la política contestataria de los jóvenes, comenzaría una nueva época de persecución y prohibición a escala mundial de las plantas maestras y sus alcaloides.

A partir de esta fecha las drogas quedaron técnicamente divididas en lícitas e ilícitas y conceptualmente estigmatizadas como buenas o malas. Como lúcidamente aseguró el poeta mexicano Octavio Paz:

Puede entenderse ahora la verdadera razón de la condenación y su severidad: la autoridad no obra como si reprimiese una práctica reprobable o un delito sino una disidencia. Puesto que es una disidencia que se propaga, la prohibición asume la forma de un combate contra un contagio del espíritu, contra una opinión. La autoridad manifiesta un celo ideológico: persigue una herejía, no un crimen. (70)

En virtud de esta neo-inquisición, los principios activos de las plantas maestras y por ende ellas mismas, caerían nuevamente en la clandestinidad o en la ambigüedad legislativa. Por arte y magia de la prohibición internacional aparecen entonces los cercos y retenes de la Policía Judicial Federal mexicana en las zonas en donde ellos suponen que estas plantas crecen ahora, aparecen los casos de jóvenes detenidos y extorsionados por querer transgredir el resguardo de las puertas de la percepción, aparece una nueva y quizá más peligrosa amenaza para la supervivencia de las tradiciones de ciertos pueblos indígenas de América: el exterminio de costumbres ancestrales debido al uso de plantas psicoactivas que autoridades ajenas consideran peligrosas… y peor aún, se dificulta el acceso y la investigación de fármacos de incalculable utilidad para la salud mental pública, como puede observarse en los apartados de Hechos interesantes de cada uno de los psicoactivos que se estudian en este aprtado dedicado a las plantas y alcaloides visionarios.

(Para encontrar más información relacionada con las plantas y alcaloides visionarios consulta también las páginas de Chamanismo y las de Espiritualidad y Terapias con psicoactivos)

¿Cómo se utilizaban estas plantas?

Se utilizaban básicamente de dos formas: para la sanación y/o para el autoconocimiento.

En el primer caso, el curandero las tomaba y a veces también el paciente. Durante el viaje, el sanador recibía la información que necesitaba darle al paciente, quien muchas veces recibía directamente la curación durante los efectos de la planta. Así trabajaba por ejemplo la curandera mexicana llamada María Sabina.

Los ritos de autoconocimiento de diversas culturas tinenen la peculiaridad de ser ritos anuales guiados por un chamán. Antes de llevar a cabo el ritual en el que se ingiere la planta, hay un periodo de preparación física (por ejemplo ayunos) y psicológica (por ejemplo una reunión catártica con todos los habitantes de la tribu en la que se confesaban y perdonaban las mutuas ofensas) y una peregrinación hacia el lugar donde crece la planta (como Wirikuta para los huicholes que consumen el peyote) o donde se lleva a cabo el ritual (como Eleusis a 20 kilómetros de Atenas para los antiguos griegos que consumían el kikeón).

Después de la toma hay otro periodo de reflexión e interpetación de la experiencia. Posteriormente, ya en la vida cotidiana, se procura darle una aplicación práctica a la información o visión recibida. Lo cual provoca un cambio o una transformación de la persona que tuvo la experiencia.

Una última característica digna de ser mencionada es que en la mayoría de estas culturas, las plantas son vistas como herramientas de trabajo temporales, que muestran al aprendiz de chamán o a la persona simple aquello que debe aprender a alcanzar por sí misma.

¿Cómo podemos utilizar actualmente estas plantas?

Mi recomendación consiste en seguir estas antiguas pautas para evitar cualquier peligro y hacer que funcionen para nosotros como remedios y no como venenos. Para estar seguros de ello hay que:

Llevar a cabo una preparación previa, a nivel físico (mediante ayunos o desintoxicaciones) mental (informarse de lo que se va a consumir), emocional y espiritual (siguiendo algún tipo de terapia o sistema de autoconocimiento).

Tener la experiencia una o máximo dos veces al año con una persona que te guíe y pueda hacerse cargo de cualquier eventualidad, como una crisis de sanación, un ataque de pánico, etc. Esta persona de preferencia debe ser un chamán experiementado o un terapeuta bien preparado.

Llevar a cabo algún proceso de integración de lo vivido, ya sea hablando con el chamán o con un terapeuta preparado, inmediatamente o días después de la toma.

Aplicar dentro de nuestra vida cotidiana la información, la visión o la enseñanza que hayamos recibido bajo los efectos con la planta.

Recordar que las plantas son herramientas de uso temporal y limitado. La penicilina sólo se toma en casos en que verdaderamente lo amerita y si abusamos de ella deja de hacer el efecto que buscamos y produce síntomas indeseables. Igualmente hemos de tratar a las plantas sagradas con el mismo respeto y usarlas temporalmente durante ciertos periodos de nuestra vida, sabiendo que algún día las dejaremos por completo.

Antiguamente estas plantas maestras tenían una razón de ser debido a la densidad del planeta y la dificultad que teníamos para entrar en contacto con nuestrs propia sabiduría o para comunicarson con nuestros guías en los planos invisibles, pero ahora, debido al aumento de las vibraciones de la Tierra y de la humanidad en general, es más fácil conseguir ese contacto y esa comunicación sin ayuda de las plantas. Por eso en la actualidad estamos asistiendo al principio del ocaso de su gran servicio en nuestro planeta.

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Ayahuasca

DATOS GENERALES

Origen

Los pintorescos bejucos de Banisteriopsis caapi o Banisteriopsis inebrians son originarios de América. Crecen en el valle del Amazonas, al este de Ecuador y en algunas zonas de Perú, Colombia y Venezuela. Con la corteza de estos bejucos y las hojas de otras plantas propias de la región, como la chacruna, se prepara una importante bebida ceremonial que recibe el nombre de ayahuasca. Durante años ha sido consumida con fines rituales en pueblos indígenas de Brasil, Ecuador y los Andes periuanos.

Existen documentos etnográficos que remontan el conocimiento de la ayahuasca entre los pueblos amazónicos a miles de años atrás. Las diferentes culturas que la usan cuentan con sus respectivos mitos sobre su procedencia, divinidades asociadas y acontecimientos sobre el origen de las mismas tribus.

Estas prácticas permanecieron ocultas al mundo occidental hasta que en 1851 Richard Spruce, un famoso explorador inglés viajó a Perú y tuvo noticias de esta bebida de uso ritual. Sin embargo, no fue sino hasta siete años después que Manuel Villavicencio, un funcionario ecuatoriano, se convirtió en el primer no indígena de que se tenga noticia, en probar los efectos de la ayahuasca tras haber sido invitado a participar en un ritual. Villavicencio contó que vio “los más sobrecogedores paisajes, grandes ciudades, maravillosas torres, bellos parques y otras cosas magníficas”. (32)

A principios de la década de los 50 el escritor estadounidense Williams Burroughs tuvo noticia de esta bebida y en 1953 viajó a Colombia para probarla. Siete años más tarde su compatriota, el poeta Allen Ginsberg también emprendió una exploración similar y años después la correspondencia que ambos sostuvieron al respecto sería editada en un libro llamado Las cartas de yagé. Esta publicación aunada a las a las investigaciones del etnobotánico Richard Evan Shultes contribuyeron a atraer la atención del mundo occidental hacia la ayahuasca y las culturas que la utilizan ancestralmente.

Etimología y denominaciones

Según Brailowsky (4) ayahuasca quiere decir “bejuco de los espíritus”; según Schultes y Hofmann (40), significa “soga del ahorcado” o “enredadera del alma” en lengua quechua, una de las lenguas habladas en el Perú.

La ayahuasca tiene varios nombres nativos en otras regiones del continente americano: pilde, dápa, pandé (Ecuador), caapi, hoasca, daime, vegetal (Brasil), yagé o yagué (Colombia), kahi, kahiriama, mihi y natema (Amazonía). Se sabe que las plantas que los chamanes adicionan a los bejucos dependen del propósito para el cual se vaya a consumir la ayahuasca, que puede ser: viaje astral, telepatía, curación, comunicación con espíritus, aprendizaje de “ícaros” (canciones para curar), adivinación, etc. Juan José García P. asegura que en función de dichas plantas aditivas, esta bebida ceremonial puede recibir diferentes nombres tales como: tigrehuasca, monohuasca, indihuasca, cielohuasca, culebrasca, etc. (16)

QUÍMICA

Identificación

Los chamanes andinos utilizan piedras para machacar trozos de la corteza de los bejucos de Banisteriopsis. Posteriormente las hierven en agua durante varias horas junto con hojas de algunas plantas específicas como la chacruna o amirucapanga (Psychotria viridia) o la chagropanga u oco-yajé (Dyplopteris cabrerana) a las cuales atribuyen la producción de visiones mejores y más luminosas. (32 y 50)

El resultado es un brebaje de color marrón que puede ser más líquido o más espeso en función de su concentración. Posteriormente cuelan el agua, y concentran aún más el extracto. El proceso total requiere alrededor de diez horas de trabajo.

La proporción común de ingredientes utilizados, según Therence McKena es de 2.5 partes de Banisteriopsis por 1 parte de Psychotria o de Dyplopteris; lo que a juicio de este mismo autor equivale a unos 500 g de liana y unos 85 gm de hojas frescas por cada dosis activa que se pretenda preparar. (44)

Los chamanes del Brasil consideran que la liana es “La Fuerza” y la otra planta es “La Luz” de la ayahuasca y después de haberla bebido hablan sobre su calidad en términos de la fuerza y/o de la luz que han experimentado. (42)

Hojas de Psicotrya viridis

Imágen escaneada del libro

Bejucos de Banisteriopsis caapi

Hay dos clases de Banisteriopsis: inebrians y caapi que se diferencian principalmente por la forma de sus hojas. Ambas especies son bejucos con corteza lisa, de color café y hojas verde oscuras que miden hasta 18 cm de longitud y aproximadamente 8 cm de ancho; tienen flores pequeñas de color rosado que se dan en pequeños conjuntos.

Composición

Tanto el córtex leñoso como las hojas de los bejucos de Banisteriopsis contienen altos niveles de betacarbolinas o alcaloides de harmala. Los principales son harmina (un principio activo al que antes de su clasificación oficial en 1939 se le llamó banisterín, yageína o telepatina debido a las propiedades telepáticas atribuidas a la ayahuasca), tetrahidroharmina (THH), y en bajas concentraciones también presenta harmalina. Este grupo de alcaloides no es exclusivo de las especies de Banisteriopsis, también se presenta en las semillas de Peganum harmala, por ejemplo.

El resto de las plantas con las que se confecciona la ayahuasca (Psychotria viridia, Psychotria carthaginesis, B. rusbyana etc.) contienen distintas triptaminas, como la llamada DMT (diemetriltriptamina).

El farmacólogo Jonathan Ott señala que la extracción de los alcaloides de la harmala requiere un tiempo mínimo de cocción de 10 a 15 horas; y entre más tiempo pasa, mayores concentraciones de THH presenta la bebida. (32)

Formas de adulteración

No existen. Sin embargo, circulan algunos comentarios de personas conocedoras como Juan José García Piñeiro quien en su libro En Busca de las plantas sagradas, advierte que algunos chamanes poco escrupulosos diluyen deliberadamente la ayahuasca, lo cual provoca efectos muy débiles o casi nulos. Desde su perspectiva, esto lo hacen por dos razones: “ahorrar y no tener demasiados problemas con los participantes de la sesión”. (16)

Lo que yo he observado en los grupos a los que he tenido acceso, es que también existe la consideración de que las primeras tomas han de ser más diluidas para que las personas se familiaricen con los efectos y una vez que los conozcan puedan tomar dosis menos diluidas y por lo tanto más fuertes; paralelamente, también existe la consideración de ir sutilizando o sensibilizando el cuerpo para requerir menos dosis y experimentar los mismos efectos.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Los efectos comienzan aproximadamente 30 minutos después de su administración por vía oral y se prolongan alrededor de cuatro a seis horas.

En comparación con los mecanismos de acción de otras sustancias psicoactivas sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), los de la ayahuasca resultan farmacológicamente más sofisticados. Hasta ahora se ha comprobado que los alcaloides de la harmala suscitan una activación de los nexos entre ambos hemisferios cerebrales y provocan una importante inhibición temporal de enzimas de monoamino oxidasa (MAO), lo que genera un aumento en los niveles normales de serotonina. (7)

La serotonina es un neurotransmisor que está muy involucrado en el control de los estado de ánimo, de las emociones, de la percepción sensorial y de funciones cognoscitivas superiores. De tal forma que hasta hace pocos años, la inhibición de la MAO constituía e tratamiento más popular contra la depresión ya que cuando se impide la acción de esta enzima dedicada a degradar ciertos neurotransmisores (dopamina y noradrenalina), aumentan los niveles generales de serotonina permitiendo una mayor actividad neuronal.

Por otra parte, tenemos que la DMT que es el principio activo de las plantas con las que se mezclan las lianas de Banisteriopsis para hacer la ayahuasca, resulta inactiva cuando se administra en forma oral ya que precisamente la enzima MAO la degrada completa y rápidamente antes de que pueda llegar al cerebro. Sin embargo cuando la DMT se fuma o se inyecta, llega directamente al cerebro y produce entre otros breves efectos, la visión de colores y formas caleidoscópicas. Debido a que los alcaloides de tipo harmala inhiben la enzima MAO, la DMT que contiene la ayahuasca no se degrada y alcanza a llegar al sistema nervioso central donde contribuye a activar los nexos cerebrales al tener un efecto sinérgico con los otros alcaloides, además de que su propia acción visionaria resulta reforzada. (32)

El incremento en los niveles de serotonina mediante la inhibición de la MAO, origina un aumento en la actividad de los nexos receptores centrales, que es lo que ocurre normalmente cuando se ejerce el razonamiento. (4) La serotonina participa en muchos aspectos de las funciones cognoscitivas superiores, como la planificación y el proceso de toma de decisiones. Tiene cierta actividad termoreguladora en el control del vómito y es neurotransmisor de las neuronas que transmiten las sensaciones de dolor. Participa también de alguna forma en la inducción al sueño, pues su ausencia produce insomnio. (11)

Se sabe además que la lesión en neuronas serotoninérgicas induce activación motora y un aumento en la irritabilidad y la agresividad. Otra importantísima función de la serotonina es que a partir de ésta se metaboliza la melatonina, otro sofisticado neurotransmisor del SNC encargado, entre otras cosas de la regulación del reloj biológico, los ritmos circadianos y la regulación fisiológica de la retina. La síntesis se realiza principalmente en la glándula pineal que actúa como transductor, transformando las señales luminosas en señales hormonales. Es interesante señalar que mientras su concentración en la sangre es alta entre los cero y los cinco años de edad, decrece hasta el final de la pubertad, permaneciendo baja el resto de la vida humana ordinaria. Para Raúl de la Flor, este hecho, unido al papel de la serotonina como filtro de las percepciones, “podría ser la explicación de que bajo los efectos de un visionario seamos capaces de apreciar la belleza de las cosas más cotidianas”. Y por el contrario, si la sustancia psicoactiva “anula ese filtro de percepciones, podemos caer en los estados de paranoia en las que cualquier percepción, que obviaríamos en estados normales, nos pone en alerta y hace que nos consideremos en peligro”. (11)

Dosificación

Las concentraciones psicoactivas de los diversos preparados de ayahuasca varían en función de la presencia o ausencia de aditivos con triptaminas y de su forma de preparación.

García Piñeiro (16) cuenta, por ejemplo, que un chamán peruano que él conoció llamado Edgardo, obtiene ½ litro de ayahuasca de una decocción paulatina y continua de las plantas en 100 litros de agua; logrando un brebaje de alta potencia y calidad excepcional.

Generalmente esta clase de brebajes están destinadas al uso de chamanes, aprendices y gente entrenada. Piñeiro aclara también que la gran mayoría de los chamanes obtienen 10 litros de ayahuasca de cada 100 litros de agua, siendo ésta la calidad y potencia normalmente utilizadas.

Tomado de la revista Takiwassi
Lianas de Banisteriopsis caapi

McKenna analizó ocho muestras de ayahuasca obtenidas de ayahuasqueros en los alrededores de Pucallpa, Inquitos y Tarapoto, en Perú y encontró que en promedio contenían 65 % de harmina, 22% de TTH, 6% de harmalina y 8% de DMT. El promedio de las dosis era de de 60 ml, con 437 mg de alcaloides en total, de los cuales 280 mg eran de harmina, 96 mg de TTH, 25 mg de harmalina y 36 mg de DMT. (32)

Las dosis bajas de ayahuasca de potencia estándar, van de medio vaso a un vaso de tamaño normal (de 60 ml aproximadamente). Las dosis regulares van de 2 a 3 vasos; y las dosis altas de 4 en adelante.

Se calcula que la dosis activa media de harmina por vía oral es de 3 a 100 mg por kg de peso, esto es entre 210 y 700 mg para una persona que pese 70 kilos, mientras que por vía intravenos sólo se requieren 3 mg, o sea 210 mg para el mismo caso. La cantidad letal de los alcaloides presentes en la ayahuasca se desconoce.

Efectos psicológicos y fisiológicos

En el contexto del chamanismo de sanación que se practica en el área del Amazonas, el hilo conductor de cada toma es el aspecto terapéutico. Según relata Germán Zuluaga:

El yagué, el remedio, desde el principio, obra haciendo curación; en efecto, la sustancia recorre el organismo y detecta las dolencias físicas, escudriña el corazón y las emociones, la mente y los pensamientos, el espíritu y el estado de gracia y en este recorrido va detectando los problemas a manera de diagnóstico, seguido y a veces al mismo tiempo de un efecto de limpieza, de depuración, de purificación y de purga, manifestada orgánicamente por el vómito y la diarrea y a nivel mental y emocional, por una catarsis que se acompaña de una aceptación de la enfermedad. Tal vez el primero y más importante efecto del yagué es conseguir que el paciente adquiera conciencia de enfermedad. En este proceso, y sobre todo al final, aparece en medio del trance lo que podríamos llamar el principio del tratamiento: una claridad de pensamiento en el enfermo que le permite entender su problema y también programar cambios de actitud en su vida, con miras a la obtención de la salud o el bienestar que buscaba cuando se propuso participar en la sesión. (50)

En el contexto de la investigación científica practicada por mentalidades occidentales, las cosas se perciben de una manera bastante distinta. Por ejemplo, en sus investigaciones, Schultes y Hofmann reportan:

Sin aditivos, la intoxicación con ayahuasca puede ser agradable, produce visiones luminosas con los ojos cerrados después de un periodo de vértigo, nerviosismo, profusa transpiración y algunas veces náusea. Durante una etapa de lasitud se inicia el juego de colores; al principio blanco; después un azul difuso ahumado que poco a poco aumenta en intensidad; finalmente hay quien duerme, aunque interrumpido por sueños y fiebre.

El efecto más violento y frecuente después de la intoxicación es una fuerte diarrea. Con el aditivo de triptaminas, muchos de estos efectos se intensifican; aparecen además, palpitaciones, convulsiones, midriasis y taquicardia. Una muestra de temor o agresividad suele anunciar estados avanzados de intoxicación. (40)

Ferrán un amigo mío que entrevisté acerca de sus experiencias al tomar ayahuasca en el contexto de un grupo urbano de autodescubrimiento, me relató lo siguiente:

En mi primera experiencia… Aprendí muchísimas cosas, me vi desde un estado muy ampliado de conciencia y aprendí muchísimo de mí, de la vida, de las relaciones, de mi propia constitución, de quién soy yo, etc. Además fue curioso porque fue una experiencia maravillosa a varios niveles, tanto físico, energético, psíquico como espiritual… Por ejemplo, me di cuenta de que la música era lo máximo que había alcanzado a vislumbrar como manifestación divina. Vi que la música está viva, vi que era una manifestación suprema de todo, cada nota era viva, tenía color, me llegaba al corazón, lloraba, lloraba de pura belleza. Era algo increíble… fue maravilloso, fue SER YO en mayúsculas; todo son palabras ¿no? pero yo también voy a utilizar las mías, estaba dándome cuenta de que frente de mí estaban todas mis subpersonalidades: estaba el Ferrán que duda, el Ferrán orgulloso, el Ferrán que pregunta, el Ferrán violento… decenas, eran formas de energía que hablaban a la vez, y hablaban entre ellas. También había un viejecito de barba blanca, y yo sabía en aquel momento que todo esto no era yo, pero que formaba parte de mí, eran mis hijos, mis herramientas, mis herramientas de actuación en esta vida. Y entonces en lugar de sentir un lastre terrible o un asco terrible por esto, sentí un profundo cariño, afecto y amor, porque pensé: ‘Estos son mis hijos’. Entonces es como si vieras a cada uno de tus hijos como al hijo pequeñito, tanto que dice ‘Mira papá hoy he saltado dos metros’, por ejemplo, en plan orgulloso. Decía cosas así y yo me decía ‘Ay si hijo mío, sí dos metros fíjate’ Y a todos a la par les pasaba todo esto y luego estaba el viejecito que posteriormente relacioné con el arquetipo del anciano sabio, que estaba muy cerca de mí y mirando también el panorama. Y al mismo tiempo me venían ráfagas de verdades, por ejemplo, a mí lo que me apasiona, lo que siempre me ha apasionado, es la filosofía, la metafísica, y eso venía, esa inteligencia que está al alcance de todos, se me manifestaba, y yo captaba pequeñas verdades, cosa que me alegraba y decía ‘Sí, sí’, entonces al decir este sí, lo veía todo con mucha más ecuanimidad. El Ferrán resabiado saltaba, y decía ‘¡He, ¿ves? eso ya lo decía yo!’. Y yo, el abuelete que estaba ahí, movía la cabeza asintiendo y lo hacía, lo hacíamos, con cariño. Y eso fue maravilloso porque aparte de experiencias místicas “muy elevadas”, que puedas tener, éstas son herramientas que te sirven en la vida cotidiana… saber eso de manera fehaciente, real, científica, pues no significa que lo hayas entendido totalmente, que lo hayas superado, que ya lo hayas trascendido, pero sí que te da las herramientas para irlo trabajando cada día, que es de lo que se trata… En mi propia experimentación cotidiana, he comprendido que el conocimiento no es una cuestión de añadir sabiduría, ni de añadir nada, la realidad está en ir quitando cosas, cuánto más vacío estás, más se llega a la mano de Dios. Y ya no quiero utilizar palabras porque cada uno tiene sus propios conceptos ¿no? Llámale eso que también forma parte de ti, que se manifiesta. Entonces lo que de alguna manera pretendo ahora, es vaciarme. (Consultar la entrevista completa con Ferrán)

Un consumidor anónimo que ingirió una decocción hecha con 3 cucharadas de una mezcla de B. caapi con P. viridia en su casa, en la ciudad y sin la guía de nadie, compartió su azoro a las páginas electrónicas de The Lycaeum:

Vi muchas líneas y manchas en colores fosforescentes moviéndose por todas partes. Un mantel blanco estaba lleno de líneas de colores cintilantes. Tuve la sensación de animales de jungla, se sentía como la piel de un jaguar. Mis manos estaban pulsando con un aura verde, pude ver un árbol vascular pulsando verde en mis manos, un aura emanando de ellas. Entonces me di cuenta de que mis manos eran como la esencia de la humanidad, desnudas desde el principio. Estaba realmente asombrado de ver la energía que emanaba de las manos, me pregunté cómo sería posible canalizarla hacia la curación. Más tarde vi una criatura similar a una boa mientras miraba la pared. Era como un fantasma, como un holograma, se movía lentamente. Todo esto ocurrió con las luces apagadas. Experimenté algo de náuseas y estuve acelerado unos días. ¿Alguien ha experimentado este fenómeno energético? ¿Alguien lo ha usado para curar? ¿O fue sólo una ilusión? (45)

Anja, otra consumidora anónima que ingirió un preparado de ayahuasca guiada por dos chamanes en un poblado peruano, narra sus experiencias a la citada página electrónica:

Me siento mareada… siento náuseas… tomo una jícara… vomito chorros para mi sorpresa… Ahora me siento abierta… Mis zapatos, el lugar, mi cabello, el espacio, nada importa… Uno de los chamanes viene y se sienta frente a mí y canta y sacude hojas a mi alrededor. Su voz es tan pura, tan resonante, tan fluida… es como una canción de cuna, sólo para mí, me siento tan apoyada, tan agradecida, tan privilegiada, tan segura de dejarme ir y ser… Estoy realmente conmovida – estoy tan feliz – hay ayuda. Mis emociones me llenan. Comienzo a llorar, profundos sollozos. ¿De qué lloro? ¿Estoy triste? No. ¿Siento tristeza? Sí. Lloro por la parte vieja, la parte asustadiza, la parte con la que he luchado tanto, siento lástima por ella. Es como si pudiera verme desde el lado de los guías. Todos los guías, seres, energías, están conmigo, y lo que es más, yo estoy con ellos. Lloro y lloro y me río y siento un inmenso descanso y respiro y río y me siento viva y estoy feliz y siento que pertenezco… estoy fluyendo y conectándome con todo el espacio… (45)

A nivel físico, la ingestión de ayahuasca puede provocar náuseas, fuertes vómitos, diarrea, dilatación de pupilas, aumento del ritmo cardiaco y la presión sanguínea. No hay reportes sobre daños físicos ocasionados por el consumo prolongado. Aunque sí hay observaciones respecto a un probable desarrollo de cambios a largo plazo en el sistema nervioso central tras un periodo de uso continuo. El investigador J. C. Callaway asegura que en un estudio dirigido por él se encontró un significativo cambio en la densidad de los nexos de activación de serotonina en las plaquetas sanguíneas. Él mismo señala que: “Tales cambios extensos y duraderos serían el resultado del flujo semanal o quincenal de neurotransmisores, serotonina en este caso, y estos cambios en la función neuronal se desarrollarían posteriormente como consecuencia de aquella estimulación”. Sin embargo, lejos de ser algo indeseable, tal posibilidad le parece a Callaway, “una forma nueva e inexplorada de aplicar la ayahuasca a las disfunciones neuronales: inducir un síndrome de serotonina ‘terapéutico’ que actúe como una especie de sedante ‘mental’.” (7)

Potencial de dependencia

No se han reportado casos de dependencia física, psicológica, tolerancia o muertes por intoxicación entre las culturas andinas y amazónicas que tradicionalmente la han venido utilizando. De acuerdo al Dr. Jaques Mabit, director de una clínica experimental para tratar las adicciones con ayahuasca El uso de las sustancias psicotrópicas en el marco ritual, con las precauciones de la iniciación, no induce jamás una dependencia o una adicción…” (21)

Tulio Cícero, un usuario brasileño de ayahuasca dentro del marco ritualístico del Santo Daime difiere de esta opinión y señala que: “Hay que tener cuidado con las dependencias que pueden producir ciertos estados de armonía inducidos por su efecto”. (2)

La Dra. Helen Flix por su parte asegura que:

…hay un mecanismo interno que un buen día te dice que debes estar un tiempo sin volver a hacer ninguna porque es que no lo necesitas. Sabes que está ahí para poder utilizarlo cuando vuelva a ser necesario, pero que ya no lo necesitas. Que lo que tenías que colocar en su sitio está colocado, lo que tenías que entender está entendido y lo que necesitabas saber ya lo has sabido. Entonces puedes pasar largos años sin a lo mejor volverte a acercar a un ritual de ayahuasca, de san pedro ni a ningún ritual de crecimiento con plantas. Luego a lo mejor en otra etapa de tu vida te das cuenta que necesitas recolocar y tener nuevos aprendizajes y vuelves a tener esa necesidad de volver a coger la mochila, coger un avión, otro avión, horas de coche, horas de barco y volver otra vez a la selva ya que, de alguna manera, las prohibiciones hacen que en Europa no sea fácil poder acceder a estos trabajos de ayahuasca o sanpedro o de peyote o de salvia. (Ver más al respecto en: Entevista con Helen Flix)

¿QuÉ hacer en caso de emergencia?

La emergencia más común es un llamado “mal viaje”, que para muchas personas es en realidad algo positivo porque significa que estás viendo tus miedos y tienes la oportunidad de identificarlos y enfrentarlos, en cuyo caso se recomienda tratar de calmar al consumidor infundiéndole serenidad y confianza para ayudarlo en su proceso.

En el ya mencionado libro En busca de las plantas sagradas, Juan José García Piñeiro (16) pregunta a un chamán qué hacer si a lo largo de un ritual “alguien está demasiado volado”, y éste le aconseja tocar música rítmica en sus oídos con gran fuerza y velocidad, golpearlo con ramas de hojas en sus cuatro direcciones, mientras permanece sentado sobre un tronco en posición vertical y escupirle “agua florida” o una mezcla de alcanfor y wodka.

En situaciones verdaderamente extremas la medicina académica aconseja administrar un antipsicótico que contenga clorpromazina (Largactil®) o heloperidol (Haldol®), lo cual resulta bastante “salvaje” a los ojos de la medicina tradicional y los mismos chamanes.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

La legislación que rige la ayahuasca a nivel mundial es bastante ambigua. Por el momento el cultivo, la comercialización y el consumo de las enormes lianas de B. caapi y B. inebrians no está prohibido, puesto que la harmalina y los demás alcaloides de esta planta no están incluidos en ninguna de las listas internacionales de sustancias prohibidas. En cambio, la DMT que contienen las otras plantas que suelen estar presentes en la mezcla de ayahuasca sí es una sustancia prohibida que pertenece a la Lista I de sustancias internacionalmente controladas. Sin embargo, la cantidad de DMT existente en una dosis de ayahuasca no siempre está sujeta a las tablas de penalización que existen en algunas de las distintas legislaciones nacionales. No obstante, ha habido algunos casos de incautaciones de varios litros acompañadas por denuncias por tráfico y posesión de sustancias ilícitas, principalmente en España, Alemania, Francia y Holanda.

También hay países en los que es perfectamente lícito el consumo de la ayahuasca como es el caso de Perú, Ecuador, Colombia y Brasil. Éste último país incluso ya legisló al respecto tras una investigación en la que determinó que no se observaban perjuicios o daños inherentes al consumo y que incluso en algunas localidades se había encontrado una mejora en la calidad de vida entre los usuarios de esta sustancia adscritos a una iglesia organizada.

El farmacólogo Jonathan Ott dice que la ayahuasca, más que ningún otra droga enteogénica conocida, ha sobrevivido “la embestida de la instrucción y aculturación”, para tomar un lugar propio en lo que él llama “el Nuevo Orden”. Según sus propias palabras:

A pesar de las casi tres décadas de persecución de los enteógenos, ni el gobierno de los Estados Unidos, ni los de sus contrapartes Latinoamericanas ha mostrado intenciones de ilegalizar la harmina y la harmalina, alcaloides de la Banisteriopsis caapi (Los precios de Sigma Chemical Co. Vigentes en 1996 por un gramo de harmina libre de bases sintéticas eran de $50 dólares; harmalina $16.30; y de $38.50 y $70.40 por gramo de sus respectivas sales, harmol y harmalol; todos componentes vendidos para investigación. Así es que, aunque la poción de ayahuasca contenga la proscrita DMT y técnicamente pudiera ser ilegal, la planta Banisteriopsis caapi, sus alcaloides constituyentes, la poción de ayahuasca y los demás innumerables componentes de sus posibles aditivos, permanecen legales… la ayahuasca continúa usándose abiertamente, sin ningún estigma adherido a ella en Perú, Ecuador, Brasil ¡y en cualquier otra parte! (32)

El bejuco del alma

En colaboración con Robert F. Raffauf, Richard Evan Shultes publicó en Colombia otro libro sobre los médicos tradicionales de la Amazonía colomiana, sus plantas y sus rituales, cuyo título es El bejuco del alma. Éste es un libro básicamente fotográfico con algunos textos descriptivos muy breves y citas de otros autores. Las fotografías son un excelente testimonio antropológico y botánico de personas y plantas que por desgracia cada día son menos comunes debido a la invasión de la “civilización” en esos territorios.

Según se informa en alguno de los textos, en la Amazonía colombriana los médicos tradicionales que parten a recolectar bejucos de yajé silvestre van acompañados por muchahcos adolescentes a quienes enseñan las historias relacionadas con la bebida sagrada y los instruyen sobre las formas de detectar los mejores tipos:

En relación con otras plantas de la selva -por ejemplo el yoco- estos especialistas tienen una habilidad extraña para identificar varias “clases” de la misma especie, muchas de las cuales resultan ser químicamente más potentes que otras, pero ante las cuales los botánicos no pueden encontrar características morfológicas que les permitan diferenciarlas. (40a)

He aquí el contenido de una página del libro que hace referencia a la planta:

Imagen escaneada del libro

Banisteriopsis caapi, una liana que tiende a crecere una encantadora doble hélice, es uno de los ingredientes de la poción enteogénica conocida como ayahuasca, yage, caapi… Aquellos que la conocen la llaman “el bejuco del espíritu” o la “escalera de la Vía Láctea”. También se conoce como “el bejuco del alma”. H.. Rheingold (1989)

Un “bejuco del alma” de ocho años de edad
Cultivado en Fusagasugá, Colombia, de materail traído del Putumayo

El Banisteriopsis caapi se deja cultivar, y muchos indígenas, en especial los mádicos tradicionales, cultivan el bejuco cerca de la maloca o en el cocal. La planta crece relativamente rápido, como puede apreciarse en esta fotografía de un espécimen de ocho años de edad. Los indígenas, sin embargo, prefieren la corteza de lianas más viejas y más gruesas de la selva y opinan que los efectos psicoactivos de éstas son más “fuertes”. (40a)

Antropología de la ayahuasca

Diversos antropólogos coinciden en señalar que las grandes civilizaciones precolombinas del Amazonas ya utilizaban distintas plantas sagradas. En sus relatos, algunos misioneros españoles señalaron la existencia de una escuela de iniciación y misterios en la ciudad perdida de Vilacamba La Vieja, descrita por ellos como “una abominable universidad de idolatrías”. (34) Polari y otros autores aseguran que realmente el ayahuasca se utilizaba allí en algunos trabajos, rituales e iniciaciones y que incluso se llegó a hablar de una tradición profética propagada entre los sacerdotes del Sol, la cual, a través de la videncia producida por la ayahuasca, había previsto ya el fin de la civilización Inca. A partir de ese momento la historia tiene una laguna, cubierta en parte por los mitos y leyendas de los pueblos indígenas del Amazonas que simplemente mencionan una “liana de los sueños”.

Actualmente son varias las festividades y rituales que giran alrededor de la ayahuasca. Los tucanos de Colombia la utilizan en el famoso Tukanoan Yuruparí, ceremonia de comunicación con los antepasados, base de una sociedad tribal masculina y rito de iniciación a la adolescencia para los varones. Los zaparos la consumen antes de cada evento importante. Los jíbaros también creen que hace posible la comunicación con los antepasados y aseguran que bajo su influencia el alma del hombre puede abandonar el cuerpo y vagar libremente. Las mujeres la toman para comunicarse y recibir consejos de Nungui, su diosa madre. (40)

En Alucinógenos y chamanismo, el antropólogo Michael J. Harener constata que la realidad cotidiana del jíbaro del Amazonas ecuatorial es considerada como una “ilusión”. La realidad considerada como “real”, no está sin embargo ausente ni situada en una vida futura, sino que es presente y actual: “La primera vez que me puse a investigar entre los jívaros, en 1956-57, no valoré debidamente el impacto psicológico de la bebida hecha con Banisteriopsis sobre la visión de la realidad que tenían los nativos; pero en 1961 tuve oportunidad de beber el alucinógeno… Al encontrarme transportado a un trance en que lo sobrenatural me pareció natural, me di cuenta de que los antropólogos, inclusive yo mismo, habíamos profundamente subvalorado la importancia que la droga tienen en la ideología de los indígenas.” (18)

Entre los tucanos de ecuador, “quien toma la droga se siente impulsado por vientos poderosos que el guía-chamán explica como un viaje a la Vía Láctea, primera parada en el camino al cielo”. (21)

En la mayoría de las tribus se cree que para ejercer sus poderes el chamán se convierte en animal, preferentemente en un felino. Algunos “pueden experimentar pesadillas en las que son devorados entre las garras de un jaguar, o en las que serpientes gigantescas se aproximan para enroscarse en sus cuerpos.”

Los curanderos yekwanas imitan los rugidos del jaguar y los chamanes de los conibo-shipibos “poseen grandes serpientes para defenderse en batallas sobrenaturales contra otros chamanes poderosos.” (40) Los brujos-chamanes de Perú, Colombia, Ecuador, Brasil y Bolivia, utilizan este psicoactivo para curar y diagnosticar enfermedades, para resguardar a su pueblo del peligro, para adivinar las tretas del enemigo o para profetizar el futuro; pero en opinión de Schultes y Hofmann, la ayahuasca es más que un instrumento del chamán: “Penetra en tal grado en casi todos los aspectos de la vida de quienes la usan, que difícilmente puede equipararse con algún otro alucinógeno. Quienes la ingieren, chamanes o no, ven a todos los dioses, a los primeros hombres y animales, y llegan a comprender su orden social.” (40)

Las expediciones beatniks en busca del yagué

En Dharma Lion (41), Michael Schumacher narra las experiencias de los escritores William Burroughs y Allen Ginsberg. Este par de escritores estadounidenses de la llamada corriente beatnik fueron, si no los primeros en probar ayahuasca siendo ajenos a las culturas donde tradicionalmente se ha consumido, sí los que más contribuyeron a dar a conocer este psicoactivo fuera de sus fronteras gracias a sus respectivas influencias en la corriente contracultural de los años sesenta.

Burroughs terminaba su libro Junkie editado a principios de los años cincuenta mencionando “He leído acerca de una droga llamada yagé, usado por los indios en las riveras del Amazonas. Se supone que el yagé aumenta la sensibilidad telepática… He decidido bajar a Colombia y probar suerte con el yagé… Quizá en el yagé encuéntrenlo que he estado buscando en la basura (junk-heroína), y en la hierba (weed-marihuana) y en la coca (coke-cocaína). El yagé puede ser el colocón (fix) final.” (6)

Burroughs efectivamente la probó en Colombia en 1953. Sintió náuseas, mareos, entumecimiento y frío. Más tarde escribiría: “Violentos seres larvas pasaron frente a mis ojos en una bruma azul, cada uno emitiendo un graznido obsceno de mofa.” (5)

Allí en Colombia Burroughs se encontró con Richard Evan Shulltes, el que más tarde fuera llamado “padre de la etnobotánica”, autor, en colaboración con Hofmann -el químico suizo que descubrió la LSD- del famoso libro Plantas de los Dioses. Orígenes del uso de los alucinógenos (40) En ese entonces Shultes, un profesor de Harvard, había sido enviado por el gobierno de los Estados Unidos para estudiar temas relacionados con el caucho y aprovechaba toda ocasión para conocer más acerca de los usos de este misterioso brebaje, de sus formas de preparación, las plantas relacionadas y las gentes que lo usaban, todo lo cual encontraría después cabida en el citado libro.

En 1960, el escritor Allen Ginsberg emprendió su propia expedición siguiendo los pasos de Burroughs. Llegó a Lima donde Burroughs estuvo siete años antes, viajó a Pucallpa y consiguió ser invitado a un ritual donde el chamán sirvió ayahuasca ceremoniosamente, quemando tabaco y entonando una canción melancólica. Allen relataría más tarde a Burroughs en sus famosas Cartas del Yagé publicadas en 1963:

Todo el maldito cosmos se rompió desatándose a mi alrededor. Me sentí confrontado por la muerte… me dieron náuseas, comencé a vomitar, todo cubierto con serpientes, como la Serpiente Ceráfica, serpientes coloreadas con aureolas alrededor de todo mi cuerpo. Me sentí como una serpiente vomitando el universo o como un jíbaro con la cabeza ataviada con dientes de serpiente vomitando en comprensión del Asesinato del Universo – mi muerte por venir – la muerte de todos por venir – nadie está listo, yo no estoy listo… (5)

En Inquitos, Allen volvió a ingerir ayahuasca junto con un pequeño grupo y continúo su experiencia donde la dejó hasta llegar a una resolución. Bajo la guía de otro chamán fue transportado “a un universo multidimensional vigilado por una serpiente tan grande que la mitad de su cuerpo y su cola desaparecían en el vacío”. La serpiente emitía un sonido silbante que Ginsberg hizo parte de la visión, interpretándolo como una señal de “su eterna presencia en todo tiempo y lugar”. Esta vez, la serpiente, no le resultaba atemorizante, pues le prometía una resolución a la muerte, la entrada a su espíritu y el entendimiento de esa conciencia: “La visión parecía implicar que la muerte, aunque inevitable, no era tan terrorífica como la había imaginado. La muerte, razoné, era solo el rompimiento de una dimensión familiar.” (5)

Las experiencias de dos amigos en Colombia y Puerto Rico

Isabel y Miguel son una pareja de amigos míos que conocí en México. Ella es una doctora-artista puertorriqueña y él un economista-ecologista español. Los entrevisté en 1998, antes de probar personalmente la ayahuasca, porque quería saber más acerca de ella y el contexto en el que se utilizaba. Así es que les pedí que me describieran con detalle las vivencias que habían tenido en Puerto Rico y en Colombia. Quería saber cómo habían sido los rituales, qué tipo de gente asistía, si había algún riesgo o contraindicación para consumir la ayahuasca, qué experimentaron ellos y qué habían obtenido en lo personal tras estas experiencias. He aquí la síntesis de sus respuestas:

Isabel: …Unos chamanes de Colombia, del Amazonas, llegaron a Puerto Rico y fueron a dar una ceremonia y nos invitaron. Y posteriormente fuimos nosotros a Colombia y tuvimos la experiencia ya dentro de un congreso de medicina tradicional que ellos estaban ofreciendo… En esa ocasión estuvieron doce chamanes de distintas regiones de la amazonía y realmente fue una experiencia bien profunda, muy significativa. Tanto durante el episodio como después, porque el ayahuasca tiene la particularidad de que durante el rito, cuando tú la tomas y eso, puedes tener algunas visiones interesantes y demás, pero los días posteriores tú vas teniendo una introspección increíble de lo que ha pasado, no solamente cuando la estabas ingiriendo sino de muchos pasajes de tu vida y cosas que antes tú las veías pero no tenían gran significado para ti, de momento se empiezan a aclarar y empiezas a contextualizar las cosas de un modo bien diferente… En mi país [Puerto Rico], donde ellos fueron al principio, fue diferente. Primero fue un chamán más joven y allí él no separó a los hombres de las mujeres. Estábamos allí unos al lado del otro. La gente que asistió casi toda era de un nivel cultural alto. Habían bastantes médicos, profesores universitarios… con un nivel cultural alto y muy interesados en estas cosas con seriedad. No está prohibido, ellos traen el ayahuasca por el aeropuerto de lo más bien, sin ningún problema… En Colombia, el grupo que fuimos también, había entre ellos ecólogos, médicos, profesores universitarios, odontólogos, o sea un grupo también de un nivel cultural alto… Y estaban los indígenas y la gente del pueblo ¿no?… la recomendación fue que estés en ayuno de jugos y frutas y que no tomes ningún producto con leche. Bueno, no son recomendaciones, son requisitos. Además, si una mujer está en menstruación no puede participar del ritual porque supuestamente le hace daño al chamán y puede traer unas energías sumamente negativas. Así es que piden que por favor ninguna mujer lo haga y ellos alegan que ellos saben cuando una mujer está menstruando y se lo ha callado y está allí, porque al chamán le da reacción a la ayahuasca, cosa que usualmente no ocurre… El ritual fue bastante similar pero se hacía en Las Malocas. Es como un rancho especial para hacer estas cosas y allí sí se dividieron los hombres de las mujeres. Y era estricto. Allí sí estaban los chamanes mayores. Estaba el taita que había ido a Puerto Rico, pero también estaban los mayores de 90 a 98 años Y esta gente son bien estrictos y las normas no se traspasan. El ritual se comienza cuando ellos tomen primero el yagé. Ellos lo bendicen y luego empiezan a dárselo de beber a los hombres y a los niños. Porque los niños indígenas también toman yagé, los del pueblo también tomaron. Posteriormente se lo dan a las mujeres, pero en otro envase, lo cambian, no es el mismo. En el caso de los hombres, el taita les da directamente el yagé; en el caso de las mujeres, se lo da a un ayudante y el ayudante se los da a las mujeres. En mi país no ocurrió así. El mismo taita nos lo daba directamente. De todos modos, si la mujer quería que el yagé hiciera algo en su cuerpo en específico, en algún órgano, se lo decía al ayudante también, o sea no había ningún contacto directo, la mujer ni se acercaba a la mesa, ni nada de eso. Y básicamente exigían el silencio. Tú estabas toda la noche allí en tu proceso. En caso de ocurrir algo, sí ellos se acercaban a ti o te llevaban a ti hasta el sitio donde se hacían las sanaciones y allí empezaban a hacer unos cánticos preciosos, y se llenaban la boca con aguardiente y escupían y te iban haciendo como un despojo… y así estaban toda la noche, no dormían… realmente muy emocionante. Y siempre que veían a alguien que estaba en un proceso difícil, mandaban a uno de los ayudantes a preguntar si necesitaban ayuda o en ocasiones especiales decían ‘busca a aquella persona que hay que darle sanación’ y los iban a buscar.

Miguel: Yo te cuento un poco más… Finalmente pues la gente se acomoda en un sitio donde se va a pasar toda la noche porque es una actividad de varias horas ¿no? cinco a seis horas. Así que cada uno se acomoda en su petate, en su cosita, entonces generalmente se hacen los preparativos y se hace un ritual, entonces te acercas al chamán y él te va dando una vasijita. Posteriormente él hace danzas y cantos característicos en los que se hacen pues invocaciones, cantos a los seres, a los animales, a los espíritus, digamos ¿no? Y fundamentalmente pues se hacen esas sanaciones, generalmente con plumas y te van limpiando el cuerpo, al que quiera o al que ellos decidan y todo en silencio, callado, recogido, donde cada quien tiene su proceso. La recomendación de ellos es eso. Es una sanación física y espiritual y la idea es que tú internes y que esas visiones te fortalezcan, te ayuden a conocerte y a sanar y básicamente ese es el contexto…

Isabel: …definitivamente yo creo que tú debes tener cierta estabilidad psicológica y saber a lo que te vas a enfrentar porque ciertamente, te puedes encontrar con que tienes que bregar con tu parte oscura, con tu sombra, con lo negativo. Y si tú no estás preparado para eso… pues puedes tener un mal viaje y por ejemplo una persona que tenga lo que se llama una border line personality, o sea una personalidad allí en la línea, también puede tener un brote psicótico… una persona que esté cerca de la psicosis ¿no? Puede tenerlo, porque puedes ver tu parte oscura. Miguel casi siempre ve a Dios, los angelitos y todo ese tipo de cosas, chévere pero yo, no veo demonios, pero no lo veo tan celestial, lo veo muy dirigido a mis procesos, a los procesos que estoy en ese momento. Pero definitivamente yo creo que hay que tratar esto con mucho respeto porque puede ser un factor precipitante para tú desbalancearte.

Miguel: Yo creo que sí hay un riesgo en tomar estas cosas. Yo creo que todos, yo mismo y todos, en algún momento cuando tomas estas plantas enfrentas a tu negatividad y tu oscuridad. Así que, yo creo que por eso me parece importante hacerlo con seriedad. Sin embargo yo creo que estas plantas son para que la gente las use. Lo que pasa es que tienes que usarla en algún ritual sagrado e idealmente con algún tipo de protección. Por eso es ideal tener un guía, con chamanes o algún tipo de guía espiritual yo creo que sería la manera más adecuada. Por tanto yo no lo recomendaría fuera de un contexto sagrado y preparándose un poco para hacerlo…

Isabel: Quiero decirte que esa fue mi experiencia personal, pero allá en la Amazonía yo vi que ellos no limitaban el uso a nadie y en una de las tomas, a una muchacha le dio un ataque allí, casi parecía una psicosis. El chamán, la atendió, pero el tipo no se inmutó, o sea tú no veías preocupación en él ni nada. Él decía, ‘Eso va a pasar. Ella está trabajando ahora con lo que tiene que trabajar’ y sencillamente la dejó. Y efectivamente al otro día la muchacha estaba de lo más bien. Así que, ellos tienen muchísima seguridad para bregar con estas cosas, cosa que si tú no conoces la planta, si tú realmente no estás preparado, puedes pasar un mal rato. Yo creo por eso, mantenerse en el contexto ritualístico y religioso y darle el uso a la planta para el cual se debe emplear, es importantísimo. Y el chamán es bien importante. La energía del chamán, la seguridad que da él… porque en un estado así tú necesitas a alguien que te dé la seguridad de que te diga ‘estás mal pero tú vas a salir de eso.’ Y eso ellos sí saben bregarlo, yo lo vi, con una seguridad increíble. Allí nadie se salió de onda. La muchacha en su proceso, pero nada más…

Miguel: Bueno pues, yo creo que no buscaba sanar problemas físicos, más bien para mí era una experiencia más espiritual, más de tomar contacto no sé, de quién soy, por qué estamos aquí y para dónde vamos… una experiencia profunda así y de contacto con Dios Quizá más era ese el motivo. Y era sanar, ¿no? pero en ese sentido psicológico, espiritual de por qué estoy aquí, cuál es mi misión espiritual, un poco en ese contexto es más para mí la razón de la toma…

Isabel: …Yo tuve la oportunidad como de verme lo que yo era y ver el potencial que había. Tuve unas cuantas visiones con ayahuasca Todas simbólicas por supuesto. Por ejemplo, una de ellas fue que yo entraba como a un palacio de oro y subía por unas escalinatas y había un cofre todo de oro también y me dicen ‘¿Tienes la llave?’ Y yo… ‘Yo creo que sí’, y voy a buscar la llave y no la encuentro y entonces trato de abrirlo, y me dijeron ‘Pues fíjate tienes que buscar la llave, tienes que trabajarlo porque allí hay muchos tesoros y son tuyos, pero tú tienes que hacer tu parte’. Y utilizando esa imagen que vi, he ido trabajando en mi vida ¿no? Definitivamente. Y la tengo bien clara. Me ha venido en muchos momentos donde estoy por darme por vencida en alguna gestión, y me viene la imagen, punto, tú sabes, como un recuerdo. Y yo entiendo que sí, que tuvo un impacto en mi psiquis y en la toma de ciertas decisiones que yo tenía que hacer en ese momento. Definitivamente… (Consultar la entrevista completa con Isabel y Miguel)

La UDV y el Santo Daime, iglesias de la ayahuasca en Brasil

Entre finales de la década de los setenta y principios de los ochenta, tuvo lugar un nuevo fenómeno cultural en el Amazonas. Viajeros, aventureros y jóvenes con mochila que habían seguido la ruta del Machu-Pichu, hicieron circular la noticia de que en algunos sitios de Brasil, y especialmente en una comunidad cerca del Río Blanco, se utilizaba una misteriosa bebida mágica de origen inca que valía la pena probar. Así fue creciendo y expandiéndose el interés por dos iglesias brasileñas, dos de los fenómenos espirituales más significativos de finales de milenio que han unido a caucheros, indígenas del Amazonas, artistas, extranjeros, amas de casa, padres de familia, profesionistas y muchos jóvenes de las zonas más desarrolladas del Brasil bajo un cristianismo reinterpretado. Hoy en día estos cultos ha cruzado las fronteras del Brasil y se han extendido en pequeños grupos por diversas partes del globo terráqueo.

La Uniao do Vegetal (UDV) fue formada en la década de los sesentas por un cauchero llamado Gabriel, quien congregó a diversas personas de ascendencia indígena, afroamericana y europea bajo un culto que mezcla la iconografía cristiana con los espíritus y dioses de la jungla. Esta iglesia cuenta con alrededor de 6000 miembros agrupados en 55 congregaciones llamadas “núcleos”, cada una de las cuales se encuentra dirigida por un “Mestre”. Los miembros de la UDV pertenecen a la clase media y clase media superior son profesionistas en su mayoría, “doctores, abogados, banqueros, políticos y similares… con buenos ingresos y buenas casas” (42), según observa Alex Shulguin en las páginas de TIHKAL.

Los miembros de la UVD se reunen en “sesiones” cada dos semanas. El Mestre les otorga una única dosis de “hoasca”, a la que también suelen llamar “cha” (té) o “vegetal”. En la primera parte de la experiencia las personas se encuentran sentadas con los ojos cerrados y escuchan música mientras tienen lugar los efectos visionarios y purgativos de la bebida. Después de esto llega la etapa de “limpieza espiritual” llamada “miraçao” que dura aproximádamente dos horas en las que hay una interacción de los presentes entre ellos mismos y con el Mestre. Se hacen preguntas, se dan respuestas, hay un intercambio de ideas, se cantan canciones y se comparte la risa. El Mestre cierra entonces la sesión con un cántico. Hay un tiempo para socializar y hacia la cuarta hora se dispersa la congregación.

Entre las metas de la UDV se encuentra la recuperación de la ética, la autovalía y el autocontrol de cada uno de sus miembros frente a lo que consideran debilidades personales, tales como el uso del alcohol y el tabaco. Tan grande ha sido su éxito en estos últimos aspectos que les ha granjeado la aprobación gubernamental de la “hoasca” como un sacramento religioso legalmente reconocido.

La iglesia del Santo Daime es un poco más vieja, aunque fue durante los años setentas cuando Irineo Serra y Sebastiao Costa se hicieron famosos en la región del Amazonas por las milagrosas curaciones en las que “operaban” mentalmente bajo los efectos de la ayahuasca que ellos llamaban “Daime”. Sus cientos de seguidores, llamados “daimistas”, sostienen que el Maestro Raimundo Irineo Serra recibió el legado de las tradiciones esotéricas cristianas y la fuerza espiritual de los pueblos precolombinos, para fundar el culto del Santo Daime, al que se promueve como una “escuela de autoconocimiento, trabajo espiritual y caridad” (34).

El Santo Daime no es una iglesia unificada como la UDV, ya que a partir de la muerte de Irineo Serra fue escindida en ocho o nueve sectas lidereadas por un número equivalente de “Padrinos”. Los daimistas pertenecen a clases económicamente menos favorecidas que los de la UDV. Agrupados en comunidades también llamadas “núcleos”, se mantienen principalmente de la agricultura o de pequeños y medianos negocios.

Aunque al igual que la UDV, los miembros del Santo Daime se reúnen quincenalmente, su estructura interna es muy diferente. No hay sesiones, sino “hinários”, que son rituales muy elaborados. El “daime” se distribuye dos veces en intervalos de dos horas. En la primera parte hay un canto colectivo de himnos llamados “ícaros” y en la segunda un “bailado”, que es una coreografía de movimientos constantes, sincronizados y repetitivos. Entre los miembros de esta iglesia se practica una segregación sexual y jerárquica que sirve a los propósitos del ritual que se lleva a cabo en torno a una mesa central que tiene la forma de la estrella de David de seis puntas, alrededor de la cual hay doce sillas para miembros selectos de la comunidad. El resto de los participantes se sientan en bancos. Periódicamente se llevan a cabo rituales especiales denominados “Concentraciones” o “Trabajos estelares”. Los participantes se sientan en posiciones fijas (con la cabeza en alto, la espalda recta y sin cruzar los brazos ni las piernas) y mantienen silencio durante periodos cercanos a una hora. La energía del grupo es dirigida hacia los enfermos, dentro o fuera de la comunidad.

Las “sectas alucinógenas” importadas del Brasil

Debido a la desinformación, a la enrome cantidad de personas que participan en los cultos relacionados con la ayahuasca en Brasil y a su creciente popularización fuera de sus fronteras, se han presentado diversas situaciones conflictivas que han dado lugar a suspicacias, recelos, denuncias y temores no siempre carentes de fundamento. Algunas personas ven en estas sectas y en el consumo de ayahuasca dos formas de dependencia asociadas, lo cual consideran altamente peligroso; otras personas piensan que los altos precios que llegan a pedirse para participar en sus rituales, los convierten en negocios lucrativos apartados de la idea de caridad cristiana que se supone predican; y a muchas personas más, simplemente les causa temor la asociación de ideas religiosas con una bebida de efectos psicoactivos cuyos efectos desconocen.

En España por ejemplo, la policía tuvo conocimiento de un grupo de seguidores del Santo Daime que operaba en su territorio, comprobó que se habían realizado incautaciones de ayahuasca a dos grupos del mismo en Alemania, Francia y Holanda, y encargó a los agentes de la Unidad Central de Información Interior (UCCI) que comenzaran a realizar sus propias investigaciones. Ellos averiguaron que los miembros de este culto operaban bajo una asociación registrada en el Ministerio del Interior en 1995 como Asociación Medioambiental de Cooperación e Intercambio con la Amazonía (AMICA), con sede en Méntrida, Toledo.

Los agentes localizaron a todos los integrantes de la junta directiva y comprobaron que periódicamente se reunían con numerosas personas en un chalé propiedad del presidente de AMICA, interrogaron a los familiares de estas personas y varios de ellos “contaron que los adeptos llegaba a su casa con sus facultades muy alteradas, lo que les llevó a confirmar que ingerían algún tipo de estupefaciente”. Fue entonces cuando entraron en escena los agentes de la Unidad Central de Estupefacientes (UCE), quienes averiguaron que la organización iba a recibir “un importante cargamento de ayahuasca, la droga empleada en los ritos de la Iglesia del Santo Daime”, y arrestaron en el aeropuerto de Barajas a “dos chamanes brasileños” portadores de dos garrafas de ayahuasca que quedaron incautadas.

En la finca de Méntrida encontraron otros dos litros y arrestaron a otros miembros de la AMICA. Lo que más capitalizaron los periodistas encargados de las noticias sensacionalistas, fueron las cuestiones monetarias. En “Las tarifas del Santo Daime”, uno de los titulares más llamativos, la revista Interviú pormenorizaba que, “una de las detenidas dijo que los adeptos, que se cifran en torno a medio centenar, entregaban 10,000 pesetas al mes a la iglesia. La mitad de este dinero iba a parar a CEFLU, la secta madre radicada en Brasil. Además, por asistir a cada trabajo, como ellos denominaban a los rituales, se pagaban 2,000 pesetas, y si el asistente quería darse un viaje de ayahuasca le cobraban 50,000 pesetas”. (27) Poco después, tanto los miembros del culto como los dirigente brasileños fueron dejados en libertad tras pagar una multa por traficar con bajas cantidades de una sustancia prohibida internacionalmente (DMT).

No obstante, éste y otros casos similares han dado pie a que se especule de “drogas y sectas” como “dos formas de dependencia”. La página web de Sectas de Fin de Siglo, advierte a sus lectores que:

Durante el proceso de iniciación, los futuros adeptos y adictos, no son claramente conscientes de que pueden perder su libertad y su autodominio, frente a factores externos que acaben decidiendo por ellos, no conocen el verdadero alcance de la atadura impuesta por la dependencia. Mantienen algún grado de ambivalencia y vacilación, pero predomina en ellos la creencia de que son lo suficientemente autónomos para poder decidir el abandonar la droga o la Secta Destructiva (SD) en el momento en que les resulte nocivo… Continuando con la descripción del paralelismo entre ambas situaciones, describimos a continuación algunos de los aspectos comunes más significativos:

a) Trastornos de la personalidad (apatía y desinterés, cambios de los estados de humor, pérdida de la voluntad personal…)

b) Modificación de la vida cotidiana, todo gira alrededor del consumo de la droga o de las directrices, normas y actividades dictaminadas por la SD

c) En ambos casos suele producirse un determinado grado de deterioro físico, más común en el caso de los toxicómanos pero también frecuente en los adeptos a SD por alteraciones de ritmos de sueño, sobrecargas de trabajo y déficit alimentario.

d) El equivalente al síndrome de abstinencia del toxicómano se manifiesta con cuadros de irritabilidad, angustia, inquietud y desorientación en algunos adeptos cuando por circunstancias diversas no pueden establecer contacto con el grupo.

e) Los flash-backs del toxicómano, tienen su reflejo en las llamadas flotaciones del ex-adepto que ante determinados estímulos reproduce los mismos estados mentales experimentados durante su pasado grupal.

f) El gasto provocado por la adquisición de la droga puede equipararse a la total descapitalización de la mayoría de los adeptos que se ven obligados, bien a dedicarse exclusivamente al grupo sin ningún tipo de remuneración, bien a cotizar la práctica totalidad de sus ingresos en actividades diversas al servicio de la organización.

g) La misma esencia del concepto de dependencia determina que del mismo modo que el toxicómano no puede abandonar la droga, el adepto no puede dejar el grupo.

h) Las dificultades en el abordaje terapéutico de los toxicómanos se aprecian en el tratamiento de los adeptos a SD en los que resulta de gran complejidad y que requiere de un importante compromiso por parte de los familiares del paciente. (19)

Otro de los aspectos que le preocupan a Josep Maria Jansà, responsable médico AIS (Asesoramiento e Información sobre Sectas) y autor del texto anterior, es “la existencia de centros de recuperación de toxicómanos propiedad de algunas SD que son utilizados como instrumentos de captación”:

De entre ellos, los ejemplos más destacados son los centros Narconon de Dianética-Iglesia de la Cienciología, los centros del Patriarca o la Fundación Engelmaier y los centros de las organizaciones Remar y Retro. La característica común a todos ellos, es que se convence al toxicómano de que el origen de su dependencia a las drogas se halla bien en aspectos profundos de su personalidad que fuera del centro volverán a aparecer o bien en la falta de creencia en una filosofía o religión suprema (la del grupo naturalmente) que es la única que puede salvarle de caer de nuevo. De este modo, el supuesto centro de tratamiento deja de ser un medio para conseguir la recuperación de las drogas convirtiéndose en un fin en sí mismo, necesario para seguir viviendo. (19)

La existencia de esta serie de temores, advertencias y denuncias tiene su fuente de nutrición en los mismos “adeptos rescatados” que cuentan dramáticas historias, como la de la brasileña Alicia Diana Castilla, autora del libro Santo Daime, fanatismo e lavagem cerebral (9), quien también escribió “Sectas alucinógenas en Brasil” (8), un texto que colocó en internet con intención de advertir “sobre el lado sombrío de estas sectas”, principalmente a los cibernautas de América y Europa “donde estas prácticas se están divulgando”.

Al pie del texto se la describe como “una ex adepta de estas sectas alucinógenas” que “lucha por recuperar su hija adolescente, quien quedó atrapada en la secta”. Como información preliminar, Alicia explica que “se trata de sectas que utilizan además de todos los mecanismos usuales en estos casos (reinterpretación de textos sagrados, como la Biblia, la doctrina espiritista, teosofía, etc.) una bebida oriunda de la floresta amazónica, la ayahuasca, de poderoso efecto alterador de la consciencia”, lo cual le lleva a pensar que “de esta forma, el dominio es doble: las personas se deslumbran con la posibilidad de haber encontrado una antigua práctica chamánica que las protegería del sufrimiento y de la enfermedad haciendo uso de una poderosa substancia alucinógena de porte legal y de formar parte de una hermandad donde el ‘mal’ estaría erradicado.”

Posteriormente sintetiza los orígenes de las iglesias brasileñas remontándose a las historias personales de Irineu Serra y Gabriel da Silva, quienes sin conocerse entre ellos, tomaron conocimiento de la tradición “vegetalista” con los curanderos locales “y, bajo los efectos de la planta, ‘recibieron’ la misión divina de transmitir la doctrina cristiana, integrada a las creencias locales, con el auxilio de la poderosa ayahuasca.”:

Irineu Serra ‘recibe’ la instrucción de denominar la bebida ‘santo daime’ que es el imperativo del verbo ‘dar’: daime luz, daime amor, daime justicia, daime perdón y funda un grupo religioso al que llama ‘CEFLU’, Centro Ecléctico Fuente de la Luz Universal, donde desenvuelve rituales con elementos del candomblé, espiritismo, umbanda y catolicismo. En algunos de estos rituales las personas bailan y cantan al son de himnos religiosos durante toda la noche… Gabriel da Silva, en condiciones semejantes, funda la Unión del Vegetal, donde se mezclan a los elementos católicos, comportamientos y símbolos de la masonería. (8)

Cuenta luego que en la década del setenta, “muchos ex-hippies desencantados, con la tendencia ‘el sueño acabó’, llegaron a unirse a estas religiones originando un “inevitable choque de culturas”, que pasó a ser “una carrera desenfrenada para apoderarse de la substancia y diseminarla en los centros urbanos”. Hasta que en la década de los noventa, “la misma ola, crea un entusiasmo omnipotente y comienza una carrera entre los distintos grupos para exportar la bebida y la práctica fuera de las fronteras brasileñas”.

Alicia termina quejándose de que:

Una característica de este fenómeno es que alrededor del ‘daime’ se congregan personas más liberales, alternativas y new age, mientras que en el ‘vegetal’ convergen miembros del poder: jueces, políticos, autoridades y empresarios, quienes se reúnen una vez por semana para alucinarse juntos. ¡Debe ser un caso único en el mundo! Y al mismo tiempo, forma una especie de pelotón de choque, que impide que cualquier denuncia o proceso jurídico contra las sectas del ayahuasca, se pierda en los estantes de los juzgados… Vale agregar que el grupo del ‘santo daime’ es comandado por un ex-guerrillero, Alex Polaris, que hoy en día se cree la reencarnación del rey David. En los dos grupos, Unión del Vegetal y Santo Daime, los miembros sufren también serias amenazas en el caso que quieran desligarse del grupo. (8)

El testimonio de Alex Polari acerca de la esencia del Santo Daime

El libro Ayahuasca de Alex Polari de Alverga fue escrito para dar testimonio de la vida del Padrino Sebastián Mota de Melo, uno de los discípulos del Maestro Irineu Serra, fundador del Santo Daime, a quien describe como un hombre santo, un mestizo analfabeto, artesano de canoas, cauchero, médium, místico, sanador y profeta de la Nueva Era. Al mismo tiempo, Polari relata su propia transformación mental, emocional y espiritual, la cual comenzó a principios de los años ochenta, cuando sintió “el irresistible impulso de seguir un camino espiritual” y se embarcó en un viaje de carácter iniciático hacia el corazón del Amazonas en 1983.

Allí conoció a Sebastián Mota, quien esencial y sencillamente le enseñó tal como al resto de sus discípulos “cómo mantener el pensamiento fijo en Dios bajo cualquier circunstancia”; y les mostró “que a medida que dejásemos de criticar y de juzgar a nuestros hermanos y aprendiésemos a dominar los miedos y las dudas, la vida se iría haciendo cada vez más digna, más armónica y más santa.” (34)

Sebastián Mota, preocupado por dejar en la Tierra “una buena semilla” que resistiese las dificultades de un posible desastre económico y/o ecológico de proporciones apocalípticas, se internó en una de las zonas más recónditas del Amazonas para fundar la “Colonia 5000″ hacia el Río de Oro en el Mapiá. Contagiado por su fe, un pueblo entero le siguió incondicionalmente. Según relata Polari, lo más importante que aprendió de este singular Padrino fue el ejemplo de su vida sencilla, recta, feliz y siempre entregada a la voluntad de Dios y a la ayuda de los demás, antes que a su propia comodidad. “Con la seguridad de un cauchero analfabeto que no se preocupaba por ostentar ante nadie los tesoros de su sabiduría, no proclamó gran cosa, aparte de sus propios himnos” (34)

Durante su estancia junto al Padrino Sebastián, Polari comenzó por aprender que “volverse consciente de los propios defectos y corregirlos es la primera de las condiciones para el aspirante que pretenda iniciar su viaje”, que “la mayor y más santidad de todas las batallas sigue siendo la de la conquista obstinada del propio corazón para que éste nos guíe e ilumine”; y que todo aquel que desea cultivar al mismo tiempo “el placer de los sentidos y el conocimiento, antes o después deberá optar por uno de ellos”.

Alex optó por el conocimiento, abandonó su antigua forma de vida y se adentró en la conquista de su propio corazón ayudado por la ayahuasca. Muy pronto advirtió que cuando “además de la búsqueda espiritual propiamente dicha, utilizamos las plantas de poder como recurso y atajo, el escándalo se vuelve todavía mayor”; sin embargo entendió también que “a través del contacto con el escándalo, desarrollamos nuestra tenacidad y nuestra paciencia, virtudes sumamente necesarias para nuestra formación como jardineros de frágiles flores espirituales”. (34)

Polari agradece a los chamanes andinos y del amazonas que a pesar del progresivo oscurecimiento espiritual que acompañó a el desarrollo tecnológico de la especie humana, ellos hayan preservado la utilización ritual de las plantas sagradas “como un camino que ayuda al espíritu a rasgar los velos de la falsa conciencia y a encontrar su camino de regreso.” El Padrino Sebastián explicaba que al ser invocado “el Ser Divino presente en esta bebida”, dicho Ser “venía a purificar y a adornar el templo interior de cada uno, con el fin de recibir al ‘dueño’ del cuerpo”. La bebida que llamaba “Daime” era para él sólo el vehículo, el sacramento, a través del cual se convoca y se acepta esta presencia divina.

Alex Polari asegura que a nivel físico, la ingestión de ayahuasca, “reorganiza nuestras bases orgánicas, neuroquímicas y energéticas, ajustándonos mejor a la realidad espiritual y a sus múltiples significados”; dice que tras la fase inicial de visualizaciones “el Daime nos ayuda a trascender tanto las sensaciones positivas como las negativas que emergen desde el fondo de nuestro espíritu”, dando lugar al fenómeno de la clarividencia donde “arquetipos, mitos y leyendas emergen del baúl del inconsciente colectivo, y es con esa materia prima con la que el Santo Espíritu Universal se vuelve accesible, tejiendo la imagen viva de las visualizaciones, lenguaje divino por excelencia”. (34)

No obstante, también señala que “las visualizaciones no nos llegan como simple consecuencia de la Fuerza”, a partir de una relación de causa y efecto, si no que “dependen de una elección, de nuestro mérito y de nuestra entrega al Poder Superior que las guía. Sin esta fe en su funcionamiento divino, lo que sale del interior del baúl de formas del inconsciente, jamás traspasará el nivel meramente psicológico o imaginativo”. (34)

Según Polari, esta fe en lo divino debe ir acompañada de humildad pues “en las visualizaciones, tan sólo los humildes y los mansos de corazón navegan con seguridad. Los que se enorgullecen de recibirlas, los que se jactan con frecuencia de sus resultado o los que, a menudo, se imaginan ser lo que no son, como ‘revelaciones’ no reciben más que sus propios desvaríos.” (34)

El Padrino Sebastián acostumbraba a decir que todo debía resolverse a través de las visualizaciones primero, para que después pudiera ser “trasportado y realizado en la materia”. Decía también que quien aprendiese a ejercitar y recibir esa luz en la conciencia, “pasaría a sintonizarse con los más elevados planos de la pura efervescencia cósmica”.

Y ya para terminar, una última, bella y poderosa cita de Alex Polari, cuyo libro Ayahuasca, recomiendo a todo aquel que esté interesado tanto en comprender o rescatar la pureza y la fuerza original del Santo Daime, y a cualquiera que se haya planteado una búsqueda espiritual seria:

Quien se busca a sí mismo también debe buscar a sus hermanos, descubrir quiénes son los cómplices de Dios en este viaje sobre la Tierra, pues así es como formaremos los pequeños enclaves y puntos de luz que nos abrirán el camino hacia una Nueva Era. Todos somos semillas del Reino, posibles prototipos de la nueva forma de organización material y espiritual que deberá levantarse por encima de los escombros del viejo orden… La nueva fuerza motriz de la historia ya no son las clases sociales, sino las formas de conciencia operadas a partir de grupos, comunidades y tribus de lo más variado. (34)

El testimonio de Tulio Cícero acerca de la decadencia del Santo Daime

Otro brasileño, Tuilo Cícero, también ha escrito un libro en relación con el mismo tema: Consagrado Defensor. Al igual que Polari, Tulio narra su vida, su búsqueda en los medios alternativos, su acercamiento al cristianismo, a la teología de la liberación y posteriormente su encuentro con la ayahuasca, a finales de los setenta, en una comunidad de la Amazonía. Pero a diferencia de Polari, Cícero no conoció el Santo Daime de una fuente directa, sino a través de una comunidad fundada durante una de las múltiples escisiones de este movimiento religioso. Este “núcleo” llamó su atención porque vivía en plena naturaleza de una forma alternativa y trabajando en el campo.

No obstante, Tulio relata: “Una vez que llegué, el asunto no era tal como yo me lo había imaginado. Todo estaba ordenado sobre la base de un contexto religioso muy conservador, y muy diferente al de apertura que predominaba con la teología de la liberación. Además este talante religioso no sólo era conservador, sino que también era muy rural, lleno de todo tipo de sincretismos”. Dice que en la comunidad había cosas que le interesaban, como por ejemplo, la vida en el campo en plena naturaleza, “conviviendo con gente sencilla”. Sin embargo, había otras cosas, “las más formalistas”, que le producían un fuerte rechazo. De tal suerte que, comenzó a experimentar un conflicto interior, pues, de acuerdo a su percepción: “una serie de personas, los que lidereaban la comunidad, habían llegado a cierto nivel y al no pasar del mismo, no dejaban a nadie hacerlo. Era como si se hubieran quedado en la puerta de algo y al quedarse ahí obstruyeran todo acceso en su apego por lo dogmático, la rigidez y el formalismo.” (2)

A pesar de ello, Tulio asegura que gracias al mismo efecto de la ayahuasca, logró asimilar la experiencia y salir beneficiado de ella:

Cuando tomé la ayahuasca quedé muy impresionado y reconozco que en parte desequilibrado. De mantener una serie de distancias con todo lo que veía, de repente me vi dentro de esa comunidad. En cualquier caso, lo cierto es que viví una experiencia muy fuerte que me orientó en un sentido espiritual y me animó a centrarme en mi interior… El paraíso no puede ser tomado por asalto a base de poder, porque entonces hay fuerza y no gracia. El cristianismo, tal y como yo lo entiendo, es un auténtico mensaje de liberación… Cristo no es algo exclusivamente referente a una persona, es la misma esencia de la vida. Cada hombre, en potencia, lleva dentro de sí a Cristo. La persona de Jesús tuvo una afinidad máxima con Cristo, es decir, con esa esencia divina universal. El Dios del judaísmo se había convertido en un Dios frío, justiciero y castigador. Esta imagen de un Dios que no perdonaba a los hombres, era hecha a imagen del propio hombre. Jesús vino a cambiar esto. El Dios que anunció es mucho más perfecto y soberano. Es absurdo pensar que te mandan al cielo o al infierno por cumplir o no cumplir con una cartilla de virtudes externas. Todos estos asuntos responden a una dimensión más interior. Cielo e infierno son realidades interiores que uno mismo genera. Jesús anunció la afirmación de la vida, no su negación… El infierno sobre todo es la falta de equilibrio, de armonía y ausencia de paz con uno mismo… (2)

Para Tulio, la ayahuasca, hoy en día, simboliza un retorno a algo antiguo que perdimos. Concretamente se refiere a todo ese proceso de maduración cuya finalidad es ser uno con la vida y con la propia naturaleza. Esta experiencia de integración supone para él un acercamiento a un estado paradisiaco de la conciencia. Dice que la ayahuasca trabaja mucho con este ámbito que nos queda velado y nos resulta un misterio, pues tiene capacidad para romper esa cáscara que es la materia y el cuerpo y si logramos romper la cáscara de nosotros mismos podremos estar en ese estado de armonía y de participación con el universo entero:

En ese estado uno se siente en su sitio, en absoluta plenitud e integrado con el todo. La ayahuasca me ha descubierto todo esto y me ha orientado en esa dirección… La ayahuasca permite entrar en uno mismo y conocerse por dentro. A partir de ahí se pueden acceder a otras cosas, y de hecho se suceden flashes muy fuertes que trascienden el estricto ámbito del psiquismo más personal. Pero para conseguir penetrar en este ámbito más trascendente hay que luchar y buscar mucho. No basta sólo con tomar ayahuasca. Si tú consigues, a través de lo aprendido en esta experiencia, cumplir contigo mismo y tener más equilibrio, terminarás por profundizar más en la misma. En cualquier caso esto exige mucho trabajo. Mucha gente queda deslumbrada ante la ayahuascca y piensan que ésta es una especie de atajo. Pensar esto es un grave error. En la vida no hay ningún atajo. Es preciso saber vivir y superar muchas cosas para poder llegar a un estado de más madurez y plenitud… (2)

Respecto al trabajo con ayahuasca a largo plazo dice que llegado cierto punto “el efecto de esta sustancia se consigue integrar completamente con tu mundo interior”:

En este punto no existe ya la ayahuasca y su efecto. Solo existes tú mismo y tu vivencia interior. El maestro Irineo decía: ‘Yo soy la ayahuasca y la ayahuasca soy yo’. Este punto de encuentro, de absoluto equilibrio y comunión con la ayahuasca, aporta además una tremenda lucidez sobre uno mismo y una gran sobriedad externa. Esto es algo muy especial de la ayahuasca, y es, además, lo más valorado por los indios y sus chamanes. El San Pedro o el peyote, creo yo, te meten más en su dinámica y en todo su mundo de efectos y visiones. La ayahuasca es, quizá, más humana y cercana a las propias emociones y a los propios estados internos. (2)

En torno a la idea de “sentirse el elegido”

Tulio Cícero participó en una mesa redonda con Luis Llorente dirigida por las preguntas de Carlos Aguirre Martínez, quien más tarde transcribió el contenido del encuentro en el primer número de una revista monográfica barcelonesa llamada El Idiota. Tanto Tulio como Luis abordaron los posibles problemas derivados del uso de la ayahuasca fuera de un contexto chamánico o terapéutico, y en especial la tendencia a sentirse “un elegido” ante cierto tipo de visiones producidas no sólo por la ayahuasca, sino por el LSD y otros enteógenos.

Junto a su visión apologética de la ayahuasca citada líneas atrás, Tulio encuentra que también hay muchos peligros, “mucho más peligros que beneficios dado el contexto cultural en el que nos movemos”, dice. Uno de los primeros que advierte sería la adicción: “Hay que tener cuidado con las dependencias que pueden producir ciertos estados de armonía inducidos por su efecto”. Dice también que:

Al ser una cosa poco conocida y tan poco experimentada, las personas se arman muchos líos en la cabeza. Creo que se puede afirmar que el hombre moderno no está preparado, por regla general, para asumir este tipo de experiencias. Nuestra cultura carece de un criterio claro a la hora de valorar la experiencia visionaria… Cualquiera se cree un elegido a la mínima ante cierto tipo de visiones. Sólo esto es capaz de bloquear toda maduración posible y por tanto toda realización espiritual… (2)

Luis Llorente, fotógrafo y psicólogo especializado en programas de psicología gestáltica, aseguró que:

El engaño vendrá ante las visiones y experiencias de contenido personal a las que, sin embargo, se les otorga un significado trascendente. Este es el caso de los que se sienten elegidos o cosas por el estilo y se dedican a organizar sectas o imaginar nuevas religiones… William James en su libro Las variedades de la experiencia religiosa, diferencia entre un falso misticismo, que no es sino una refinada construcción subjetiva de nuestra prepotencia infantil, y otro misticismo que respondería a una visión desprendida de nosotros mismos. La verdadera vivencia mística pasa por ese desprendimiento y no por un retorno al paraíso perdido de nuestra infancia en el que éramos el centro del mundo… (2)

Dice que en cualquier caso hay que ser muy cauto, y que la psicoterapia debería ser un requisito previo a toda clase de experiencias con visionarios “ya que per se éstas no son terapéuticas”. Él recomienda “un trabajo previo a la experimentación” con el visionario y “la posterior elaboración e integración de la experiencia”, ya que:

La apertura del subconsciente que inducen estas sustancias, destapa toda una serie de asuntos de inestimable valor psicológico que deben ser integrados. El trabajo previo debe ir desmontando todas las ensoñaciones personales del individuo en cuestión. Si no se hace así se corre el peligro de que la propia experiencia tienda a reforzar toda esa construcción mitológica como es el caso de los que se sienten elegidos para quién sabe qué. Si no hemos evolucionado a nivel personal y dejado de lado nuestras tendencias infantiles y prepotentes, esta tendencia de niño caprichoso que se coloca en el centro del universo puede emerger en cualquier momento… (2)

Por lo que se refiere al potencial terapéutico de los visionarios, a Luis Llorente le parece que es muy grande y en buena medida viene de los llamados por Jung arquetipos de transformación: “Estas sustancias pueden aportar una especie de picoanálisis aceleradísimo pero hay que saber utilizarlas. Los problemas aparecen en la medida que nuestra cultura no tiene integradas las experiencias con visionarios, y por tanto, no existe el marco de referencia que pueda estirar al máximo las posibilidades de catarsis”. (2)

No obstante, advierte que su potencial es tan enorme, que ignorarlas o prohibirlas sin más es absurdo: “El occidente verá desbordados sus referentes culturales en la medida en que estos no son capaces de integrar e interpretar este género de vivencias. Esto además de convertirla en incierta y peligrosa, minimiza mucho las posibilidades de una verdadera catarsis.” (2)

El culto urbano del yagé en Colombia

De acuerdo a las investigaciones de Jimmy Weiskopf, el uso urbano de la ayahuasca en Colombia, donde se le llama yagé, se inició en los años ochenta y son muy pocas las semanas al año durante las cuales no se realice, en algún apartamento de Bogotá, una toma o sesión de yagé. Desde su perspectiva, el contacto entre los chamanes o taitas, que es la denominación colombiana, y los consumidores urbanos, se debió entre otras cosas, a la permanencia en Bogotá de líderes y estudiantes indígenas, algunos de ellos hijos de curanderos, “que introdujeron a sus amigos blancos en el yagé”. (48)

Dice que esta integración está tan extendida en la capital del país que incluso “reconocen haber tomado yagé destacados políticos, empresarios y personajes del espectáculo y los medios de comunicación”. Aunque que tal vez el estrato más importante lo conforman los artistas y académicos, especialmente antropólogos y botánicos, puesto que “varios taitas han sido invitados a dar conferencias en universidades y cada vez su conocimiento atrae más el interés de investigadores extranjeros”.

Según describe Weiskopf, el uso del yagé en Colombia: “se trata, en su modalidad urbana, de una curiosa mezcla de consultorio médico, psicodrama, fiesta y rito de adoración”. Normalmente las reuniones tienen lugar los sábados por la noche donde el asistente, acostado en un saco de dormir, pasa la velada al lado de otras personas, mientras “recibe curación y participa en una terapia de grupo”:

En algunos momentos, la experiencia de confrontar las raíces de su enfermedad, neurosis o mala suerte mediante el yagé es tan dolorosa que las personas lloran, pero al final se experimenta un ambiente de paz que sirve para forjar duraderas amistades. El que sufre los efectos del yagé nunca está desamparado. El oficio del curandero o taita es precisamente velar por el bienestar de los asistentes, mediante su comunión con el mundo de los espíritus… El culto cuenta en Colombia con la participación entusiasta de muchos médicos y el Ministerio de Salud está patrocinando la fundación de jardines botánicos en las comunidades de algunos curanderos, para ayudarles a conservar el yagé y las otras plantas utilizadas tradicionalmente por los indígenas del país, pues la fumigación con herbicidas de las selvas donde tradicionalmente los indígenas han cultivado su coca, está amenazando al bejuco que es la materia prima del yagé… (48)

En su experiencia personal, Weiskopf asegura que la intensidad, la claridad y la duración de sus visiones crece de acuerdo con la limpieza del cuerpo, lo cual le parece un buen argumento para creer que “la purga de la materia proporcionada por el yagé es un mecanismo para tocar las fibras más sensibles de nuestro ser”. Sin embargo advierte que “el yagé no da las visiones, sino que remueve aquello que nos impide verlas: la pantalla continua de pensamiento que convierte en opaca nuestra conciencia”, pues cundo el cuerpo se purga completamente y la mente se aquieta, la persona se vuelve transparente y es capaz de ver”.

En virtud de lo anterior, fundamenta las sanaciones milagrosas de los curanderos en su capacidad de ver mediante la ayuda del yagé: “ellos ven -literalmente- las causas ocultas de la enfermedad” y luego “trabajan sobre ellas y no sobre sus síntomas… y en muchos casos, ni siquiera tienen que preguntar al paciente sobre lo que les aqueja, porque el mismo bejuco se los dice”.

Weiskopf estudió de cerca con quienes consideró en el decurso de sus investigaciones, los taitas más destacados:

Según mi primer maestro, Taita Pacho Pinguaje -curandero de la etnia Siona que habita en el bajo Putumayo, en las selvas de Colombia-, el ambiente de los espíritus que nos rodea durante una sesión de yagé es la realidad verdadera y más profunda de las cosas, mientras que el llamado mundo real es tan sólo una ilusión. Él, lejos de darse importancia por las curaciones que efectúa, las atribuye a la ayuda de tres ángeles-niñas que aparecen en las visiones y le señalan la raíz de los problemas y la manera de remediarlos. ‘Cuando estoy embriagado con yagé -explica-, vuelo hasta la Vía Láctea, converso con los espíritus y ellos me dicen cómo curar. Algunas veces me muestran cierta planta y al día siguiente voy al bosque, la encuentro y con ella curo a la persona enferma’. (48)

No obstante, el yagé tiene otra cara oculta, que ha sido su utilización por parte, no de taitas dedicados a la sanación, sino de taitas dedicados a la hechicería o brujería quienes lo han usado “para causar daño a los demás”. Dice el investigador que:

De hecho, la práctica de la magia negra asociada con el yagé estaba tan difundida en las selvas colombianas que, según los indígenas más ancianos, los grandes hechiceros de la última generación -relativamente ajena a todo contacto con la cultura blanca- se destruyeron entre ellos debido a luchas de poder en lo que se ha llamado ‘la guerra de los chamanes’. Taita Pacho nos explica al respecto: ‘El tomador de yagé debe amar todas las cosas menos el mal. Por eso desapareció nuestra gente, los antiguos. Quisieron ver quién era más poderoso y se hicieron daño entre ellos, echando maleficios incluso a los hijos y las mujeres de sus rivales. Así terminaron unos con otros.’ (48)

A pesar de ello, lo que ha subsistido en Colombia es el chamanismo de orientación terapéutica que se ha abierto camino hacia los centros urbanos en un entorno privado que reúne a personas pertenecientes a las clases media y alta, entre quienes “destaca la seriedad”, según Jimmy Weiskopf, quien para terminar su informe resume que: “Lo que ha primado en la formación del culto en Bogotá son los contactos personales, en contraste con Brasil, donde existen dos verdaderos cultos centrados en el yagé, con miles de seguidores.” (48)

Juan José García Piñeiro y su búsqueda de las plantas sagradas

Este psiconauta español, versado en la utilización de las diversas drogas que circulaban por el continente europeo a finales de milenio, viajó entre 1994 y 1995 por Brasil, Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú y Cuba buscando experimentar con las plantas sagradas de los chamanes andinos.

Después de su recorrido y alentado por un grupo de chamanes escribió En busca de las plantas sagradas (16), un libro en el que relata los pormenores de sus encuentros con diferentes chamanes (algunos de los cuales considera fraudulentos y a otros auténticos), sus experiencias con el cactus San Pedro y con la ayahuasca; así como sus proyectos de organizar junto con sus amigos a las “Tribus de Occidente”, a los Guerreros Espirituales del continente europeo para que se reúnan y organicen sus propios rituales cultivando y utilizando sus propias plantas sagradas.

Este libro contiene información precisa acerca de personas, lugares, contactos y aspectos de interés para quien esté interesado en hacer un viaje por estos sitios.

García Piñeiro dice haber comprobado que los efectos de la ayahuasca dependen en gran medida de la densidad de la bebida final, de la calidad de las plantas utilizadas, así como de “la metaprogramación y el ritual”. Entre las indicaciones que recibió de los chamanes durante sus experiencias con esta bebida ceremonial están las siguientes: intentar permanecer ante las visiones como el espectador de una película, en el centro del ciclón, y controlar y dirigir la experiencia, de acuerdo con su objetivo; unir la energía del grupo para potenciar la energía total; evitar el fuego y los espejos por ser demasiado seductores para los sentidos, y respirar abdominalmente para mantenerse como testigo.

Francisco, uno de los chamanes con los que Piñeiro entró en contacto, le dijo que la misión de las plantas sagradas es “separarnos del ego y ponernos en contacto con Dios, con el amor absoluto”, dijo también que “ayudan en las cosas de la vida” y siempre responden: “Basta que tengas una intensa necesidad de respuesta y ésta te llegará a lo largo de la sesión, o inmediatamente después. Y si no te responden, es que la pregunta realmente no tenía ninguna importancia”. (16) Toda vez terminado su periplo, Piñeiro quedó convencido de ello y escribió:

El yagé es un ser inteligente, que existe realmente, y que puedo comunicarme con él –por ahora introduciéndolo en mi cuerpo, pero más adelante, parece ser que no necesitaré tomarlo para, de algún modo hablar con este ser… Este ser es bastante sabio, y cada visión que provoca es una lección, una enseñanza; aunque a veces tarda días, meses o años en revelar su significado último expresado en visiones, sensaciones, sentimientos, presencias no corporales pero reales, etc… Las plantas maestras, tanto la ayahuasca como el San Pedro, me dan consejos cuando estoy bajo sus efectos, me encargan cosas y también me aclaran cualquier problema que se me ocurra… Una a una voy sometiendo a consideración de la planta –o no sé si de algún lugar remoto de mi mente- toda clase de cuestiones; unas de carácter personal, otras de mucho más trascendencia, como el futuro del planeta o la especie humana, la reencarnación y la muerte, etc. etc. Sorprendentemente la planta va respondiéndome con exactitud a cada cuestión, y generalmente de un modo muy convincente, pues no suele responderme con palabras, sino con una imagen, o… haciéndome vivir una experiencia que es de por sí una respuesta a la pregunta en cuestión… (16)

Las visiones de Pablo Amaringo

Hay una importante cantidad de reportes de viajes de ayahuasca vinculados con contactos telepáticos entre el consumidor y personas que él conoce y más comúnmente, con “entidades extraterrestres o no físicas”.

Ayahuasca Visions es un libro en el que se da cuenta de este tipo de experiencias. Pablo Amaringo, un respetado chamán peruano entrevistado por el antropólogo Luis Eduardo Luna, dice que desde su primera experiencia con ayahuasca vio una enorme nave extraterrestre y asegura que estos vehículos pueden tomar muchas formas, asumen una “velocidad infinita” y son capaces de viajar bajo el agua o bajo la tierra. Amaringo describe a los seres que viajan en ellos como espíritus que tienen cuerpos más sutiles que los nuestros y que aparecen y desaparecen a voluntad.

Según consigna Luna: “Pablo dice que en sus viajes con ayahuasca vio que pertenecen a civilizaciones extraterrestres avanzadas que viven en perfecta armonía. Grandes civilizaciones como la maya, la tihuanaco y la inca tuvieron contacto con estos seres. Los mayas se prepararon y partieron hacia otros planetas en algún punto de su historia, pero están a punto de regresar. De hecho dice que algunos de los ovnis que la gente ve hoy en día están piloteados por hombres sabios mayas.” (20)

Se han recopilado ya muchas historias similares reportando que bajo los efectos de la ayahuasca es posible ver a estos seres y a sus vehículos; varios chamanes aseguran que los extraterrestres les enseñan canciones de poder y les dan información útil para ayudarlos a curar a sus pacientes. Al respecto es posible consultar a través de internet la página llamada The ayahuasca allien connection que tiene imágenes de los cuadros de Pablo y enlaces hacia otros sitios. (44)

En “Ecología del Espíritu”, el poeta peruano Oswaldo Chanive asegura que Pablo Amaringo no se inició en la pintura por razones estrictamente mágicas. Cuenta que siendo casi un adolescente tenía que compartir con sus numerosos hermanos una sopa poco sustanciosa y eso le quitaba la alegría. Notó, sin embargo, que la cantidad y calidad de los almuerzos variaba de acuerdo a los diferentes dibujos que estaban impresos en el papel moneda. Le maravilló que una simple figura pudiese ser tan trascendente y fue entonces cuando comenzó a dibujar.

Pablo salió de la pobreza gracias a un trabajo en la capitanía de puerto y su vida se hizo sencilla y regular hasta que un día empezó a dolerle el corazón. Alguien le recomendó a una curandera que vivía en una cabaña cerca del río y con ella empezó a tomar ayahuasca. Amaringo relata que por alguna razón los espíritus de aquella vieja “empezaron a quererlo más a él; hasta que una noche cualquiera se quedaron ahí, dentro de su pecho y empezó a ver lo que los demás no veían”. A partir de entonces, durante 10 años cada noche bebió un trago de ayahuasca para ver y aprender. Tiempo después, en 1985, a instancias del mencionado antropólogo colombiano Luis Eduardo Luna, Pablo comenzó a pintar sus visiones.

Actualmente sus trabajos se han expuesto en diversos lugares del mundo y se ha publicado mucho al respecto. En un reciente artículo, un crítico limeño de arte, Luis Lama, afirma que la obra de Amaringo “ha dado origen a un movimiento sin precedentes en la plástica peruana, ya que sus cuadros y los de sus discípulos seducen por su aliento incontaminado como el mundo que reproducen”. (10) En 1990 la Organización de las Naciones Unidas le concedió la distinción Global 500, por la contribución de su arte en la preservación de las tradiciones y culturas indígenas del planeta.

La Atlántida, los incas y las visiones de ayahuasca

Carlos Fernández-Baca Tupayachi es un ingeniero civil peruano que desde 1984 se interesó por la cultura ancestral de los Andes e inició una tarea de investigación en diferentes comunidades andinas, recopilando mitos, tradiciones, leyendas, rituales y testimonios conservados mediante transmisión oral. Ha impartido conferencias sobre la cultura andina en diversos países y ha dirigido una institución cultural que en 1992 se encargó de organizar el Primer Congreso Mundial de Espiritualidad Andina.

En el año 2000 este ingeniero publicó El otro Saqsaywamán (15). Una visión que tuvo bajo los efectos de la ayahuasca, más las leyendas que le contaron los Pac’o-runas (sacerdotes andinos), lo llevaron a investigar en fuentes tan disímbolas como los Diálogos de Platón y las leyendas acerca del mítico continente de la Atlántida en busca del origen y la verdadera utilidad del monumento arqueológico de Saqsaywaman, una enigmática edificación hecha con bloques de piedra caliza de extraordinarias proporciones levantada cerca de Cusco.Las técnicas empleadas en su construcción y la compleja perfección de su acabado que logra encajar cual rompecabezas gigante piedras de hasta 150 toneladas, han asombrado a través de los tiempos a todos los investigadores y visitantes de este enigmático monumento.

En 1988 el ingeniero Fernández-Baca Tupayachi asistió por primera vez a una ceremonia ritual de ayahuasca conducida por el chamán Valerio Cohaila en el seno de la amazonía peruana. Él y cinco amigos se prepararon “física y emocionalmente para esa experiencia mística”. A pesar de ser originario del Perú y de tener referencias más directas de la ayahuasca que el resto de nosotros, este ingeniero cuenta que previamente se había informado en varias fuentes: “leí artículos y entrevistas al respecto y estudié algunos libros inherentes al tema, además me entrevisté con personas que conocían por experiencia propia ese ritual. Les pregunté mucho, quería estar lo mejor informado al respecto, porque se había hablado tanto sobre este tema que creaba confusión”. (15)

Dice que lo que más le llamó la atención es que en todas las fuentes de información, había una constante: “que ese ritual era una llave que abría las puertas del misterio, donde uno podía vivir de forma concreta una realidad diferente, una realidad no-ordinaria… que nos ubica en un estado modificado de conciencia producto de la ingestión del brebaje visionario”. He aquí un recuento de lo que vivió el autor en su primera ceremonia que por lo demás ejemplifica muy bien lo que puede esperarse de una sesión bajo los efectos de la ayahuasca en el contexto andino:

La ceremonia de La ayawaska es un rito muy sencillo en forma, pero de trascendencia cósmica a la vez. En esa ceremonia por primera vez pude ver algo realmente extraordinario, que cambiaría por completo mi forma de entender la tradición andina: observé que algo muy especial ocurrió en tiempos lejanos, que el extraordinario monumento de Saqsaywamán era una réplica a escala de un súper continente del pasado, esta visión posteriormente me costaría doce años de investigación, para poder entenderla y así demostrarme que lo que viví era verdadero…

Aún resuenan en mi memoria las percusiones rítmicas que mi amigo chamán Valerio Cohaila interpretaba tocando un tambor que lucía muy antiguo, mientras entonaba cánticos ancestrales con los cuales dirigía ese ritual. Se encontraba sentado en el piso y delante de él tenía un altar ceremonial, en el que se hallaba el licor sagrado de La Ayawaska. Luego de ese preámbulo nos invitó a todos los asistentes a ingerir ese brebaje de sabor muy amargo, a continuación sopló humo de tabaco a cada uno de los presentes y con una pluma de cóndor abanicó el campo energético de todos, indicando que nos estaba limpiando para tener una buena visión…

Mi experiencia comenzó con unas percepciones visuales y auditivas; pude ver la aparición gradual de símbolos extraordinarios y figuras geométricas tridimensionales, que a su vez formaban perfectas obras de arte de colores fantásticos, eran una mezcla de estilos inkas, egipcios, mayas y otras culturas antiguas, luego escuché una música de tambores, que se confundían con la música que tocaba don Valerio, pero tenían un ritmo increíble que se entremezclaba con los sonidos de la naturaleza, como el canto de los grillos, algunos pájaros y otros animales más que estaban cerca; la lucidez que uno experimenta es realmente sorprendente, pues uno está siempre conciente de lo que está ocurriendo dentro de la ceremonia y fuera de ella. Es decir, uno es conciente en la realidad ordinaria y en la realidad no-ordinaria o, como manifiestan los mismos chamanes de los andes peruanos, el universo del Lloque refiriéndose al universo invisible y el universo del Paña que es el universo visible.

Luego de esta primera fase, pude ver gente con atuendos muy especiales, con telas de colores muy fuertes que tenían figuras geométricas y símbolos especiales; eran cinco varones y dos mujeres, una de ellas… me mostró muchos detalles de Saqsaywaman… Recuerdo que contemplábamos desde lo alto un pequeño poblado con edificaciones que hoy no existen, pero una que puede reconocer era Saqsaywamán. Estaba en medio de ellas y se mostraba imponente. Uno de los hombres, el más anciano, hablaba sobre ese especial monumento y se refería al mismo como una réplica de la Atlántida. Lo más extraño es que en ese momento yo le entendía perfectamente y sabía de lo que se hablaba. La mujer a la que hago referencia, también hablaba al respecto indicando que esta edificación estaba muy bien hecha. Lo extraño es que cuando regresé a mi estado habitual de conciencia, me di cuenta de que desconocía por completo lo que había vivido en aquel ritual.

Cuando concluyó el efecto de La Ayawaska le conté al chamán todo lo que vi y pude recordar. Él me dijo que tenía que probar que mi visión era verdad, que esa era mi tarea, que La Ayawaska siempre mostraba los misterios de la vida y que un verdadero buscador de la verdad tenía que demostrar que lo que había visto era real y auténtico…

A partir de esta impresionante vivencia me propuse investigar en diferentes materias del saber, procurando encontrar conceptos que pudieran explicar mi visión y así poder entender el simbolismo de Saqsaywamán. Quería saber si se trataba de una realidad o simplemente había sido una proyección del subconciente. (15)

Entre los resultados más sorprendentes que arrojan los doce años de investigaciones del ingeniero Fernández-Baca se encuentra una comparativa entre las dimensiones y la forma circular que tiene la construcción central de Saqsaywamán con las descripciones que hace Platón en sus Diálogos, específicamente en “Crítias” y “Timeo” acerca de las dimensiones y la forma circular que tuvo la Atlántida, de cuya existencia estaba convencido no sólo este filósofo griego sino prácticamente todos sus contemporáneos. Con éste y otro conjunto de datos bastante interesantes, y apoyado en teorías de la geobiología y la física cuántica, el ingeniero especula que efectivamente pudo haber existido un supercontinente de las dimensiones de la Atlántida y que algunos de sus habitantes pudieron haber sobrevivido a su destrucción y generaciones más tarde, haber fundado la cultura inca y edificado la construcción central de Saqsaywamán como una maqueta gigante en memoria de sus orígenes. De paso y como buen ingeniero, Fernández-Baca también lanza su propia teoría respecto a cómo se construyó esta desconcertante edificación.

Curando adicciones con ayahuasca

La comunidad de Takiwasi en Tarapoto, Perú, ha sorprendido al mundo por su planteamiento poco convencional de curar adicciones con la ayuda de la ayahuasca. En plena selva amazónica trabaja un singular equipo multidisciplinario que enseña al adicto a valorar la dimensión sagrada de las plantas de poder y a recobrar el respeto por la naturaleza y por su propio cuerpo.

Este centro ha llamado la atención de muchas personas por ser una ejemplo vivo y funcional de la síntesis de la medicina moderna con la medicina tradicional. Jaques Mabit, un médico de origen francés que tuvo acceso al conocimiento de diferentes chamanes o curanderos de la zona, es el iniciador de Takiwasi. Su propuesta es clara y valiente: “que el paciente toxicómano entre en el mundo de las plantas sagradas con la actitud de llegar a un encuentro con el espíritu, sin quedarse en una mera toxicomanía de experiencias variadas que no logran conectar con lo que en realidad cura y otorga sabiduría; eso que algunos llaman Dios”. (3)

Mabit llegó a Perú hace 18 años para trabajar en un convenio franco-peruano dirigiendo un pequeño hospital. Allí colaboró con curanderos que le decían que los espíritus les enseñaban a través de la ayahuasca, de las dietas y de los retiros. Le aseguraban que no entendería nada si no la tomaba, ya que ellos sólo podían prepararle la ayahuasca pero el trabajo lo tenía que hacer él, ya que la planta le enseñaría directamente. Mabit dice haberla probado con entrega y cautela: “tomar ayahuasca fue una revelación para mí porque se desgarró el velo y vi que sí había otra realidad, y una posibilidad de acceder y comunicarse con esa otra dimensión.” Asegura también que en determinado momento “la voz, el espíritu”, le dijo que su camino era trabajar con adictos toxicómanos y tres años más tarde, en otra sesión de ayahuasca realizada en 1989, le llegó la confirmación de que ese era el momento.

En la actualidad trabajan principalmente con oriundos de la zona afectados por la cocaína y algunos extranjeros, como la mayoría son personas de bajos recursos la mayoría no pagan. Takiwasi recibe algunas donaciones y subvenciones de organismos internacionales para el mantenimiento de cada paciente que les cuesta alrededor de 500 dólares mensuales. También publican una revista (Takiwasi) e investigan sobre el uso de las plantas tradicionales de la región. Para el Dr. Mabit, “un toxicómano es una persona que busca, de forma inconsciente, su propia iniciación en el mundo espiritual; pero lo hace sin guía y en malas condiciones, por lo que en lugar de liberarse, acaba en el infierno”. (3) (Ver más sobre el tema en el apartedo de Adicción y enfoques para tratarla)

La persona que se somete a un tratamiento en Takiwasi trabaja con sus sueños analizando el material onírico en dinámicas de grupo y tiene entrevistas personales de psicoterapia clásica, además de las actividades propias de la comunidad terapéutica que son trabajo, ergoterapia y deporte. Este proceso se complementa con los retiros en la selva llamados “dietas”, que además de una dieta alimenticia libre de sal e ingiriendo “ciertas plantas que permiten reconectar con el mundo emocional”, conlleva el aislamiento de todo lo que pueda resultar perturbador durante la experiencia con ayahuasca. En palabras de Mabit: “El adicto estará solo con la Naturaleza, con el único cuidado de uno de nosotros, que nos situamos a unos doscientos metros. Hay una total soledad; y ahí surge un trabajo de confrontación con uno mismo, de introspección espontánea. En la selva todo recobra un sentido. El adicto se hace conciente de que más allá de lo que ve hay un orden y de que no puede hacer lo que quiere y cuando quiere, porque eso no es la libertad”. (3)

La dieta supone ocho días de aislamiento total para luego volver al centro, donde permanece quince días más con control sobre ciertos alimentos o cosas que no puede hacer. Después continúa con la terapia y a los dos meses hay otra dieta. En el esquema terapéutico primero se trabaja con el cuerpo a través de la depuración física; luego se trabaja la vida familiar, las emociones, la afectividad, la seguridad; y en la tercera etapa se aborda la parte espiritual. La evaluación se hace de tres formas: una la realiza el propio paciente a través de sus visiones o sueños; otra la realiza el quipo terapéutico bajo la guía de la ayahuasca y a través del trabajo ortodoxo de diagnóstico clínico físico y psicológico.

Manuel Almendro, un psicólogo transpersonal que entrevistó al Dr. Mabit en Tarapoto cuenta: “Cuando uno está en Takiwasi y participa de su comunión, se penetra en los caminos de la sabiduría perenne. La vieja alquimia, los procesos chamánicos, las enseñanzas orientales y cristianas parecen unificarse en este lugar que constituye un arquetipo del proceso para salir de la pecera”. (3)

A propósito de la psicología transpersonal, el mismo Mabit asegura que ésta es una de las herramientas más útiles para revisar los instrumentos conceptuales que se utilizan tanto en la medicina académica como en las ciencias sociales para comprender las medicinas tradicionales: “Las nociones de bio-energía, el cerebro holográfico de Karl Pribam, los campos morfogenéticos de Rupert Sheldrake y la psicología traspersonal, por ejemplo, pueden constituir pistas a explorar para profundizar un campo que nos queda ampliamente desconocido.” (21)

En el ensayo “El cuerpo como instrumento de iniciación shamánica“, el Dr. Mabit relata sus experiencias iniciáticas en la cosmovisión andina y confiesa que “para un médico formado en una universidad francesa, educado en un medio formal, racionalista, positivista, el acceso a un nuevo pensamiento exige una gimnasia mental muy exigente”:

Pues se nos enseña que lo mental tiene que ver con el cerebro o el sistema nervioso y en base a ello ha estructurado especialidades como la psiquiatría, la psicología, la psico-farmacología, etc. En cambio, el chamán nunca se refiere a esta dualidad de cuerpo y mente sino que “evoca únicamente el cuerpo, como receptáculo a la vez de la materialidad como de la psique” y agrega una tercera dimensión, la del espíritu, que trasciende a ambas y constituye la esencia del ser humano. El espíritu está encarnado, preexiste al ser humano y no depende definitivamente de él, “es inmaterial, inalterable, trascendental y por lo tanto permanece cuando desaparecen cuerpo y mente… no tiene localización en el espacio-tiempo de Euclides, pertenece al tiempo-espacio mítico caracterizado por su infinidad, su eternidad que en otros términos diríamos como a-temporal, carente de la noción de distancia y de duración.” (21)

Dentro de esta cosmovisión, el individuo tiene por única posesión, durante su vida terrestre, su propio cuerpo y éste “constituye la materia prima que permite acceder a la plena conciencia, al espíritu realizado e iluminado si es que se utiliza en forma correcta”. Es por ello que los chamanes con quienes Mabit trabajó le dan mucha importancia a la limpieza y funcionamiento óptimo del cuerpo, pues las “energías perturbadas” provocan disturbios a la vez físicos y mentales. Le asombra que para ellos un disturbio mental requiera en primer lugar de un cuidado físico: “Nos encontramos al punto exactamente opuesto a las técnicas convencionales de psicoterapia que se mantienen generalmente a distancia del cuerpo (control de la transferencia y contra-transferencia) y se focalizan en la mente, el discurso del paciente, el logos, la palabra, el verbo.” Bajo este enfoque comprende también las restricciones relacionadas con la utilización de las plantas sagradas en el contexto chamánico:

La toma de Ayahuasca para fines curativos o iniciáticos supone una serie de reglas muy estrictas, períodos de aislamiento en la selva, ayunos, dietas, evitamiento del sol, de la lluvia, del contacto con el fuego, la abstinencia sexual, el evitamiento de olores fuertes, dieta sin sal… Todos esos métodos no son meramente simbólicos, no constituyen una manera metafórica de concebir la vida, una simbología con alcances culturales… sino expresan un conocimiento sumamente fino y elaborado del manejo del cuerpo, un conocimiento también de los riesgos, de los peligros de la intoxicación descontrolada para la cual existe todo un cuerpo de técnicas preventivas y de emergencia. (21)

Dice Mabit que la ingestión de la ayahuasca induce “nuevos estados mentales sin pérdida de la consciencia, sin desubicación en el espacio-tiempo, sin desvanecimiento de la identidad de sí mismo, sino más bien una amplificación de esa, una superación del ego freudiano al gran EGO impersonal (ELLO) en el cual el mundo mítico presenta cualidades siempre ambivalentes (y no ambiguas)”; restableciendo así la continuidad con el macrocosmos. Y es entonces cuando uno puede “comunicarse con las ‘energías, fuerzas, espíritus, genios o ángeles’ que animan la naturaleza, las plantas, los animales y el mundo calificado en forma abusiva de inanimado”.

En opinión de este médico-chamán, “los sueños y las visiones inducidos por el ayahuasca son representaciones de la realidad profunda que tienen un carácter pedagógico para quién sabe manejarlas”, y sólo son accesibles con el enfoque del cerebro derecho, pues la interpretación racionalista del cerebro izquierdo los reduce a conceptos folklóricos o simplemente poéticos que a final de cuentas “son traducidos como un conocimiento vano, inútil e ineficaz”. (21)

Las conclusiones de Josep María Fericgla en torno al chamanismo y la ayahuasca

Josep Maria Fericgla es psicólogo y doctor en antropología social, fundó el Institut de Prospectiva Antropológica, actualmente reconvertido en Sociedad de Etnopsicología Aplicada y Estudios Cognitivos, da clases en las universidades de Salamanca y Barcelona; y es autor de diversos libros en relación con el tema de los enteógenos, entre ellos: Al trasluz de la ayahuasca y Los chamanismos a revisión. También organiza diversos talleres, congresos y cursos al respecto en España y Latinoamérica y es director de la “Colección Cogniciones” de la editorial Los Libros de la Liebre de Marzo.

Al igual que el Dr. Jacques Mabit, Fericgla ha estudiado personalmente con chamanes y ha puesto en marcha una terapia experimental con ayahuasca para tratar a politoxicómanos y personas con trastornos de personalidad. No obstante, a diferencia del doctor francés, a Fericgla siempre le ha preocupado “despojar de todo ingrediente exótico, de toda estética y de toda simbología indígena” la utilización occidental de los enteógenos en el contexto terapéutico.

Otra de sus preocupaciones consiste en advertir acerca de los peligros tanto de la utilización de estas sustancias por parte de personas imprepadradas, como de la emergencia de una moda que el llama “el chamanismo de autoconsumo”. Esto es, unas prácticas pseudo chamánicas encaminadas satisfacer la demanda y cumplir las expectativas de personas frustradas dispuestas a pagar por un espectáculo de corte místico o espiritual en un intento por llenar el vacío existencial que supone la vida en la sociedad de consumo occidental.

Cuando entrevisté a Fericgla en Barcelona, le pregunté acerca de su trabajo con adictos y me comentó que en primer lugar, para él no existe la adicción. Dice que lo que realmente existe son una serie de comportamientos compulsivos que no sólo se dan con respecto a las drogas, sino a la televisión, la máquinas traga monedas, las relaciones enfermizas, etc. “Y todo comportamiento compulsivo lo que hace es estar llenando algún vacío interior de la persona”, entonces lo que hay que hacer, desde su perspectiva no es tratar de cortar con la adicción, sino “descubrir qué es el vacío de cada persona, de dónde surgió el vacío”, para entonces ayudarle a que lo llene para que así desaparezca el comportamiento compulsivo en cuestión.

Según me comentó, hasta ahora sólo ha tratado con ayahuasca a pequeños grupos, pues sólo acepta los casos más extremos “politoxicómanos, reincidentes, personas con varios intentos de suicidio, no sólo chicos aburridos de la vida o neuróticos que empiezan a pincharse y sus papás asustados los mandan a la clínica, sino personas realmente con reincidencia de una gravedad”. Y asegura que ha tenido un éxito de casi el 100%. “Claro que han sido sólo dos grupos piloto de seis personas cada uno, pero es la totalidad casi de la muestra que hemos analizado.” Según cuenta:

Lo interesante con estas personas es que a veces ya habían probado la ayahuasca y algunos tenían un historial clínico de años… Entonces el protocolo consiste en hacerles pura terapia de sicología analítica… les hago análisis de sueños, procurando que ellos entiendan sus propios sueños, o sea dándoles a ellos mismos las pistas y diciéndoles, ‘pues mira búscate ente símbolo, ahí tienes un diccionario de símbolos o esta enciclopedia general’; y ellos mismos a veces se sorprenden de que su símbolo está allí, ‘además me encaja lo que dice aquí’, digamos cuando empiezan a entender un poco y yo les explico mucho, les ayudo a que construyan su propio sistema de auto conocimiento, les explico muy a menudo cómo funciona nuestro inconsciente, cómo funciona nuestra psique, cómo funciona nuestro sistema nervioso, y así… (Consultar la entrevista completa con Joseph Maria Fericgla)

En uno de sus libros especifica que en el contexto de las sesiones, se pide a los pacientes que traigan fotografías, películas de su vida e imágenes arquetípicas sugerentes que se seleccionan para cada quien en las sesiones previas de análisis psicológico. Y luego, ya que están bajo el efecto de la ayahuasca, se pide a los asistentes que hablen de lo que descubren de sí mismos y de su relación con el mundo a partir del estímulo que representan las fotografías y videos escogidos. “Todo ello bajo la guía y sugerencias del conductor de la sesión, a la que denominamos ritual de experiencias emocionales correctivas o también experiencias estructurantes.”

Explica que a menudo los participantes son incapaces de verbalizar en el mismo momento lo que están sintiendo o descubriendo de sí mismos, pero la imagen evocadora que tienen delante, “amplificada por efecto del enteógeno, abre el camino hacia el origen del trauma”. Como ejemplo del trabajo dice que puede surgir que a una joven, bajo el efecto de la ayahuasca se le desvelen las partes oscuras de su mente y de pronto recuerde o reviva haber sido violada por su padre en su infancia. Entonces el terapeuta, le hace ver “que no debe sentirse culpable por ello (como ha estado haciendo hasta el momento); que saque sin miedo el odio acumulado y enquistado y que, más adelante, deberá trabajar en su proceso de individuación y de crecimiento personal hacia la responsabilidad y la libertad, para perdonarlo y perdonarse si quiere vivir en paz y tener relaciones agradables con los hombres”. De tal manera que:

A partir de la nueva metáfora, los pacientes inician la reconstrucción de sus emociones y de las asociaciones inconcientes… que guían sus vidas. Así es como los participantes en tales rituales de experiencias emocionales correctivas pueden seguir la búsqueda de sí mismos y organizar de forma más eficaz la integración de sus personajes interiores. Pero, obviamente, el terapeuta psiconauta debe haber hallado antes su propia metáfora, el sentido profundo de su vida, y adecuarla a fin de transformarla en un paradigma válido y útil para sus pacientes y su colectividad social. (14)

Fericgla considera que “no hay nada de exótico en ello y sí mucha ciencia aplicada”, y que ésta es la mejor forma en que un terapeuta occidental puede interiorizar y retomar el papel tradicional de un chamán y aplicarlo al contexto cultural en el que vivimos y a su particular idiosincrasia. “Es mucho más que la simple importación de ritos exóticos, cuya pérdida de sentido exotérico y esotérico, los convierte en fáciles espectáculos folclóricos para consumidores crédulos y anhelantes de experiencias fáciles y agradables.”

Bajo su punto de vista, “los enteógenos deben reservarse para personas íntegras y maduras ya que su peor peligro es la alimentación del narcisismo, del ego, y ello es justamente contra lo que deben luchar de forma prioritaria los inmaduros.” En el año de 1997, dentro de una conferencia efectuada en el marco de las II Jornadas sobre Enteógenos realizadas en Barcelona, Joseph María dio por terminadas su investigaciones acerca de la ayahuasca con una conferencia que más tarde publicaría en las memorias del evento: Los enteógenos y la ciencia.

Aquí transcribo la esencia del texto para retransmitir su mensaje conclusivo:

En los últimos seis años he centrado mi labor investigadora en el uso, efectos y etnografía de la ayahuasca. Durante este tiempo he experimentado varios centenares de veces con ayahuasca, me he auto-observado en un sentido psicológico y fisiológico –incluyendo EEG y diversas analíticas-, he podido observar a otros individuos consumidores –probablemente a más de 500 personas- y he seguido con cierto detalle la dinámica interna y los cambios de algunos nuevos sincretismos religiosos consumidores regulares de este fascinante enteógeno de origen amazónico [...] Me siento con alguna experiencia global suficiente sobre el tema como para transmitirla y [...] quiero robar humildemente a nuestros antepasados sus avisos sobre los peligros y virtudes de psicotropos [...]

Es necesario no perderse en los peligros que los griegos representaban en forma de las Sirenas que prometen un Mundo Feliz inexistente, en forma de orden apolíneo vacío de vida o del adolescente Narciso enamorado de sí mismo y hablando con el Eco, en forma de locura extática que acaba en desgracia… Es habitual quedarse encantado repitiendo las últimas sílabas de lo dicho, sintiendo en ello la sensación de un profundo descubrimiento pero que en realidad no es nada. Recuerdo una expresión típica que he oído en bastantes personas que experimentan con ayahuasca o con LSD, cuando les pasa el efecto suelen decir: “¡Ah…! si yo pudiera decir todo lo que siento…”, y cuando se les anima a hacerlo permanecen extáticas sin repetir más que esta misma exclamación. El eco acompaña a Narciso, está enamorado de él, pero nunca le aporta nada nuevo.

Este aviso [...] resulta claro para todas aquellas personas que conocen por propia experiencia el efecto de los enteógenos: de la misma forma que ayudan a verse a uno mismo [...] también alimentan el autoengañamiento y el peligro más difícil de combatir es que dan una imagen, aunque a veces atormentada, demasiado estable de uno mismo y la vida es cambio permanente [...] Los enteógenos son una excelente llave para abrir la puerta interior que permite desvelar este espacio divino que todos albergamos, espacio donde reside la creatividad, la sabiduría intemporal, la vida en toda su plenitud y el contacto directo con el exterior, pero también representa un camino donde muchos de los que lo inician caen en una trampa u otra y se tornan incapaces de verlo. La única forma de salir victorioso de ellos es, como ya nos regalan los griegos antiguos uniendo a Apolo y Dionisios [...] Apolo, el orden, la estabilidad y la disciplina [...] con Dionisisos, representante del cambio permanente… el uno sin el otro lleva a la muerte literal. (12)

La visión farmacológica de Jonathan Ott acerca de la ayahuasca, sus análogos y la pharmahuasca

El Pharmacotheon (32), se ha convertido en una especie de Biblia contemporánea para los consumidores e investigadores de enteógenos, no sólo por su volumen, sino por la profusión de citas bibliográficas y el rigor científico de las aportaciones farmacológicas que hace su autor, el estadounidense afincado en México, Jonathan Ott. Miembro de varias asociaciones científicas, fue elegido Fellow of the Linnean Society de Londres en 1985.

Escéptico y meticuloso, a Jonathan le gusta catalogar los libros de Carlos Castaneda como ficción y calcular las dosis exactas de los alcaloides que ingiere para tener las cosas bajo control y evitar la incertidumbre.

Lo conocí por casualidad un día que estando de vista en Barcelona fui a buscar al antropólogo Joseph Maria Fericgla para preguntarle a quien más me sugería entrevistar con respecto al tema de las drogas. Ott me abrió la puerta y María la secretaria de Fericgla, quien no estaba, me dijo: “Entrevístalo a él que sabe mucho y además vive en México”. Cuando le pedí que me escribiera sus nombre y sus datos en mi agenda me enteré de quién era. Le comenté que recién había comprado el Pharmacoteon en Amsterdam y que aunque aún no lo había leído, tenía bastantes referencias suyas por cosas que había leído en internet acerca de su trabajo ya que está citado en casi toda las webs acerca de enteógenos que hay en la red. Me dijo que no lo sabía porque no tiene internet ya que vive en un pueblo donde difícilmente hay líneas telefónicas. Me comentó que estaba en Barcelona revisando precisamente la traducción del Pharmacoteon y quedamos de encontrarnos en México para una entrevista que aún está pendiente.

Mientras tanto he tenido tiempo de leer lo que ha escrito acerca de la ayahuasca y me he enterado de que al elaborar los capítulos sobre ésta y la DMT para su Pharmacoteon, Ott cayó en cuenta de que existían una infinidad de plantas que crecían por todos los rincones del mundo que contenían los mismos principios activos de la ayahuasca y que, al menos teóricamente, se podrían realizar pócimas análogas combinando otros miembros del reino vegetal que crecieran fuera del la Amazonía, pues a él le preocupa mucho la supervivencia de los pueblos, las tradiciones y las plantas endémicas de esta región: “especialmente la destrucción de las selvas tropicales y sus organismos constitutivos, incluyendo las pequeñas y frágiles tribus de la humanidad prealfabetizada cuya subsistencia económica depende de la Amazonía” (32)

Ott decidió investigar más a fondo esta teoría suya y terminó escribiendo otro libro titulado Ayahuasca analogues (Análogos de la ayahuasca), un enteógeno de Pangea. (31) Lo de análogos hace referencia a la combinación de plantas que permitirían obtener los mismo efectos de la “receta original” de la ayahuasca y lo de Pangea porque pan en griego significa totalidad y gea hace referencia a la Madre Tierra. En la introducción de este libro Ott asegura que el conocimiento de los enteógenos puede suponer un salvavidas ecológico a la vez que cultural para “una civilización occidental que se propuso conocer y conquistar el mundo tan sólo a base de ver materia en él”. (31)

Y en sus cinco capítulos hace un repaso del descubrimiento de la ayahuasca por el hombre occidental; la riqueza botánica de la composición de los diferentes brebajes de la ayahuasca original; la farmacología de sus principios activos; los vegetales que pueden servir para preparar brebajes análogos sin recurrir a las plantas endémicas del Amazonas; y por último una propuesta para que estos análogos se conviertan en el vehículo con el que la enteogenía, a partir de los análogos de la ayahuasca, sirva para abrir nuevos surcos en las actitudes y comportamientos del mundo moderno, pues desde su perspectiva, “la cuestión del acceso a la experiencia enteogénica es un problema de abastecimiento”, pues “la información que la gente realmente necesita está grabada en los genotipos de las plantas sagradas”. (33)

Como ya había dejado establecido en su obra anterior, desde su perspectiva farmacológica y vivencial:

Codificadas en los genes de las plantas enteógenas se hallan las instrucciones para la biosíntesis de moléculas que nos abren a la maravilla y el misterio inherente al universo y a nosotros mismos, la sabiduría ancestral tan fácilmente apartada de las brillantes costas de nuestro conocimiento moderno; y sin embargo residentes en cada corazón humano, esperando la química o alguna otra llave para su decodificación. (32)

En el cuarto capítulo de los Análogos que es donde realiza el inventario de los diferentes vegetales sustitutos para no tener la necesidad de recurrir a viajes a la jungla amazónica o a comprar por correo estas plantas que “no son tan abundantes como desearíamos”, además de estar localizados en una sola región del planeta, Ott postula que la Peganum harmala sería el mejor sustituto para la Banisteriopsis caapi. Esta planta es muy típica del mediterráneo, principalmente crece en España donde se conoce como “ruda borda” y en Marruecos donde se vende a sacos como tinte.

Según Ott las semillas de la Peganum Harmala ofrecen una concentración de betacarbolinas inhibidoras de la MAO diez veces mayor que la Banisteriopsis, por lo que el análogo le resulta, en términos farmacológicos, “más que satisfactorio” y además puede encontrarse en varias zonas del globo y es de fácil y rápido cultivo. No obstante, también cita otros posibles sustitutos de los alacaloides de la Banisteriopsis en las siguientes plantas que crecen en diversas regiones del globo terráqueo: Acacia baileyana, Acacia complanata, Passiflora caerulea, Passiflora incarnata, Virola cuspidata, Appocynum cannabinum, Amsonian tabernaemontana e Hippophae rhamnoudes.

En cuanto al segundo componente de la ayahuasca original, es decir las plantas que contienen DMT (comúnmente Psycotria viridia), Jonathan Ott se inclina por la Mimosa hostilis, un arbusto que encontró en México, cuya corteza y raíces contienen una elevada proporción de DMT. En mi país, la corteza se comercializa como tonificante capilar. Las otras opciones que Ott propone como fuentes de DMT que se pueden encontrar en diversas regiones son: Phalaris acuatica, Phalaris arundinacea, Phalaris tuberosa, Acacia phlebophylla, Acacia simplex, Acacia maidenil, Acacia senegal, Anadenanthera colubrina, Justicia pectoralis, Amanita citrina, Desmanthus illinoensis, Desmodium gyrans, Desmodium triflorum, Mimosa tenuiflora y Virola theiodora.

En total Jonathan Ott llegó a inventariar 60 plantas para cada uno de los dos grupos, lo que desde un punto de combinatoria matemática ofrece alrededor de 4,000 posibles combinaciones para preparar pharmahuasca con plantas de todos los rincones del planeta entre las cuales se hayan varias que pueden adaptarse a una gran variedad de climas y terrenos de cultivo. Entre las ventajas que Ott encuentra en preparar análogos de la ayahuasca original, está el hecho de que un farmacólogo podría controlar con exactitud la cantidad de los dos compuestos que se ingieren, “evitando la variabilidad que suele presentar el material vegetal, que ofrece más alcaloides por unidad de peso en unas ocasiones que en otras” (31); además, extrayendo únicamente los principios activos otra ventaja que señala es la eliminación de los riesgos de posibles intoxicaciones derivadas de otros alcaloides presentes en los distintos vegetales cuya presencia o no de elementos tóxicos aún se desconoce, pues no hay un registro histórico de su uso humano.

Así pues, Ott postula que la ingeniería farmacológica permitiría elaborar, a partir de sus análogos, cápsulas con destilados del contenido esencial de la ayahuasca original para los cuales inventó la palabra pharmahuasca. Sin embargo, en su libro preveé que mientras la DMT siga siendo una sustancia controlada por la ley, probablemente no podrían conseguirse permisos administrativos para comercializarla, pero podrían utilizarse compuestos similares que tengan los mismos efectos sin ser ilegales, como la 5-Meo-DMT. Aunando la acción al pensamiento, Ott ya ha puesto en práctica sus especulaciones. En una entrevista publicada en el libro Psiconautas, comentó:

Ahora hemos lanzado una compañía en Holanda, y hemos desarrollado una forma comercial en dos tabletas o pastillas diferentes. Uno de estos comprimidos tiene B-carbolinas en una dosis IMAO mínima, para minimizar los efectos secundarios, se trata de harmalina. El otro comprimido tiene una dosis mínima activa de 5-metoxi-DMT, que es una triptamina todavía legal en casi todos los países del mundo. Tiene cinco veces más potencia que la DMT, que es más conocida como ingrediente de la ayahuasca; pero las plantas tradicionales que se añaden a estas pociones amazónicas también contienen esta triptamina: 5-metoxi-DMT, que está ampliamente distribuida en el mundo botánico. (33)

Entre los cuestionamientos que ha recibido la propuesta de Jonathan Ott se encuentran los de tipo “espiritual” que están bien representados por la siguiente reflexión citada por Joaquim Tarinas, iniciador de Muscaria, una librería on-line especializada en enteógenos:

Como ya sabrán las personas interesadas en los enteógenos, existe el dicho que cuenta que muchas de estas plantas tienen un espíritu, que es el que guía y el que enseña al psiconauta en sus viajes en el universo de la mente; es por esto que acertadamente a estas plantas se les ha denominado plantas maestras, porque de ellas se puede aprender. Pues bien, entre grupos que usan tradicionalmente la ayahuasca existe la opinión de que, cuando una ayahuasca está preparada con otras plantas que no sean las originales, este espíritu no será el propio y auténtico de la ayahuasca… (43)

Del lado de los que ponen en duda esta aseveración, podría citarse el testimonio del famoso químico Albert Hofmann, descubridor del la LSD, quien también extrajo por primera vez los alcaloides de los hongos que utilizaba María Sabina y se los llevó encapsulados a Huahutla de Jiménez Oaxaca para compartir con ella una velada. Según cuenta el mismo Hofmann:

María Sabina llevó a cabo el ritual de la forma acostumbrada. Ella tomó 30 mg, el equivalente aproximado a la cantidad de hongos que solía ingerir. Los efectos de los hongos son casi instantáneos y la sustancia aislada necesita una media hora, así que María Sabina empezó a inquietarse a los quince minutos. Le dimos una pequeña píldora adicional, pues lo que menos nos interesaba en este momento era empezar una discusión, y unos diez minutos más tarde comenzaron los efectos de lleno; la sesión duró toda la noche. María Sabina nos confesó más tarde no haber encontrado diferencia alguna. (30)

Todo lo cual únicamente comprobaría que el espíritu de los hongos seguiría estando presente en los alcaloides que se extajeron de los mismos hongos, pero no que dicho espíritu esté presente en la psilocibina o psilocina per se, así es que la discusión esotérica a este respecto sigue abierta… Mientras tanto y como información puramente farmacológica, Tarinas señala que un análogo simple y efectivo de ayahuasca está compuesto de unos 150 miligramos de harmalina y unos 60 de DMT, lo que llevado al terreno de la botánica supone unos 3 gramos de semillas de Peganum harmala y unos 5 a 10 gramos de corteza de Mimosa hostilis. (43)

Física cuántica y ayahuasca

Fred Alan Wolf es un investigador científico poco convencional, que de mago ilusionista pasó a convertirse en doctor en física teórica. Este estadounidense es autor de diversos libros como Parallel Universes y ha pasado varios años de su vida conviviendo con chamanes e investigadores del tema en Gran Bretaña, Suiza, Estados Unidos, Brasil, Perú y México.

Después de un viaje a Perú en 1989, durante el cual tuvo diversas experiencias con ayahuasca, escribió un nuevo libro titulado La búsqueda del águila (49). En él reconstruye sus relaciones con el chamanismo y da cuenta de su comprensión paulatina de las coincidencias que encontró entre éste y la física cuántica, la psicología y la ciencia moderna en general.

Esta comprensión lo llevó a formular nueve hipótesis acerca de los chamanes:

1) ven el universo como hecho por vibraciones;
2) ven el mundo en términos de mitos y visiones que en un principio parecen contrarias a las leyes de la física;
3) perciben la realidad en un estado de conciencia alterada;
4) utilizan cualquier truco para alterar las creencias del paciente sobre la realidad;
5) escogen lo que es físicamente significativo y ven todos los acontecimientos como universalmente comunicados;
6) penetran en mundos paralelos;
7) trabajan con una sensación de gran poder;
8) utilizan el amor y la energía sexual como energía curativa;
9) penetran en el mundo de la muerte para alterar su percepción en este mundo.

La interesante forma narrativa que escogió Alan Wolf para contrastar estas hipótesis con sus experiencias vivenciales fue entretejer tres historias distintas: la trama de una película que vio en Lima basada en las aventuras de dos personajes que toman ayahuasca; su propia historia, la cual describe en función de los lugares a los que fue, lo que vio e hizo en ellos; más el desarrollo de la idea de una nueva física de la conciencia para explicar algunos de los acontecimientos que observó y experimentó. Wolf dice que aunque tal vez se vea en aprietos al sugerirlo, le parece que el mundo occidental “debe empezar a tener un punto de vista más tolerante con respecto a las substancias sagradas y productoras de visiones, en particular cuando dichas substancias se toman bajo la guía de un chamán; una persona con conocimiento sobre el mundo de las plantas.” (49)

Anticipándose a sus posibles críticos, Wolf advierte que no puede “siquiera concebir la ingestión de las plantas como algo recreativo”, ya que desde su perspectiva sería peligroso hacerlo. Sin embargo cree que la ayahuasca puede ser utilizada por la profesión médica, “con la participación de Ayahuasqueros”, para sanar muchas enfermedades mentales/corporales graves: “Mis pensamientos se dirigen al gran número de adictos a las drogas de nuestras sociedades modernas. Creo que un programa controlado de viajes con ayahuasca para los adictos a las drogas podría llevar a la cura de la adicción a éstas. Creo también que la ayahuasca puede ser útil para curar la depresión. Pienso en especial en la recuperación de muchos veteranos de la guerra de Viet Nam, a los que entiendo, sufren graves tensiones mentales”. (49)

Este físico galardonado con el American Book Award por su obra Talking the Quantum Leap encuentra que “el estado chamánico de conciencia, tal como lo ponen a nuestro alcance la ayahuasca u otros medios de inducir una conciencia chamánica, permite a la persona verse a sí misma bajo una luz mítica. Dicha visión proporciona un sentido de la compasión, una conexión con toda la vida; una nueva razón de existir.” (49)

Juan Ruiz Naupari, el chamanismo esencial y la abuela ayahuasca

Juan Ruiz Naupari es el chamán en cuyos grupos he tenido la oportunidad de trabajar, primero en México y luego en España.

Él nació en Cuzco, su abuelo era un Pac’o Runa, que en quechua significa un hombre sagrado, o sea, un sacerdote. A los diecisiete años fue iniciado por él y tiempo después, eligió enseñar. Pero cuenta que antes de hacerlo tomó la decisión de prepararse más, por lo que estudió diversas teorías filosóficas y asistió a diferentes instituciones que de alguna u otra forma le ofrecieran conocimiento de lo que es el hombre y el espíritu. Esta inquietud le ha llevado a trabajar con las más diversas personalidades, desde el Dalai Lama hasta Stanislav Grof con quien estudió psicología transpersonal.Tal bagaje le ha dado la oportunidad de hacer más accesible al pensamiento occidental la cosmovisión andina y de acercarla a las demás tradiciones místicas del planeta.

Actualmente dirige grupos de autoconocimiento en Perú, México y España y también realiza trabajos eventuales con Stanislav Grof y algunos Lamas tibetanos en diferentes partes del mundo. Para Juan Ruiz hay una diferencia notable entre lo que investigadores como Josep María Fericla han dado en llamar “los distintos chamanismos“. Dice que las prácticas de hechicería e incluso las de sanación, no guardan nada que ver con el propósito que el chamanismo tuvo en sus origenes que era el autodescubrimiento, a la manera de Buda o Jesucristo. Él dice que quienes siguen este propósito al utilizar plantas sagradas, practican el chamanismo esencial. (Ver más al respecto en Chamanes y chamanismos)

Entrevisté a Juan para indagar acerca de su formación, de su labor, su conocimiento acerca de las plantas maestras en general y de la ayahuasca en particular, así como de los espíritus con quienes colabora. He aquí una síntesis del contenido de la entrevista:

Mi trabajo lo sintetizo fundamentalmente en lo que es, desde la experiencia del espíritu, “conócete a ti mismo”… Cada vez que realizo un trabajo, mi mayor deseo, mi mayor anhelo es que la gente logre conectar con el espíritu -y el espíritu es un sinónimo de amor-, que le enseñe a su mente lo que es el amor para que ese amor impregne su vida cotidiana, para que aprenda poco a poco a actuar desde allí…

Las plantas tienen un espíritu y sus espíritus son inteligentes y tienen una gran misión y es la de ayudar… las llamadas plantas de poder o plantas Maestras, que en el desarrollo de la evolución, son plantas más evolucionadas, son grandes adiestradoras o adiestradores de lo que es la mente y la conexión con el espíritu. Tienen una misión específica… La abuelita ayahuasca es diferente, como que ha estado esperando su turno de expresar su poder… es capaz de aparecerse, hablarte y enseñarte, pero más se limita a abrir tu corazón. Hace todo el esfuerzo para poder abrir tu corazón para que la flor que está encerrada dentro de tu corazón pueda despedir su aroma, entonces tú puedas acercarte e inhalar y embriagarte con ese aroma del amor. Esa es la gran misión de la abuela ayahuasca… el abrazo de la abuela ayahuasca es un abrazo amoroso, es un abrazo en el que coloca sus manos sobre nuestro corazón y lo abre para poder tener contacto con el espíritu. Es mágico totalmente.

Entonces estas plantas sagradas o plantas de poder o plantas maestras, constituyen el enlace entre lo que es el espíritu y el cuerpo, pero actúan desde el alma. O sea, son plantas del alma, porque es en el alma donde fluyen pensamientos, emociones, sentimientos y las futuras acciones del individuo. Allí se gesta la acción, se gesta la emoción, se gesta el amor o se gesta le guerra. En el alma. Entonces, la abuela ayahuasca se introduce a esa parte del alma y crea un espacio para dar paso al espíritu y para que sus nietos saboreemos lo que es estar en el alma, contactando el espíritu y llevando la energía del espíritu al cuerpo y sentir ese placer que produce el amor. Y enseñarle a nuestra mente que somos capaces de vivir con amor porque ese amor existe a priori. Así es que allí está la abuelita ayahuasca cumpliendo su gran misión de Guarni Runa, podríamos decir en quechua, o sea, mujer puente. Los Chacahuarni han sido en la tradición andina un linaje muy especial. Son los que establecen los contactos, son los que unen los corazones, los que unen los pueblos, las voluntades. La abuela es una Chacahuarni, la que tiende el puente, entre el mundo conocido de nuestra mente, con el mundo desconocido de nuestro espíritu. Realmente nos hace un gran favor…

Mucha gente dice, ¿pero esto no es peligroso, no es un atajo hacia el espíritu? No, yo digo que no. Esto no es peligroso ni es un atajo hacia el espíritu. Lo que es peligroso es el Supai, el diablo, el ego interior de cada uno de nosotros, que día a día, minuto a minuto, segundo a segundo, año tras año, está enfermando tu mente, tu hígado, tus riñones, ese es peligroso… La abuelita ayahuasca no tiene contraindicación en ese sentido… Yo creo que para la abuela, la gente está preparada porque mientras haya una estructura dominante en nuestra mente, que es la que nos somete y genera el sufrimiento, esto es la mejor señal de que necesitamos un contacto con lo más puro, íntimo y delicioso que hay en el ser humano. Ya que corremos el peligro, mientras estamos sufriendo, de aprender a deleitarnos con el sufrimiento y pensar que el sufrimiento es el camino para la redención del individuo. No podemos hacer del sufrimiento una religión, y muchos lo han hecho. Entonces, si está el ego, estamos preparados para la comunión con la abuelita ayahuasca, para que ella haga el enlace con nuestro espíritu… Mientras en tu vida no haya equilibrio, no hay armonía, no hay paz, pues se necesita una medicina para purgar el alma.

Hay mucha gente que dice, no estoy preparada, o la humanidad no está preparada para esto, y yo pregunto: ¿La humanidad está preparada para la cocaína, para la prostitución? Está preparada para la pornografía infantil, para la guerra, para ese maltrato implacable de padres a hijos o de hijos a padres? ¿La humanidad está preparada para el odio? La humanidad no fue creada para esas circunstancias adversas, eso ha sido una especie de accidente cósmico. La humanidad fue diseñada para ser feliz. Pero tanto sufrimiento hemos arrastrado que cuando se abre la puerta para hacer contacto con aquello para lo cual realmente fuimos creados, entonces la cerramos con la disculpa de que no estamos preparados…

Esto puede parecer una apología muy pasional de la ayahuasca, o pueden pensar que quizá yo considere que es el único camino, pero obviamente que no. Hay otras plantas sagradas, es decir hay otros caminos, y también hay otros métodos como la meditación, el pranayama, el taichi, el chicún, tantas otras cosas bellas que hay que están brotando como flores preciosas en diferentes lugares de la Tierra. Porque Dios es como un gran bufet y tú puedes deleitarte con cualquier platillo. Todo es Dios. Todo está lleno del espíritu. Entonces, acepto, respeto y practico de hecho otras corrientes, pero también conozco, practico y enseño acerca del contacto dinámico y veloz con el alma y con el espíritu. Porque tal parece que la vida es muy corta y necesitamos una acción más contundente para esta enfermedad que se llama desamor. La ausencia de amor ha ocasionado todo el mal del mundo, la ausencia de responsabilidad colectiva, universal, y necesitamos un método científico, un método eficaz, rápido, y uno de ellos, lo recalco, es la abuela ayahuasca.

Yo trabajo con el Águila Dorada… Es una enseñanza muy interesante porque no es uno solo el que habla. Yo tengo cuerpo físico ahora, pero él no tiene cuerpo físico. Tampoco es un muerto. Es decir, no se trata de una persona muerta que me esté guiando. Los espíritus de los muertos tendrán que regresar a la rueda del Samsara, como dicen los tibetanos, hasta que logren su perfeccionamiento. Este es un ser bellísimo, es una de las emanaciones del Espíritu. Entonces, ya a los grupos más privados, les digo que somos dos: uno que tiene físico y otro que no lo tiene. Y que yo enseño el principio y enseño el final, y que lo demás lo enseña él.. Entonces, es cuestión de entrenamiento. Te entrenas… estableces el contacto, y allí escuchas, y allí le preguntas y no sólo te contesta telepáticamente, también te contesta con imágenes, todo lo que quieras, absolutamente todo. Y no soy sólo yo ahora, hay varios que tienen ese contacto. Son varias personas en el mundo ahora. Lo cual me satisface…

Yo creo que puedes ser revolucionario desde la conciencia, pero tienes que llegar a la conciencia, si no, serás un revolucionario almático, o sea, desde lo que es la estructura del ego, desde lo que es el dolor. Y nadie podrá negar objetivamente que llevas la razón en aquello por lo que te revelas, pero está comprobadísimo históricamente que la ira engendra más ira, que la acción bélica engendra más acción bélica y que la guerra o la guerrilla es la expresión espectacular externa, que siempre es más sangrienta, de lo que está ocurriendo en nuestra mente. O sea, una guerra es precisamente la expresión de lo que está ocurriendo en la mente humana, porque la vida del hombre es lo que es su pensamiento. Así es que la revolución tiene que ser de conciencia.

Han fracasado todos los movimientos revolucionarios en el mundo… porque no ha habido una verdadera revolución orquestada desde la conciencia. Así es que el conocimiento del espíritu es urgente en este nuevo ciclo, en esta nueva era o en este décimo Pachacuti, porque es lo único que puede desterrar la miseria, la mentira, el engaño, el autoengaño, la guerra. Toda esta acción criminal contra la Pachamama. No son los movimientos verdes o como se les llame los que van a salvar al planeta, sino que la gente tenga un contacto más espiritual consigo misma y con el planeta… Es una toma de conciencia más profunda lo que se necesita para salvar al planeta… (Consultar la entrevista completa con Juan Ruiz)

La función de las plantas de poder desde el punto de vista de inteligencias extraterrestres provenientes de Las Pléyades

En 1988 Barbara Marciniak tuvo sus primeros contactos telepáticos con un grupo de inteligencias no físicas que aseguraban provenir de Las Pléyades. Comenzó a canalizarlos y a recibir sus mensajes como parte de los seminarios que daba en los Estados Unidos. En 1995 escribió un primer libro con el material proveniente de esas comunicaciones: Mensajeros del alba (25). Según se explica en la contraportada del mismo, los pleyadianos son “un grupo de seres iluminados que han acudido a la Tierra para ayudarnos a descubrir cómo alcanzar un nuevo estadio en nuestra evolución”. Este grupo se autodescribe como una “energía colectiva de las Pléyades” cuyo propósito es brindarnos información acerca de los cambios que la humanidad está comenzando a presentar como especie.

En 1997 Marciniak publicó un segundo libro: Tierra, las claves pleyadianas de la biblioteca viviente (26), cuya intención según los pleyadianos es ayudar a los humanos “en la creación de una nueva visión que os inspirará a vivir y amar en el planeta Tierra.” De acuerdo a su perspectiva, la Tierra fue creada hace billones de años con el propósito de ser una Biblioteca Viviente y dentro de su descripción de las maravillas que contiene y que debemos proteger, dicen:

Hay plantas que cuando se ingieren, nos conectan con otras formas del “Sí mismo” y otras formas de conciencia. Todo el concepto de alterar la conciencia con la ayuda de las plantas ha recibido un nombre muy desfavorable en el mundo occidental porque ha sido asociado con algo que se llama drogas. Durante muchas ceremonias sagradas y rituales, se ingieren ciertas partes de algunas plantas de la Biblioteca Viviente para comprenderla mejor. Es decir, abrid vuestra mente a la idea de que sobre la tierra crecen cosas que os ayudan a comprenderla con más detalle. Existen quienes no quieren que obtengáis información y que seáis libres y entonces os dicen que algo es malo. Son ellos los que convierten algo que es muy bello en algo que es muy temible. El verdadero propósito del ser humano es alterar su conciencia intencionalmente, gracias a la voluntad y a los regalos del planeta, mediante rituales y con el máximo respeto para así descubrir la magnificencia de vivir. (26)

“La luz es información; la ignorancia es oscuridad”, dicen los pleyadianos y nos explican que:

Muchas de las sustancias que podrían ser beneficiosas para vuestro mundo occidental se dan en el reino vegetal. Es bastante interesante saber que existe un programa para destruir aquellas partes del mundo donde la gente ha utilizado la Biblioteca Viviente aprovechando la farmacopea de las plantas. Todas ellas os ofrecen la oportunidad de entender mejor a vuestro planeta y a comprenderos mejor a vosotros mismos. Hay gente que está quemando el bosque del Amazonas y con ello están destruyendo a propósito una parte de la Biblioteca Viviente. A veces las antenas de los escarabajos, la corteza o las raíces de los árboles contienen claves que se utilizan para equilibrar, sanar y conseguir que el cuerpo humano entre en un estado de mayor conciencia. Todas las cosas están aquí con un propósito y cuando los seres humanos las exploran, ellas devuelven información y obsequios a los humanos. La verdad es que la Tierra está esperando a que los humanos descubran estos milagros vivientes. Ha llegado el momento de crear un movimiento en el planeta -una multitud valiente y cada vez mayor que reclame el proyecto de la Tierra-. Descubriréis nuevos caminos hacia aquello que es posible si trabajáis armónicamente con la Tierra. (26)

También es importante señalar otras de sus enseñanza que, aunque citadas en otro contexto, resultan verdaderamente pertinentes en relación a la utilización de plantas sagradas. Ellos dicen que: “a veces la gente no es capaz de moderarse, y cree que tiene que beber el elixir de toda experiencia sin haber preparado su conciencia…” (25)

Además de preparar la conciencia, advierten que otro elemento clave es la moderación en su utilización:

Está bien para hacer un viaje de aprendizaje a los reinos chamánicos y misteriosos de la Biblioteca Viviente, pero seguramente no es lo más idóneo para desayunaros todos los días. El resto del sistema nervioso no está sincronizado para este tipo de conciencia. Cuando hacéis un trip es exactamente eso, una excursión, como ir al campo o a la playa durante un fin de semana. Os váis, lo disfrutáis y luego volvéis y lo contempláis. (25)

Las experiencias de un miembro del Foro de Chamanismo Esencial

Como moderadora del Foro de Chamanismo Esencial de la Red Latinoamericana de Luz tengo la enorme fortuna de recibir diversos relatos personales de los miembros de nuestra lista de correos procedentes de Estados Unidos, España y Latinoamérica.

Entre ellos me llamó mucho la atención los relatos de Juan José García, quien viajó de Madrid a Perú a un seminario organizado por el Centro Wasi durante el cual tuvo tres sesiones de ayahuasca. Así es que le pedí permiso para incluir sus tres relatos en esta página. Afortunadamente él aceptó y aquí están:

MI PRIMER CONTACTO CON “YAYA” AYAHUASCA

(Sesión Iª)

Estimados colisteros de CHAMANISMO ESENCIAL. A la vuelta de mi primer, y hasta la fecha único viaje a Perú, en el pasado mes de Septiembre, me inscribí en esta lista. Ahora lo que pretendo es compartir la experiencia que tuve en este seminario realizado en el lodge Corto Maltés, un lugar situado en plena selva en la orilla del Rio Madre de Dios, a ½ hora en barca de Puerto Maldonado, con una duración de 7 días y en el que realicé un total de 3 sesiones de Ayahuasca.

Pienso que por cada sesión podría escribir tomos y tomos acerca de las sensaciones experimentadas. Trataré de ser lo más breve posible, hablando de lo más significativo. En mi primera sesión, la Ayahuasca me tomó literalmente en sus brazos (mi consciencia estaba fuera de mi cuerpo) y no me soltó hasta que se aseguró de que el trabajo que debía hacer en mi, quedaba hecho. Nada más empezar la mareación, un ser que parecía un dibujo animado o caricatura, divertido y burlón, se dirigía a mi diciéndome que me iba a “arrancar” la mente, mientras con una especie de sierra me la cortaba y se la llevaba. Este ser, con mi mente en su mano, me decía, entre irónico y burlón, que si quería volver a tener la mente que me la colocaba y me desafiaba a actuar sin mi propia mente para ver como me desenvolvía sin ella. Sentía que sin la mente estaba desorientado por lo que este “muñeco” se burlaba diciéndome que me decidiera si la quería o no. -(Aclaro que una de mis intenciones para este sesión y para el seminario en general, era el apaciguamiento de mi diálogo mental, y ¡vaya que si!, la Yaya Ayahuasca me lo apaciguó con generosidad, lo que ocurre que el sistema que empleó para enseñarme no fue precisamente el de silenciar mi mente.

ESTUVE TODA LA NOCHE HABLANDO SIN PARAR. A veces hablando en un “idioma” que para nada entendía, desde luego que no era ningún idioma extraño, sino PURA CACOFONIA. Esto para una persona como yo que no suele hablar mucho, es chocante. Pero así es como tomé conciencia de mi ruido mental)–. Momentos largos había en los que me partía a carcajada limpia cuando veía los enormes “rulos” que andaban por mi mente; me reía de la estupidez y de lo limitada que es la mente; me colapsaba de risa y me pasaba, no sé cuanto tiempo, viendo cómo los libros, TODOS LOS LIBROS escritos por el hombre, eran contracultura, un atentado contra la evolución humana, quiero decir que NINGUN libro se aproximaba a la experiencia del contacto íntimo con el Corazón, del contacto con el Espíritu. Así es.

Después de un extenso y detallado recorrido por mi mente y sus “creaciones”, cuando ya me cansé, rendido, mi Corazón reventó en un llanto de intensa alegría-dolor-amargura-desolación. Este momento fue indescriptible. Había perdido mi propia identidad, se había disuelto mi ego, lo único que sabía es que yo era un Corazón. “Me han quitado los pensamientos”, “me han quitado la mente”, “no se quién soy”, repetía una y otra vez. Sabía que mi nombre, mi DNI, mi profesión, son apenas cosas que me han sido prestadas para estar por aquí, sólo una “identidad” que me permitía caminar por esta tierra. Más en ese momento supe que no soy mi historia personal. A partir de esta mi apertura de Corazón, empecé a saber que NO SABIA NADA, que era un mero aprendiz e ignorante de todo. Esta visión fue un magnífico varapalo para “mi” soberbia e importancia personal. Yo que me creía suficiente en todo y ante todos, estaba ahí postrado, comiendo el polvo de la humildad.

Extrañamente, a la par de tener esa conciencia de NO SABER NADA, sentía con claridad que lo SABIA TODO. Es como si ambos conceptos fueran relativos, siendo lo mismo, tan solo separados por ¿la soberbia?. A partir de esto, estuve el resto de la sesión “trabajando” con la relatividad de los opuestos, de la dualidad. El “si” y el “no”; lo “bueno” y lo “malo”; “arriba” y “abajo”, desde la óptica de mi corazón eran LOS MISMO, sin distinción: todo podía ser a la vez “si” y “no”, “bueno” y “malo”, etc.. Desde la cabeza cuesta comprenderlo, pero aquí lo veía con toda claridad.

Al final de la sesión, me encontraba con una visión nueva, renovada. Aunque en la noche estaban las mismas estrellas; en la maloca mis compañeros de sesión eran los mismos; en mis manos los dedos también eran los de antes, sin embargo yo lo veía de otra manera. Todo me parecía apasionadamente nuevo, me sentía como un niño que acaba de nacer, y en cierto modo así fue, porque cuando explotó mi Corazón lo experimenté como un re-nacimiento con la sensación de haber pasado a través de un útero, de un Útero Cósmico. El caso es que me sentía muy vulnerable, solo quería jugar inocentemente, con la mente totalmente limpia y con la sensación de que tenía todo por aprender. A pesar de estar toda la noche sin dormir, estaba tan fresco, expectante de cualquier ruido o movimiento, pues todo me parecía deliciosamente nuevo y no me lo quería perder. Nada más por el momento. Más adelante compartiré la experiencia de mi segunda sesión. Gracias a todos por estar ahí. Un abrazo grande. Juanjo

(Sesión IIª)

Queridos amigos de CHAMANISMO ESENCIAL, aquí comparto la segunda sesión de Ayahuasca.

En esta sesión la subida de la Ayahuasca fue un tanto difícil, porque al recibirla tenía ciertas resistencias ya que la experiencia de la sesión anterior fue muy intensa y a mi mente la apetecía vivir esta sesión desde la barrera, es decir controlando la experiencia y por ello se hacía la remolona. Al recibir la toma me encontraba algo tenso.

Al poco de la toma, me entró un amago de pánico. Un compañero me ayudó a respirar para entrar en la mareación. Fue un momento difícil porque uno tiene la necesidad de huir, de salirse de los efectos de la Yaya, pero ¿a dónde ir, si uno no puede huir de si mismo?. Evidentemente a la mente no le gustaba nada ceder su protagonismo.

Al fin, una vez agarré el vuelo, la misma Serpiente de la sesión anterior se me mostró como guía del tour que la Yaya me tenía preparada para esta ocasión. Esta serpiente, de forma muy suave e insinuante pero insistente, sin dejar espacio a otras opciones “más cómodas”, me decía que estuviera tranquilo que iban a hacer algunos ajustes en mi mente para proyectarme la película que me iban a ofrecer hoy.

La lentitud con la que se desarrollaba todo me exasperaba, porque esta serpiente se movía lenta, lentísima, y mi impaciencia iba en aumento. Ella me insistía que estuviera tranquilo que ya quedaba muy poquito para acabar con los ajustes que eran necesarios. Después de estos ajustes, a esta serpiente la veo enroscada en un arbol. Me vino esta imagen, muy vívida, del tópico que ya conocemos, por el que se representa el pecado original.

———>Hago un paréntesis para aclarar que no pertenezco a ninguna creencia religiosa y que del asunto del pecado original tengo mi propia opinión que no tiene que ver con la de la religión judeo-cristiana. Agrego que mi sentimiento hacia la serpiente como ser vivo, hasta antes de experimentar con la Ayahuasca, era de cierta repugnancia, con sus atributos de misteriosa y aspecto insondable, su misma evocación me inquietaba. Más tarde me enteré de que el símbolo de la Yaya es precisamente el de una serpiente con dos cabezas o dos serpientes con una sola cabeza, no recuerdo muy bien. Cuando compartí la experiencia con el grupo, el chamán me habló del significado de la serpiente, que más adelante contaré, aspecto muy relacionado con la experiencia de esta sesión propiamente dicha.<————.

La Serpiente me dijo que el árbol al que estaba enroscado era el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, mientras, yo sentía cómo viniendo desde arriba penetraba en ese árbol por la copa. Esta acción era inevitable, dada la enorme persuasión que la Serpiente ejercía, por lo que no podía resistirme. Tenía la certeza de que la Serpiente era la representación de mi mente e inmediatamente asocié serpiente=a mente. Después de esto, en una carrera frenética de imágenes, esta Serpiente me
llevaba una y otra
vez al borde de un precipicio. Aquí sentí bastante miedo, ya que me debatía en un arriesgado equilibrio; andaba constantemente al lado de un abismo en el que abajo sólo había vacio. La persuasión de la Serpiente, era cada más y más fuerte ante lo que dejé de resistirme, momento en el cual vi que no pasaba nada diferente y que como en una especie de rulo veía la misma imagen y no pasaba nada más: no salía del borde del abismo, pero tampoco me caía.

Así estuve la mayor parte de la sesión, pues esta fue la tónica más sobresaliente y casi general. Tenía conciencia clara de que toda esta película de miedo que vivía es parte del funcionamiento de mi mente.

Todo esto reforzó mi mala impresión acerca de las serpientes, lo que me confirmaba lo que antes sospechaba: su cualidad dañina.

Pues bien, al día siguiente al compartir, el chamán me dijo que la serpiente como símbolo es dual, su lengua bífida representa esa misma dualidad: el Corazón y la Mente. “Nuestra vida puede seguir un rumbo distinto de acuerdo a lo que elijamos”, me dijo, “depende de nosotros, no de otros”, sentenció.

Tal como transcurrió la sesión, esta explicación me supo a gloria bendita, me alivió un montonazo. Aquí integré completamente a la Serpiente, a la simbólica y al ser vivo que habita en esta tierra, al punto que ahora les tengo mucha confianza y cariño a estos animales y hacia sus parientes, los reptiles. También me colmó de satisfacción, saber que tengo el poder de elegir qué serpiente influya en mi vida: la intelectual o la corazónica o tal vez una combinación equilibrada de ambas.

Al final de la sesión, lo que más me apetecía era la de ayudar, de la forma que fuera, a mis compañeros de sala; opté por hacerlo en silencio, enviándoles luz.

Fin de la 2ª sesión. Mucha Luz, Paz y Amor para todos, mis compañeros del alma.

(Sesión IIIª)

Saludos amigos colisteros de CHAMANISMO ESENCIAL. Esta es la tercera entrega que corresponde a la tercera sesión del seminario, que coincide con mi tercera experiencia con la Yayita.

Esta sesión, creo que fue la más intensa de las tres. Hubo un factor muy importante que fue que, bajo los efectos de la Yaya coincidió con que en día y hora yo encarné, a miles de kilómetros de dónde en ese momento estaba, en un pequeño pueblo de la prov. de Burgos (España), hacía justo 46 años.

El vuelo comenzó de forma muy suave, pues en esta ocasión, después de mentalizarme, estaba mucho más confiado. Digamos que en la sesión hubo dos partes muy claramente diferenciadas: en la primera se estableció un proceso de muerte y en la segunda parte, otro de regeneración.

Efectivamente, nada más sentir los efectos de la Ayahuasca se me presenta una voz, cuya imagen no llegué nunca a ver, diciéndome que “me iban a llevar”; ¿llevar a dónde?, me preguntaba yo. Todo me parecía una broma, un juego, pues es así como se me presentaba esta VOZ. Al principio me hablaba de soslayo, pero poco a poco esta voz se iba haciendo más firme, insistiéndome nuevamente que “me iban a llevar” e iba sintiendo que me iba a morir irremisiblemente, pues entendía que la decisión de la VOZ era inapelable y que no podía escaparme aún a pesar de mis resistencias y mis regateos por evitar la muerte. La VOZ insistía que no había vuelta atrás. Intentaba que algunos de mis compañeros de sesión me ayudaran pero la VOZ me decía que ninguno de ellos me escucharía. Yo insistía en que si no podía llamar a uno podría hacerlo con otro, con la esperanza de que alguien pudiera escuchar mi llamada de auxilio, a lo que la VOZ de forma gentil me dijo: “es inútil que llames a nadie pues estás completamente solo”. Era cierto, sentí que estaba solo.

En esta parte del proceso sentí mucho miedo, pues no podía imaginar dejar a mi familia y a mis amigos. Hubo momentos muy difíciles. Uno de estos momentos fue cuando la VOZ me dijo que iban a secuestrar a mi mujer e hijos y los iban a matar. Este fue tal vez el momento más duro y que me causó más angustia. ¡ESTABAN CHANTAJEANDOME CON LO QUE MÁS QUIERO!. Tal era el grado de presión para que yo accediera al mandato de la Voz, que ya se me presentaba como un colectivo, pues ésta hablaba en nombre de ELLOS. (No llegué a reconocer quienes eran ELLOS, porque me encontraba angustiado y no reparé en observar o preguntar).

Tuve momentos intercalados a lo largo de este proceso, en los que me encontraba en un espacio de VACIO total. Allí no había nada ni nadie. Nuevamente apareció el miedo: gritara o hiciera lo que hiciera nadie me escuchaba. Sentía angustia por el temor a quedarme allí pillado por la eternidad y digo eternidad porque allí no había nada, ni tiempo ni espacio. La estancia aquí me inquietaba mucho.

De repente en la sala de la maloca aparecieron olas grises cuya naturaleza no podría definir. Con los ojos a duras penas abiertos, veía cómo estas olas avanzaban hacia mi y de ellas se oían voces que me invitaban a irme con ellas. De entre las olas salían seres deformes de diversos tipos muchos de ellos eran de color verdoso fosforito y pegajosos. Estos entes, por llamarlos de alguna manera, se movían muy lentamente encima de mi cabeza y alrededor de mi cuerpo para cerciorarse de que no me perdía detalle. El espectáculo era realmente vomitivo. La visión era lo más parecido a lo que podría entenderse como el Infierno. Además sentía movimientos de personas dentro de la sala (compañeros) que iban y venían en lo que yo pensaba era un complot para aniquilarme. “Veía” como se hablaban unos y otros al oído y yo creyendo que estaban hablando de la estrategia que seguirían para llevar a cabo su plan. Más angustia. ¡Quería salir corriendo!, pero no podía ir a ninguna parte, mi cuerpo estaba muy pesado, no podía moverlo. También recordé que de mi no podía huir. En un intento desesperado quería llamar al Chamán para que me ayudara a salir de este rulo, ¡NO PODIA ARTICULAR PALABRA!, la VOZ nuevamente me recuerda que estoy solo. La VOZ por fin me dice muy dulcemente: “¿no has venido a celebrar tu cumpleaños?”, “si, desde luego y me hacia mucha ilusión que mi cumpleaños coincidiera con la toma de la Ayahuasca”, respondí, ¡pues si quieres nacer, antes has de morir!, sentenció la VOZ. Entendí que esta era una ley inmutable que no estaba en mis manos rebatir. Sin embargo yo solo pretendía que me cantaran cumpleaños feliz y soplar las velas, eso de tener que morirme para mi era demasiado.

La suerte estaba echada y la aceptación de mi propia muerte era ya fruta madura, así es que me vi corriendo a una velocidad increíble a despedirme de familiares, de amigos, porque mi muerte ya era un hecho. Inmediatamente me vi dentro de un ataúd de madera negro nacarado brillante, se le veía lujoso desde luego. Yo con mi aspecto actual, iba vestido con un traje de color negro, camisa blanca, en fin lo que se llama ir vestido de tiros largos. El ataúd estaba al descubierto e iba acompañado a cada lado, por seres que me guiaban en esta transición. Una vez consumada mi muerte, mis resistencias se esfumaron, me relajé y pude asistir a mi propio funeral con profunda calma y respeto.

Como si de una pesadilla saliera, al acabar de ver mi propia muerte, vi cómo desde lo alto y del centro de la maloca salía un poderoso pilar de luz, del que salían destellos y ráfagas de luz inundando toda la sala. Aquí logré articular palabra y decir en alto que cada uno de nosotros tomáramos esta LUZ, como regalo bendito para nuestra propia sanación. Esta LUZ tenía VIDA, COLOR y MOVIMIENTO. El espectáculo era indescriptible. A partir de este momento comenzó mi proceso de regeneración. Durante el resto de la noche no me separé de esta LUZ que compartí con todos mis compañeros de sala, especialmente con aquellos que, por su proceso, más lo podían necesitar. Lo hice en silencio, sabiendo que mi función era la de puro receptor/transmisor. Me sentía profundamente humilde y bendecido.

Esta LUZ trabajó en todos mi chakras, uno por uno, y con todo mi campo de energía. Los colores eran superintensos y nítidos y salían por delante y por detrás de cada chakra. La LUZ hizo un trabajo muy especial en el chakra Base. La LUZ hizo que mi mano derecha fuera directamente a estechakra (zona del perineo) e hizo una operación creando una especie de tubo por la cual el semen pasaba directamente (no sé exactamente desde qué punto), hasta la base de mi columna, morada de la Kundalini, la Serpiente enroscada. Esta empezó a moverse muy lentamente columna vertebral arriba, hasta salir por el coronario y ahí se mantuvo erguida, majestuosa. La emoción y la alegría que sentía eran intensísimas. Me sentía muy poderoso, confiado y seguro. Esta Serpiente (una Boa), tenía una corona con 12 plumas doradas alrededor de su cabeza. Añado que, al poner mi mano derecha por segunda vez en el perineo pude “ver” que en esa zona había una vagina y un útero energéticos.

No tengo palabras con las que pueda describir, ni por aproximación, las sensaciones que pude vivir en esta parte de la experiencia. Me pareció sublime. Me encontraba muy magnetizado y consciente del momento que estaba viviendo. Sentía muchísima fuerza. En fin, no sé cómo describir todo esto de mejor manera.

La guinda a este bendito regalo la puso el Chamán cuando se puso frente a mi y me cantó un precioso Ícaro de cumpleaños, que conservaré en mi alma por siempre.

Hasta aquí la experiencia con la Ayahuasca propiamente dicha. Sin embargo quiero aportar algunas cosas más que puedan ampliar algo más el encuentro con la Yaya:

Por un lado decir que tras la experiencia con la Yaya, existe un antes y un después.

Que el acercamiento a la Yaya ha de ser en una actitud de sincero mejoramiento. Si te diriges a Ella con profundo respeto y entrega, Ella se entrega a ti sin reservas. En mi caso las experiencias que tuve fueron como fueron, pero son muy personales. Por lo que reportaron otros compañeros del grupo, cada experiencia es muy personal y distinta y dentro de cada uno, en cada sesión la experiencia es diferente. Cada uno comprende después con el tiempo, que todo se ha desarrollado de forma perfecta. Me consta que la Yaya Ayahuasca es una Planta Maestra, en el sentido más amplio.

Que lo que se llama el “setting”, bajo la dirección de un experimentado Chamán que sepa lo que hace, es realmente esencial. Es por esto que quiero desde aquí dar las gracias por el magnífico entorno paradisíaco en dónde se celebró el seminario, y a las personas que me cuidaron.

Agradecimientos a toda la gente del Lodge El Corto Maltés: a Jean Louis que estuvo supervisando los suculentos y artísticos platos con los que nos mimaban a todos; a mi entrañable amigo LOBO, a Capi y a todas las chicas del Lodge que también estaban ahí cuidándonos discretamente; a mis compañeros de seminario, con los que compartí aliento y experiencias: Yolanda, mi mujer; Leticia y Rafa (México); Andrea, Antonio, Piorina (compañera ésta que me asistió como comadrona en el re-nacimiento que viví en mi 2º sesión) y Erika (Perú); Judith y Margaret (EEE.UU.) y desde luegoa Diego Palma coordinador de http://www.ayahuasca-wasi.com que trabaja junto al Chamán Alonso del Rio, magnífico Maestro de Ceremonía.

Salud!, mis compañeros de camino y mucho Amor para todos.

Juanjo

Madrid-España

MI EXPERIENCIA PERSONAL

No te podrás alegrar ante el mundo,
hasta que no sientas correr el mar por tus venas,
hasta que no te vistas con el cielo y te corones de estrellas,
y te veas como el único heredero del mundo, y más aún:
pues hay hombres que viven en él que,
como tú, son sus únicos herederos.
Thomas Traherne

Hasta el momento en que escribo esto, he tenido once experiencias con la abuela ayahuasca. Todas ellas han sido en el marco de los talleres de auto-descubrimiento de Juan Ruiz.

Cada una de ellas estuvo centrada en algún tema particular dependiendo del trabajo que estuviese realizando el grupo en cuestión. Por ejemplo, hubo un ciclo dedicado a las figuras arquetípicas de los Maestros Ascendidos, o sesiones no secuenciales dedicadas a un tema concreto como la sanación, el significado de la esperanza, el contacto con el Espíritu, meditar sobre el significado de un mantra específico, etc. Tengo la costumbre de escribir todo lo que recuerdo y de hacer algún dibujo o acuarela que simbolice lo que experimenté en cada oportunidad. Cada uno de estos relatos ilustrados se pueden consultar en las páginas electrónicas de Mind-Surf: www.mind-surf.net/aya/ayaintro.htm/

Mi intención al utilizar ayahuasca por primera vez, además de mi curiosidad por experimentar estados no ordinarios de conciencia, estaba orientada por el trabajo espiritual que he venido realizando desde tiempo atrás. En retrospectiva puedo decir que cada una de mis once comuniones, que es como me gusta llamarlas, ha sido muy distinta. Sin embargo, todas ellas han tenido como hilo conductor el descubrir un poco más de mí misma cada vez, tanto en lo que respecta a los mecanismos de mi personalidad, como en relación a la esencia de mi Ser.

En conjunto, estas once comuniones han sido un aula espiritual para mí en la que paulatinamente he podido acceder a un mayor conocimiento conforme mi sistema de creencias se ha ido ampliando. Estoy comprobado que la creencia precede a la realidad. Por ejemplo: no puedo recibir amor si antes no creo que soy digna de merecerlo; no puedo entablar comunicación con un ángel o un guía extra físico si previamente no me convenzo de la existencia de los ángeles o guías extra físicos; ni puedo comunicarme con uno de los llamados “Maestros Ascendidos” si no creo primero que esto sea fácticamente posible.

El tema del AMOR con mayúsculas ha sido una constante en prácticamente todas mis experiencias. De hecho puedo afirmar sin temor a equivocarme que la primera vez que experimenté el AMOR en la verdadera magnitud de su incondicionalidad e ilimitación, fue bajo los auspicios de la abuela ayahuasca. Y esta primera experiencia me ha dado un marco de referencia invaluable y un parámetro inequívoco a través de los cuales he podido orientar la búsqueda de su presencia constante en mi vida cotidiana. Eso es para mí el camino espiritual ahora: aprender a vivir en AMOR las 24 horas del día, en cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia.

Antes sabía que buscaba algo porque experimentaba un vacío que trataba de llenar de distintas maneras y con distintas cosas. Intelectualmente sabía también que lo que buscaba era el amor porque es algo que siempre se dice y se repite no sólo en todos los textos de espiritualidad, sino en todos los de la llamada “corriente de superación personal” o “new age”. Pero no lo comprendí hasta el glorioso día en que me permití experimentar el AMOR durante una sesión de ayahuasca. Entonces me di cuenta de hasta qué punto no entendía nada, ni sabía en realidad qué era lo que andaba buscando tan desordenada y desesperadamente.

Ahora entiendo que el trabajo espiritual no consiste en llegar a Dios a través de un camino de privaciones, sacrificio, buena conducta y buenas acciones, que era más o menos la abstracta idea que me había hecho al respecto. Ahora estoy empezando a creer que el trabajo consiste en despertar en Dios vaciándome de todas las creencias limitantes que obstruyen el libre flujo de la energía del AMOR que es Dios. Y esto es algo muy concreto que me está conduciendo a acciones muy concretas fuera de los efectos de la abuela ayahuasca, en mi estado ordinario de conciencia.

(Ver más al respecto en www.mind-surf.net/aya/ayaintro.htm/ )

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LA AYAHUASCA

1. Aguirre Martínez, Carlos y Javier Esteban Guinea: “Entrevista a Josep Maria Fericgla”, Revista Monográfica El idiota, No. 1, Barcelona, 2000.
2. Aguirre Martínez, Carlos: “Mesa redonda entre Luis Llorente y Tulio Cícero”, Revista Monográfica El idiota, No. 1, Barcelona, 2000.
3. Almendro, Manuel: “Método revolucionario para curar toxicómanos”, Revista Más Allá, 1998.
4. Brailowski, Simón: Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, Méx. 1995
5. Burroughs & Ginsberg: Yage letters, City Light Books, USA, 1963.
6. Burroughs, William: Junkie, Lee, USA, 1953.

7. Callaway, J.C.: “Farmacología de la ayahuasca”, en San, L. et all: Alucinógenos, la experiencia psicodélica, Ed. En Neurociencias, España, 1996.
8. Castilla, Alicia Diana: “Sectas alucinógenas en Brasil”, en Sectas de fin de siglo, Internet: http://www.civila.com/argentina/fapes
9. Castilla, Alicia Diana: Santo Daime, fanatismo e lavagem cerebral, Editorial Imago, Brasil.
10. Chanive Oswaldo: “Ecología del espíritu”, revista Arte Popular, Perú, 1999.
11. De la flor Aguirre, Raúl: “Inferencias e interferencias”, Revista Monográfica El idiota, No. 1, Barcelona, 2000.
12. Fericgla, José María (comp.): Los enteógenos y la ciencia, Col. Cogniciones, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1999.
13. Fericgla, José María: Al trasluz de la ayahuasca, Col. Cogniciones, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1995.
14. Fericgla, Josep María: Los chamanismos a revisión, Kairós, Barcelona, 2000.
15. Fernández-Baca Tupayachi, Carlos: El otro Saqsaywamán, Edición del autor, Perú, 2000.
16. García Piñeiro, Juan José: En busca de las plantas sagradas, Col. Nagual, Ed. Gaia, España, 1996.
17. Grof, Christina y Stanislav: La tormentosa búsqueda del Ser, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1990.
18. Haerner, Michael J.: Alucinógenos y chamanismo, Guadarrama, Madrid, 1976.
19. Jansà , Josep Maria: “Drogas y sectas, dos formas de dependencia”, AIS (Asesoramiento e Información sobre Sectas), Internet: http://www.civila.com/argentina/fapes
20. Luna, Luis Eduardo: Ayahuasca visions: The religious iconography of a peruvian shaman, North Atlantic Books, Berkeley, California, 1991.
21. Mabit M. Jacques: “El cuerpo como instrumento de la iniciación shamánica”, internet: http://www.ayahuasca-wasi.com/
22. Malpica, Karina: Experiencias vivenciales con la abuela ayahuasca (Internet: www.mind-surf.com/ayaintro)
23. Malpica, Karina: Las drogas tal cual... (Internet: www.mind-surf.com/drogas)
24. Malpica, Karina: “Juan Ruiz Naupari, un chamán contemporáneo”, entrevista. (Internet www.skaysolutions.com/dfir)
25. Marciniak Barbara: Mensajeros del alba, Obelisco, Barcelona, 1996.
26. Marciniak Barbara: Tierra, las claves pleyadianas de la biblioteca viviente, Obelisco, Barcelona, 1997.
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31. Ott, Jonathan: Ayahuasca analogues, Natural Products Co., USA, 1994.
32. Ott, Jonathan: Pharmacoteon, Natural Products Co., USA, 1996. (Traducido recientemente por La Liebre de Marzo).
33. Piñeiro, Juanjo: Psiconautas, exploradores de la conciencia, La liebre de marzo, Barcelona, 2000.
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36. Rodiles, Janine: Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet, Planeta, México, 1998.
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39. Ruiz Naupari, Juan: “autoconocimiento, el verdadero propósito del chamanismo esencial”, Internet (www.skaysolutions.com/dfir)
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45. The Lyceaum, Drug Achives, (Internet http://www.lycaeum.org/drugs/)
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47. Weil, Andrew & Winifred Rosen: Del café a la morfina, Integral, Barcelona, 1993.
48. Weiskope, Jimmy: “Yagé, la planta mágica de la Amazonía, testimonio de un tomador de ayahuasca”, “la guerra de los chamanes” y “El culto urbano del yagé”, en Revista Año Cero, España, 1998.
49. Wolf, Fred Alan: La búsqueda del águila, un físico cuántico viaja, en alas de la Ayahuasca, a los reinos del inconsciente humano y al mundo de los chamanes, Los libros de la Liebre de Marzo, Barcelona, 1997.
50. Zuluaga Ramírez, Germán: El aprendizaje de las plantas: en la senda de un conocimiento olvidado, patrocinado por Seguros Bolívar, Colombia, 1994.

Páginas relacionadas dentro de Mind-Surf:

Mis experiencias con la abuela ayahuasca:
www.mind-surf.net/aya/aya-intro.htm

La Puerta del Águila Dorada:
www.mind-surf.net/puerta9.htm
El chamanismo esencial:
www.mind-surf.net/puerta9a.htm
Entrevista con Juan Ruiz Naupari:
www.mind-surf.net/drogas/entrevistajuanruiz.htm
Entrevista con Josep María Fericgla:
www.mind-surf.net/drogas/entrevistafericgla.htm
Entevista con Helen Flix
:
www.mind-surf.net/drogas/entrevistahelenflix.htm
Entrevista con Ferrán:
www.mind-surf.net/drogas/entrevistaferran.htm
Entrevista con Charo:
www.mind-surf.net/drogas/entrevistacharo.htm
Entrevista con Isabel, Miguel y X:
www.mind-surf.net/drogas/entrevistabym.htm

Otras webs con información relacionada:

Ayahuasca Wasi
http://www.ayahuasca-wasi.com/espanol/index-esp.htm
Manual sobre Ayahuasca

http://www.geocities.com/m_enteogeno/druida/links.htm

Santo Daime

http://www.santodaime.org/languages/spanish/index.htm

Ska Pastora

DATOS GENERLAES

Origen

Esta singular planta crece silvestre sólo en ciertas regiones de Oaxaca, México y desde allí se ha reproducido a través de esquejes llevados a otras partes del globo terráqueo. En 1939 el antropólogo Jean Basset Jonson mensionó la existencia de una infusión de “hierba María” de características visionarias usada para la adivinación en un pueblo perdido de México. En 1952 el doctor Weitlaner reportó el uso de “ska pastora” entre los mazatecas de Jalapa de Díaz, un pequeño pueblo de Oaxaca. Entre 1951 y 1962 G. Wasson y A. Hofmann viajaron a la zona y consiguieron muestras de la planta que llevaron a Europa donde fue identificada como una nueva especie denominada Salvia divinorum. Posteriores investigaciones han dado a conocer su utilidad ritual y terapéutica entre los habitantes de la región mazateca.

Etimología y denominaciones

Salvia divinorum viene del latin salvus, “salvar” y divinorum que significa “de los adivinos”. De acuerdo a Wasson la identidad del psicoactivo conocido en el antiguo México como pipiltzintzintli corresponde a la planta Salvia divinorum, mejor conocida en el área de Oaxaca como ska pastora, ska María o hierba María. El término náhuatl pipiltzintzintli significa “la más noble princiesa”. Pipiltzin se refiere a algo enteramente noble. Pipiltzintzintli es un término superlativo. Denota algo no meramente sobrenatural y extraordinario, sino que excede otras cosas ya de por sí sobrenaturales y extraordinarias. Dice Wasson que si el término se aplicó a una planta, ello connota la superioridad de la planta a los ojos de nuestros ancestros. La palabra sólo podía ser usada para nombrar algo verdaderamente sagrado y altamente estimado. (15)

QUÍMICA

Identificación

La Salvia divinorum es un miembro muy raro de la familia de las salvias o mentas. Los mazatecas la cultivan en llanos ocultos, lejos de casas y caminos. Prospera en tierra negra en un clima bastante húmedo a una altitud de entre 300 y 1800 metros de altura.

Imágen escaneada del libro

Salvia divinorum

Escaneada de la revista

Llega a medir alrededor de un metro de alto. Sus hojas son ovaladas de márgenes finamente dentados que alcanzan hasta 15 centímetros.

Tiene flores con corolas blancas y cálices púrpuras que nacen en panículas de hasta 41 cm de longitud. Se reproduce por medio de esquejes, prácticamente no produce semillas o no son fértiles.

Composición

El principio activo de la Salvia divinorum fue descubierto por el investigador D.M. Turner, quien lo llamó salvinorin-A. Este principio activo, a diferencia de los alucinógenos, no es un alcaloide, es decir, su molécula no contiene nitrógeno. Posteriormente se ha descubierto que contiene también otros tres compuestos que han sido llamados salvinorin-B (no psicoactivo), divinorin-C (que potencia los efectos del salvinorin-A) y loliolide (que repele las hormigas).

Formas de adulteración

No existen.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Las hojas de ska pastora tradicionalmente se han administrado en forma oral, en infusiones o masticándolas. En Europa y los Estados Unidos recientemente se ha adoptado la modalidad de secar hojas de Salvia divinorum o hacer extractos muy poderosos y fumarlos en bongs o pipas de agua encendidas con mecheros estilo soplete ya que el salvinorin-A tiene una temperatura de vaporización muy alta, por lo que fumarla en un cigarro o pipa convencional con el fuego de un encendedor convencional no sirve de mucho.

Si se mastican las hojas frescas, sus efectos inician a los 30 minutos después de la ingestión y se prolongan durante poco más de una hora. Si se fuman secas o en extracto comienzan a surtir efecto a los 30 segundos y declinan pocos minutos después.

Aparentemente el salvinorin-A no actúa a través de ninguno los neurotransmisores conocidos. Se ha dicho que su molécula en realidad no es alucinógena sino onirógena; esto significa que dispara el mecanismo cerebral que cambia el estado de vigilia por el estado de sueño, pero reteniendo la de conciencia. Tal estado de conciencia puede ser el llamado “sueño consciente” que han explorado los monjes tibetanos durante milenios.

Usos terapéuticos

Esta planta se ha utilizado en diversos rituales curativos y se le atribuye el poder de regular las funciones de eliminación, detener los dolores de cabeza y de reumatismo y ayudar a los enfermos a recuperarse de la anemia. Para ello se emplea una infusión poco concentrada hecha con 4 o 5 hojas de la planta. María Sabina las usaba ocasionalmente: “Si tengo a un enfermo en el tiempo en que no se consiguen hongos, recurro a las hojas de la Pastora. Molido y tomado trabajan como los niños. Desde luego, la Pastora no tiene la fuerza suficiente.” (5)

Dosificación

Los mazatecos muelen en metate 50 o 60 hojas frescas y las diluyen en agua. Esta es para ellos una dosis normal. Las dosis mayores (que se administran únicamente a los alcohólicos) sobrepasan las 100 hojas. Quienes las fuman secas suelen utilizar menos de medio gramo de hojas secas que equivale a una o dos caladas. En el caso de los extractos, los hay x5, x10, x15 y x20 y de todos ellos se da una sola calada . A partir del x10 todos suelen ser extremadamente potentes y altamente desaconsejables, sobre todo para principiantes. Cualquier extracto es ya en sí una sobredosis considerando que el salvinorin-A puro es uno de los principios activos más potentes, sólo comparable con la LSD, puesto que es activo entre los 0,20 y 0,50 mg. Aún no se determina la cantidad letal, sin embargo, dosis cercanas o mayores a los 0,100 mg pueden resultar altamente peligrosas.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Los archivos electrónicos de The Lycaeum reportan:

El SALVINORIN A ha asombrado a usuarios e investigadores con sus dramáticos e intensos efectos psicoactivos, que son bastante distintos que los de otros psicodélicos. Experimentos recientes con salvinorin A han mostrado diversos resultados que van desde intensidad y terror alarmantes, hasta experiencias de exquisistos sentimientos e introspecciones, energías transformadoras y curativas y bizarras dimensiones físico-geométricas… Los efectos del salvinorin A son muy sensitivos a la luz y a la estimulación sonora. Sus propiedades psicoactivas sólo pueden ser experimentadas en la oscuridad y en silencio, contrariamente a los alucinógenos serotoninérgicos. (14)

El siguiente es un relato anónimo de los archivos mencionados:

Aspiré un simple “golpe” de Salvia divinorum seca a través de una pipa de agua… tal vez una hoja grande, no más de medio gramo… Fumé cerca del 80% en una sola aspiración… lo retuve intencionalmente lo más que pude… Después de 15 segundos, me di cuenta de que podía aguantar mi respiración tanto como quisiera. Mis células parecían estar respirando de alguna manera, y pensé que el acto de respirar es en realidad un lujo, algo de lo que hemos hecho un hábito más que de ninguna otra cosa. Esto me alarmó y exhalé. Mientras lo hacía recibí una visión llena de color… patrones giratorios de luz contra la oscuridad, como un tapiz del espacio exterior. Esta escena giratoria se convirtió en un túnel frente a mí, “detrás” de mis ojos… Mi visión periférica y mi imaginación estaban llenas de lo que parecían ser dos seres. Uno era viejo y masculino, otro era joven y femenino. Me estaban alentando a mirar por el tubo… Esta cosa como tubo era muy suave y flexible, y mi intento de mirar a través de ella ocasionó una arruga en el centro, obstaculizando mi visión. Después de algunos intentos, pude echar un vistazo hacia una dimensión fractal de indescriptible complejidad. Alrededor del la “boca” de este tubo había otros varios tubos, cada uno con la misma vista en su interior. Estos tubos eran los bloques de construcción de la materia celular, y la palabra “nucléotido” resonaba fuerte en mi cabeza. Ni siquiera sé lo que significa realmente, pero la voz me decía que eso era lo que estaba viendo. Me decían: “un poco a la derecha, ven, no esperes hasta que estés muerto para verlo, ¡es maravilloso!”… Después de abandonar mi esfuerzo de sujetar el tubo para ver a través de él, recordé mi existencia y me di cuenta de que estaba volviendo… Era como salir de un hoyo negro… Las entidades se evaporaron en la distancia pero sus voces permanecieron. Cantaban “no escribas acerca de esto, no lo digas, no lo van a entender y van a llamarte loco”. Aún no sé bien por qué estoy ignorando su consejo. (14)

En sus páginas electrónicas sobre la Salvia divinorum, el etnobotánico Daniel Siebert, pionero en el estudio de la farmacología humana del Salvinorin-A, relató sus increíbles experiencias al ingerir 2 miligramos, una dosis demasiado alta de este psicoactivo puro. Aquí hay un extracto de la traducción que he hecho sobre el increíble y fascinante relato de Siebert:

De pronto me encontré en un confuso e inestable estado de conciencia sin idea alguna sobre a dónde habían ido mi cuerpo y para el caso, mi universo… Sabía que algo había salido mal y desesperadamente quería regresar al mundo “real”. Buscaba en mi memoria tratando de recordar mi sala. Estaba sentado en ella justo antes. Trataba de recordar la posición de mi cuerpo. Cualquier cosa, sólo algo que me hiciera reconectarme con el mundo “normal”. Pero entre más buscaba un pequeño rastro de “normalidad” para aferrarme a él, más se me mostraba otra cosa. En algún punto pensé que lo que había dejado atrás en realidad no existía. Era sólo un sueño efímero… Así es que decidí detener mi pánico y simplemente relajarme. Después de todo no había lugar al cual regresar. Estaba totalmente convencido de que ese estado de conciencia era todo lo que siempre había existido…

De repente me encontré parado en la sala. Los efectos de la sustancia se estaban desvaneciendo. La confusión se disipó y regresé al mundo físico. Miré a mi alrededor feliz de estar de regreso. ¡Pero vi que algo estaba mal! Esa no era mi sala. Era la sala de mis difuntos abuelos maternos. Y estaba amueblada como estaba cuando era niño, no como después lo estuvo. Lo más extraordinario era que era el mundo real, no un recuerdo o una visión. Yo estaba realmente allí, y todo era tan sólido como el sillón en el que estoy sentado ahora. De repente me di cuenta de que aunque me las había arreglado para regresar a mi cuerpo, de alguna manera había terminado regresando a un punto equivocado en la línea temporal de mi existencia física. Estaba convencido de que me hallaba atorado en esta situación y que tendría que continuar mi vida desde este punto en mi pasado. Me invadió el pánico, traté desesperadamente de recordar dónde se suponía que debería de estar. Perdí nuevamente la conciencia de mi mundo físico, y me encontré otra vez sin cuerpo; perdido. Entonces ocurrió de nuevo. Me encontré a mi mismo rearmando mi conciencia en el mundo real. Y otra vez, tan pronto como vi todo con claridad, me di cuenta de que aquella no era mi casa, era la de un amigo mío. Entonces otra vez me entró el pánico y perdí la conciencia.

El ciclo se repitió al menos 7 u 8 veces. Siempre me encontraba en un cuarto familiar. Algunos de estos lugares eran de mi infancia y algunos de mi pasado más reciente. En ese estado coexistían todos los puntos temporales de mi historia personal. Uno no antecedía al siguiente. Aparentemente, si lo hubiese deseado, podría haber regresado a cualquier punto de mi vida y habría estado realmente allí, porque realmente estaba sucediendo allí mismo… Entonces, en algún punto realmente me encontré de nuevo en mi casa… el mundo físico comenzó a funcionar correctamente de nuevo. Conforme el efecto comenzó a ceder… recordé que había probado un extracto y que éste debía ser responsable de lo que me acababa de ocurrir, me sentí extático. Literalmente estaba saltando de alegría. Quería decir “¡¡¡Eureka!!!”. Caí de bruces en la esencia psicodélica de la Salvia divinorum. Tomé una pluma y traté de escribir unas cuantas notas mientras la experiencia seguía fresca. La primera cosa que escribí en letras GRANDES fue: “ES LA LOCURA TOTAL”. Después: “RAZGANDO LA TELA DE LA REALIDAD”. Después: “Esto es demasiaaaaaaado fuerte. Es razgar la tela de la existencia. Es la locura. ¡Gracias a Dios que sólo duró 10 – 15 minutos!”… No me podía estar quieto. Tan pronto como me sentaba me sentí impelido a levantarme. (13)

El mismo Sievert publicó una escala en internet con seis niveles de efectos que correlacionó con las letras de la palabra SALVIA:

Nivel 1: S de sutilesefectos. Notamos algo pero no sabemos qué.

Nivel 2: A de alteraciones en la percepción. Cambian el espacio, los colores, la música.

Nivel 3: L de ligero estado visionario. Percibiendo fractales y otras imágenes con los ojos cerrados

Nivel 4: V de vivo estado visionario. Aparecen visiones tridimensionales, alucinaciones auditivas y entramos a la dimensión de los estados oníricos.

Nivel 5: I de inmaterial existencia. Olvidamos el cuerpo y nos sumergimos en el espacio interior (caminar o moverse puede ser peligroso en este estado).

Nivel 6: A de amnesia. Se pierde la conciencia y luego no se recuerda nada. (13)

Sobe sus efectos fisiológicos, únicamente se sabe que provoca un descenso en la temperatura corporal y la presión sanguínea. Puede presentarse un ligero dolor de cabeza el día posterior a la administración. No hay estudios sobre el consumo prolongado.

Potencial de dependencia

No hay evidencias sobre cuadros de adicción física o psicológica, por el contrario, en el caso de los usuarios más experimentados que las fuman suelen espaciar cada vez más las tomas. Su potencial de tolerancia se desconoce pero parece que es inversa, o sea que las personas se vuelven más sensibles a los efectos entre más veces la consumen.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

En caso de malviaje es necesario encender todas las luces posibles y tranquilizar a la persona. Los casos de sobredosis son peligrosos. Ocasionan una pérdida total de la conciencia y el control sobre el cuerpo. La persona sobredosificada usualmente tiene la mirada en blanco y manifiesta un irreprimible deseo de caminar y moverse. Afortunadamente los efectos no duran más de unos 20 minutos como máximo. En ocasiones cuando la experiencia termina, el sujeto no recuerda nada de lo ocurrido en este plano de la realidad (de hecho tiene recuerdos de cosas completamente distintas que ha estado viviendo mientras tanto). Si este es el caso, es inútil tratar de hablar con la persona, no habrá comunicación. Lo mejor es cuidarla para que no se lastime mientras dura el efecto y solicitar atención médica si se presenta algún otro síntoma físico distinto a los aquí descritos.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

El salvinorin acaba de ser aislado y aún no está sujeto a control internacional. El cultivo y comercio de la Salvia divinorum es legal hasta el momento.

Los rituales mazatecos con hojas de la pastora

Los curanderos o yerberos mazatecas recogen las hojas de la ska pastora después de una sesión en la que rezan arrodillados. Alrededor de la media noche, el curandero, el paciente y otra persona que los va a cuidar se reúnen en un lugar tranquilo y oscuro donde el paciente pueda ingerir la poción o mascar las hojas frescas sin ser molestado.

SiI las utilizan frescas, primero lían cada una en forma de puro y la introducen en el interior de la boca, entre la mejilla y la mandíbula. Durante un buen rato van extrayendo el jugo poco a poco, a veces mordizqueándolas y escupiéndo después los restos, o si no, manteniéndolas simplemente dentro de la boca, en contacto con la saliva que luego se tragan. Así es como se van absorbiendo los principios activos que tardan entre 20 y 30 minutos en comenzar a surtir efecto.Si preparan una infusión lo hacen con 30 o más pares de hojas. Después de 15 minutos los efectos son claramente notables.

Según las descripciones del doctor Weitlaner rescatadas por Richard Heffern en su libro Secrets of the mind-altering plants of Mexico: “El sujeto cae en un trance semi-delirante y en función de lo que va diciendo, el curandero hace su diagnóstico y termina la sesión bañando al paciente con la parte de la poción que había quedado. Supuestamente el baño acaba con el estado de intoxicación. Además de tales ‘curas’, la yerba María sirve también para la adivinación de cosas robadas o perdidas.” (7)

El viaje de Wasson y Hofmann a Tenango

El etnomicólogo Gordon Wasson probó la ska pastora en julio de 1961 en Ayautla, Oaxaca y a raíz de su experiencia escribió “A new mexican psychotropic drug”, un artíclulo que apareció en una revista norteamericana especializada en botánica, y que varios años más tarde se reprodujo en una revista mexicana (15). Wasson describió que la forma habitual en que los mazatecas utilizaban la ska pastora era “mordisquando las hojas frecas con los incisivos”, o machacándolas en un metate para darlas de beber a la gente sin dientes.

Un año después, entre septiembre y octubre de 1962 Wasson recorrió en compañía de Albert Hofmann la sierra mazateca en busca de ejemplares silvestres de ska pastora, pero no encontraron ninguna hasta que los mazatecos les hicieron el favor de traerles unas ramas floridas recogidas de los montes del pueblo de San José Tenango. Hofmann las llevó a Europa para su identificación, que corrió a cargo de los botánicos Epling y Játiva quienes le dieron el nombre científico de Salvia divinorum con el que se conoce más fuera de México.

Hofmann intentó aislar el principio activo del “nuevo psicotrópico” a partir de una muestra del jugo fresco de hojas conservado en alcohol que se llevó a Suiza desde México, pero no pudo hacerlo pues resultó ser inestable y uando llegó, ya había perdido sus propiedades psicoactivas.

Investigadores universitarios mexicanos instruidos por un chamán

Durante el aprendizaje del chamanismo, el futuro curandero debe tomar las hojas de “la María” para “recibir” el don de la curación. Se supone que bajo el influjo de la infusión psicoactiva debe llegar al Cielo y encontrar un árbol que contiene todas las hierbas. Toda vez que esté ante él tiene que platicar con Dios y con los santos acerca la identificación y el uso de las diversas plantas medicinales. Así fue como Don Alejandro aprendió lo que sabe y así es como quería instruir a dos investigadores que fueron en busca de sus conocimientos. José Luis Díaz, del Departamento de Neurobiologia del Instituto de Investigaciones Biomedicas de la Universidad Nacional Autónoma de México y Leander J. Valdés, del área de farmacología de la Universidad de Michigan.

Ambos estudiaron el uso de ska María Pastora en tierras mazatecas a finales de los setentas. Díaz tomó la infusión de Salvia divinorum bajo la supervisión del chamán en seis diferentes ocasiones, reportando un considerable incremento de los efectos de la planta en cada ocasión. Ya que estas plantas nunca se toman sin un propósito válido entre los mazatecas y ya que los visitantes venían “de la universidad”, las ceremonias que Don Alejandro les preparó estaban orientadas a la enseñanza. Los investigadores tuvieron que someterse a una dieta ritual durante 16 días antes de poder emprender su primera sesión y nunca lograron acceder al árbol de las hierbas. Lo más cercano que llegaron a ver fueron imágenes de flores, “Flores muy luminosas, ¿no? Como si tuvieran una luz interior.” Se vieron en aprietos al tratar de explicarle al consternado chamán que no debía sentirse mal porque ellos no veían lo que él vio:

Exactamente, porque venimos de otro contexto… tenemos una manera diferente de… de ver las cosas, ¿no?… Entonces, por eso tenemos más dificultad para… para ponernos en contacto con Cristo… Y con lo Sagrado, ¿no? A nosotros… a nosotros nos pasan otras cosas ¿no? No debe ver esto como un fracaso, ¿no? Ni suyo, ni menos de la planta, ¿no?… Es sólo que nuestra experiencia es muy diferente porque… bueno, vemos las cosas diferentes, ¿no?… Es importante que… que usted entienda esto, ¿no?… Me siento muy contento… Por… por la experiencia tal como es, ¿no? (3)

Treinta años después otro viaje a Tenango en busca de esquejes de ska pastora

Según José T. Gallego, “aunque parezca increíble, la inmensa mayoría de las plantas de Salvia divinorum que existen fuera de la tierra mazateca han sido reproducidas a partir de los especimenes que Albert Hofmann y Gordon Wasson recogieron de San José Tenango en septiembre y octubre de 1962.” (6)

Después de cultivar esquejes de ska pastora comprados en grow shops europeas y de haber consumido hojas durante algún tiempo, José Gallego quiso comprobar “si el clon de Hofmann y Wasson había degenerado o bien mantenía todo su vigor”. (6) En virtud de este objetivo viajó en compañía de algún compatriota hasta San José Tenango en septiembre del 2002.

Según relata en una serie de artículos aparecidos en las páginas del número 51 de la revista Cáñamo, después de subir por las laderas empinadas de Tenango sin encontrar nada, un hospitalario campesino mexicano llamado Cristóbal los llevó a ver a Don Benjamín, su compadre, el yerbero de la zona. El curandero mazateca les preguntó para qué querían la planta. Los españoles le explicaron que deseaban llevarla a su país “para estudiar sus propiedades y compararla” con los ejemplares que ya tenían en España, y Don Benjamín les dio algunos esquejes de su propio huerto en donde crecían a la sombra de un cafetal.

Los esquejes llegaron bien a Barcelona y esperamos que próximamente tengamos noticias de los resultados de la comparativa de los ejemplares mazatecos y sus desendientes europeos.

Recomendaciones para usar los extractos de Salvia divinorum

El mismo José T. Gallego, usuario experimentado de esta planta advierte a “aquellos que se internen las primeras veces en el reino de la salvia” que estarán más seguros si usan las hojas frescas o seacas y en caso de usar un extracto, que éste sea de x5 como máximo. Dice él

Las dosis bajas nos sumergen en un mundo extraño con fuerzas que tiran de nuestra piel y grandes distorsiones de la visión. Aunque puede asustar bastante lo extraño de las sensaciones. nuestra mente sigue aquí, en el mundo al que estamos acostumbrados.

Las dosis medias y altas cambian mucho más nuestra consciencia. Con una dosis media probablemente estaremos ausentes durante unos minutos, absortos en las imágenes que vemos en nuestra mente, aunque también es posible que estallemos en carcajadas o que nos movamos por la habitación como borrachos. Si nos asustamos o agobiamos y la cosa se pone fea, nos encontraremos en un estado de gran angustia y miedo, pero que pasará en pocos minutos.Aunque puede dejarnos sin ganas de volver a probar, un malviaje con una dosis media no suele tener mayores problemas.

Una dosis alta de salvinorina-A destruirá durante unos largos minutos toda nuestra percepción del espacio-tiempo y puede que acabe también con nuestro ego. Con un set y un setting adecuados, esta experiencia puede ser catártica y recordarse como algo muy especial durante el resto de nuestras vidas. En el momento equivocado, puede dejarnos angustiados, confundidos y tal vez asistados durante días o semanas. No es muy inteligente jugar con dosis altas sin una preparación adecuada. (6)

Asegura también que es indispensable pensar bien las cosas y contar con un amigo que nos cuide durante la experiencia con Salvia divinorum ya que no es mucho lo que se sabe aún sobre ella:

Algunos psiconautas encuentran los efectos de la salvia consimida oralmente mucho más adecuados para sacarles partido y aprender de ellos. La salvia fumada es tan rápida y demoledora que a veces no da tiempo casi de darse cuenta de lo que ha pasado. [...] en Occidente apenas llevamos unos años consimiéndola, y aunque los mazatecos la toman desde hace mucho más tiempo, la verdad es que sus dosis parecen menores. Ellos suelen beber el jugo de las hojas o bien las mascan entre los dientes. Una calada de un extracto x20 puede introducir en la sangre en cuestión de segundos una cantidad de salvinorina-A como probablemente ningún mazateco ha probado nunca, al menos con tanta rapidez. Desconocemos casi por completo el modo de actuación de la salvinorina-A y, aunque podemos confiar en los cientos de años de bioensayos efectuados por los mazatecos, haremos bien si no nos confiamos demasiado. (6)

Las experiencias terapéuticas de Helen Flix con ska pastora

Helen Flix es una doctora y terapeuta catalana a quien entrevisté acerca de sus experiencias como estudiante de chamanismo en Perú y México, así como las aplicaciones que ha hecho de estos concocimientos en su práctica terapéutica. Ella me comentó que la primera vez que probó las hojas de la ska pastora fue en el marco ritual de una ceremonia conducida por una chamana norteamericana afincada en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, México.

Las persanas que participaban en el mismo consumieron esta planta tal como los mazatecos, masticando las hojas muy despacio sin tragarlas, en un círculo guiado por la chamana a la intemperie, bajo el propósito común de sanar sus mentes. Helen describe los efectos que experimentó después de media hora de comenzar a masticar las primeras hojas como “claridad mental para ver y solucionar los problemas personales en el momento”.

Ella considera que ésta es su verdadera función y el modo en que hay que ingerirla. Piensa que el fumarla para tener unas experiencias extrañas durante unos minutos no tiene sentido, es realmente insulso y una pérdida de tiempo comparable a fumar tabaco o marihuana regularmente. Dice que para los pueblos que saben usar estas plantas, el propósito de ingerirlas es siempre terapéutico en el sentido más amplio, o sea, como una práctica de carácter espiritual. Cuenta que en Nepal, por ejemplo, la marihuana se prepara en té o se consume en forma de mantequilla y otros preparados, siempre en bajas cantidades y como máximo una vez al mes para no dañar al organismo ni afectar negativamente a la mente, como ocurre con el acto de fumar reiteradamente sobredosis de plantas que nuestros antepasados y las personas que aún saben usarlas ingieren moderadamente de forma oral, ya sea masticadas o en té, como son los casos de la ska pastora y la marihuana.

Dice Helen que ella en lo personal utilizaría la ska pastora en psicoterapia:

Por ejemplo para consultas, para sesiones cortas, en las que la persona tenga realmente un conflicto que recolocar o una experiencia traumática ya identificada pero que no sabe muy bien cómo recolocar… Pienso que en consulta se podría trabajar realmente muy bien con salvia y la personas no tendría ni por qué experimentar ni mareaciones ni sensaciones, ni pérdida del control. Por eso pienso que para la consulta de un psicólogo, de un psiquiatra podría ser realmente muy útil para momento puntuales o situaciones terapéuticas muy puntuales.

Esta es la parte de la entrevista donde Helen habla más extensamente acerca de esta planta :

La salvia la probé en México en una zona que se llama Cuernavaca, con una mujer, una hermosa mujer con un nombre inglés, Sageflower [Flor sabia o salvia, que es la otra acepción de sage]. Era una mezcla de apache con indio hopi y blanco, o sea una mezcla toda curiosa. Una mujer con un mal carácter… una cosa impresionante, pero al mismo tiempo una ternura tremenda… Esa mujer -yo la cito en una novela que espero que se pueda publicar en breve- me enseñó a reconocer las plantas y tal vez ha sido la persona que más me ha ensañado de etnobotánica mexicana. Me enseñó a reconocer e identificar muy bien plantas autóctonas de México. Y esta mujer bueno, pues fue la que me enseñó a trabajar con Salvia divinorum, con salvia fresca, y para mí es una planta que da una claridad mental, una lucidez, una capacidad de resolución y de encontrar respuestas pero además contundentes. Sin grandes parafernalias, sin grandes visiones, sin grandes decorados. Sino con una directa, ruda, aguda, fría contundencia, pero clarísima. Sin dudas. No hay aquello de que tengo que interpretar lo que me ha dicho la ayahuasca porque no acabo de ver los símbolos… No, no. O sea, de una contundencia y una claridad impresionantes.

Los rituales con ella con salvia podían durar hasta casi seis horas y realmente eran de una efectividad muy grande. Y además de una paz y una tranquilidad interna que duraban mucho tiempo, muchos días, yo te diría que casi un mes, mes y medio más tarde después del ritual realizado. Pero una paz, una paz muy grande y sobre todo una claridad mental impresionante. A mí me sabe mal lo que se hace ahora con la salvia…

¿Cómo la utilizaban? ¿Mascada?

Sí mascada, fresca.

¿Cuántas hojas?

Pues dependía de cada persona. Y además era una acumulación de hojas. O sea, ibas mascando hasta que realmente tú notabas que estabas llegando a esos puntos en los que sientes la mareación, notas que la planta está subiendo por la relajación corporal, por esa sensación que yo le llamo una “copita de más”. Y entonces a partir de aquí lo que iba haciendo era dándote más hojitas o menos para mascar o espaciaba los tiempos de mascar unas hojitas a otras, simplemente para mantener el efecto de la salvia en el cuerpo. Ya no para hacerlo subir más, sino cada persona tenía su dosis, su tope. Ella te hacía mascarlas muy lentamente, jamás tragando la saliva, manteniéndola debajo de la lengua la salvia siempre. De vez en cuando escupiendo esa saliva. Entonces iba añadiendo hojitas en función de cómo te iba viendo y cómo tú también ibas describiendo que te sentías.

A los indígenas mexicanos les tardaba muy poquito en subir. Doce, trece minutos, y de una bola que tenía hojas grandecitas de unos diez a doce centímetros cada hoja, más o menos ellos llegaban a mascar unas doce trece hojas. A los blancos nos costaba como treinta, treinta y pico de minutos empezar a notar los efectos y como unas veinte, veintipico de hojitas. Mascando, escupiendo, volviendo a colocar hojitas nuevas. Así trabajando siempre con calma. Ella nos solía contar cuentos mientras nosotros íbamos mascando, mientras íbamos trabajando. Y así supongo que cortaba nuestra impaciencia o el nerviosismo por saber si nos hacía o no hacía efecto.

A mí me da pena lo que han hecho con la salvia ahora, convirtiéndola en esa especie de preparado de hojitas secas que multiplican por cinco, que multiplican por diez, que entonces fuman y que realmente lo único que hace es tener una pérdida de sentido, una pérdida de conciencia que dura unos cinco o seis minutos que no sirve absolutamente para nada o simplemente para asustarse en la mitad de los casos o simplemente para decir “¡Wow qué experiencia más dura!”. Pero tampoco no ha servido absolutamente para nada. Realmente pienso que es una planta muy sabia y muy poco conocida por los pisconautas porque pienso que buscando esas concentraciones, debido a que aquí no se cultiva y una serie de cosas, realmente se ha perdido la utilidad tan grande que podría tener como planta de trabajo y de claridad mental. (Ver más al respecto en la entrevista a Helen Flix).

Las apreciaciones de Terence McKenna acerca de la Salvia divinorum

En una entrevista a Terence Mckenna hecha por Juanjo Piñeiro para su libro Psiconautas (10), éste le pregunta: “Has hablado antes de la Salvia divinorum, que en pocos años se ha convertido en una de las ‘estrellas’ dentro de la escena enteógena y psiquedélica, ¿cómo ha sido tu experiencia con ella?” Y MacKenna le contesta:

Al masticar las hojas, unos 35 gramos, en silencio y en la oscuridad, vivo una experiencia muy impresionante que dura unos 45 minutos. Esta experiencia es comparable a la segunda hora de cualquier buen psiquedélico. La salvinorina sola, ofrece una experiencia muy rara e intensa, que asusta incluso a los mejores “pilotos”.

Me parece una planta muy interesante, que además es legal y fácil de cultivar en esquejes. Nos conduce a una modalidad extraña de experiencia diferente a la de los demás psicoactivos. Es algo inusual, que requiere una mayor investigación. (10)

MI EXPERIENCIA PERSONAL

Paradójicamente, a pesar de que esta planta es de origen mexicano como yo, nunca encontré hojas de la pastora en México y eso que pregunté en distintos jardines botánicos e invernaderos comenrciales. No fue sino en Amsterdam donde encontré en una smart-shop extractos x5 y x10 ¡y un pequeño frasquito con hojas secas y una etiqueta dorada con su bello nombre químico: “Salvia Divinorum”!

Los extractos no me dieron mucha confianza. Me gustó más ver las hojas secas así es que compré el frasquito . No recuerdo exactamente cuánto me costó pero pensé que era bastante caro.

Creo que nadie prefería las hojas secas al extracto porque no tenían instrucciones específicas para las hojas, me dieron unas que eran para el extracto x10, asegurándome que, aunque mi frasquito sólo contenía material suficiente para dos o tres dosis, las instrucciones de uso eran las mismas, que las fumara liadas en un cigarro o en una pipa pequeña.

Dado que ya había leído y traducido las fantásticas experiencias de Daniel Siebert y los usuarios anónimos de The Lycaeum que están arriba, preferí posponer mi experimentación con la ska pastora hasta regresar a México y mejor concentrarme en disfrutar de los psicoactivos propios de Ámsterdam.

Como esta planta no está prohibida no tuve ningún problema por transportarla en el aereopuerto mexicano, de hecho ni me revisaron…

El caso es que regresé de Europa con un frasquito de hojas secas que me vendió un holandés que las sacó de una planta descendiente de otra planta que alguien se llevó de mi país hace 30 años…

Sin saber aún cómo la usaban mis antepasados, me dispuse a usarla como los europeos.

Invité a una muy querida amiga para probarla juntas una noche en mi casa, con mis papás ya dormidos y la casa tranquila.

Ella la fumó primero y al parecer no le hizo ningún efecto más que un leve mareo. A mí sí. Y puedo clasificarlos como “efectos de nivel 2″ según la tabla de Sievert: o sea, alteraciones de la percepción, a las que yo añadiría el calificativo de indescriptibles.

Aunque muy breve, fue algo de lo más extraño que he experimentado en la vida; una de esas experiencias inexplicables e intraducibles cuyas descripciones metafóricas sólo dan una idea muy peregrina del asunto.

Utilizando pues una metáfora diré que tuve la sensación de ser transportada en una espiral y al mismo tiempo de ser casi aplastada por los engranajes de textura rugosa y esférica que componían la espiral misma. Puedo decir que las sensaciones eran totalmente físicas, pero no las sentía en el cuerpo sino en mi mente. También en la mente escuché unos sonidos igual de extrañísimos mientras atravesaba la especie de espiral y tuve la sensación de que todo esto era como un pasaje hacia otro estado al cual no llegué por falta de combustible, je-je. Se nos acabaron las hojas.

Tiempo después, viviendo ya en Barcelona, conocí a Helen Flix y cuando me contó que ella había probado las hojas de la ska pastora en Cuernavaca, a media hora de Tepoztlán donde yo vivía antes en México, no lo podía creer…

Esta planta y sus efectos me intrigan bastante. Además me pareció muy coherente que para conocer los verdaderos efectos y la utilidad de estas hojas haya que mazticarlas frescas y no fumarlas secas o sobredosificarse con extractos, así es que no descarto la posibilidad de conseguir hojas frescas y experimentar nuevamente a la manera de los mazatecas. De ser así ya relataré mis próximas experiencias en este mismo espacio.

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LA SKA PASTORA (SALVIA DIVINORUM)

1. Arias Carvajal: Plantas que curan y matan, EMU, México, 1990.

2. Brailowski, Simón: Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, Méx. 1995

3. Díaz, José Luis y L. Valdés: Etnopharmacology of Ska Maria Pastora, en The Lycaeum Drug Achives: http://www.lycaeum.org/drugs/salvia.html

4. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, (tres tomos), Alianza, España, 1995.

5. Estrada, Álvaro: Vida de María Sabina, la sabia de los hongos, S.XXI, Méx., 1989.

6. Gallego, T., José: “Viaje a Tenango”, “La hierba mágica de los mazatecos”, “Un jardín de ska pastora”, “Salvia divinorum: consejos de uso y precausiones”, “Historia y bibliografía de la Salvia divinorum”, Revista Cáñamo, No. 51, Barcelona, 2002.

7.Heffern, Richard: Secrets of the mind-altering plants of Mexico, Piramid Books, USA, 1974.

8. Netrö: “Chamanas en Huahutla:una atracción turística”, Revista Cáñamo, No. 51, Barcelona, 2002.

9. Ott, Jonathan: Pharmacoteon, Natural Products Co., USA, 1996. (Traducido recientemente por La Liebre de Marzo).

10. Piñeiro, Juanjo: Psiconautas, exploradores de la conciencia, La liebre de marzo, Barcelona, 2000.

11. Schultes, Richard E. y Hofmann, Albert: Plantas de los dioses. Orígenes del uso de los alucinógenos, FCE, México, 1993.

12. Shulgin; Alexander & Ann: TIHKAL, Transform Press, USA, 1997. (Internet: http://Hyperreal.com/drugs/tihkal/)

13. Siebert, Daniel: Salvia divinorum, (Internet: http://geocities.com/Paris/1074/salvia.html)

14. The Lyceaum, Drug Achives, (Internet http://www.lycaeum.org/drugs/)

15. Wasson, Gordon: “El ololihuqui y otros alucinógenos de México”, en Espacios, No. 20, año XIV, ICSH, México, 1996.

16. Weil, Andrew & Winifred Rosen: Del café a la morfina, Integral, Barcelona, 1993.

17. Yensen, Richard en el prólogo de Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet.Planeta, Méx.1998.

Otros páginas relacionados dentro de Mind-Surf:

Entrevista a Helen Flix

Otras webs con información al respecto:

Salvia de los adivinos:
http://usuarios.lycos.es/plantas1964/salvia.htm
Salviautopia:
http://www.terra.es/personal6/salviautopia/
Dioscorides – Salvia:
http://www.iespana.es/psicodioscorides/dioscorides/salvia/salviadivinorum.htm
eGroups: Salvia D Foro sobre Salvia divinorum
http://www.egroups.com/group/SalviaD

The Salvia divinorum Research and Information Center .
http://salvia.lycaeum.org/
Salvia divinorum Home Page
http://www.salvia-divinorum.org/
Comprehensive Salvia Divinorum Links
http://members.mint.net/dmcd/salvia.html
Sage Wisdom
www.sagewisdom.org
Humito’s Salvia Divinorum Index Page
http://www.humito.net/salvia/index.html
The Botany of Salvia Divinorum

http://www.sabia.com/salvia/
Salvia Divinorum: The Divine Mint
http://www.entheogen.com/salviause.html
Salvia divinorum: Cultivation and propagation
http://salvia.lycaeum.org/salvgrow.html

Otras páginas:
www.entheogen.com
www.mypc.myhome.org.uk

Ololiuqui

DATOS GENERALES

Origen

Las plantas llamadas bado (Turbina corymbosa) y bado negro (Ipomea violacea), son originarias del sureste mexicano y constituyen uno de los principales alucinógenos sagrados de chinatecos, mixtecas, mazatecos, zapotecas y otros grupos indígenas de Oaxaca. El ritual moderno realizado con semillas de ololiuqui incorpora muchos elementos cristianos. De hecho los nombres de semillas de la virgen o semillas del manto de María, muestran un sincretismo de lo cristiano con lo pagano e indican claramente que ambas especies se consideran como regalos divinos. Su primera mención data de 1651, de los escritos de Francisco Hernández, el médico personal del Rey de España que pasó varios años en México estudiando las plantas medicinales que utilizaban los indígenas. En su Historia general de las cosas en la Nueva España, Sahagún describe: “Hay una planta que llaman coatl xoxouhqui [serpiente verde]. Da un grano que lleva el nombre de ololiuqui [cosa redonda]. Embriaga y vuelve loco… es medicinal.” (1)

Etimología y denominaciones

En México las semillas de bado (Turbina corymbosa) y badoh negro (Ipomea violacea), se conocen genéricamente como semillas de ololiuqui, semillas maravilla o semillas del manto de María.

QUÍMICA

Identificación

Imágen escaneada del libro

Turbina Corymbosa

Ipomea violacea

Turbina Corymbosa: es una enredadera grande, leñosa, de hojas cordiformes. Las flores son blancas y tienen forma de trompeta. Las semillas son redondas y de color café.

Ipomea violacea: es una enredadera anual de hojas ovaladas. Las flores tienen forma de campana, pueden variar de violetas a púrpuras y miden de 5 a 7 cm de ancho. Las semillas ovaladas son negras.

Composición

Albert Hofmann, el químico suizo que descubrió el LSD, descubrió también los alcaloides del ololiuqui cuya proporción es cinco veces mayor en las semillas de I. violacea que en las T. corymbosa.

Él mismo Hofmann relata en un capítulo de Los misterios de Eleusis (6) que gracias a la ayuda del exbanquero y etnomicólogo Gordon Wasson obtuvo una gran cantidad de semillas de ambas especies:

Cuando las analizamos llegamos a un resultado inesperado: estas antiguas drogas que estábamos dispuestos a llamar ‘mágicas’ y que los indios consideran divinas, contenían como principios psicoactivos algunos de nuestros ya familiares alcaloides del cornezuelo. Los componentes principales eran la amida del ácido lisérgico y la hidroxietilamida del ácido lisérgico, ambos alcaloides hidrosolubles, estrechamente relacionados con la dietilamida del ácido lisérgico (LSD)… Otro constituyente de los alcaloides del ololiuhqui era la ergonovina, el principio uterotónico del cornezuelo. (6)

Formas de adulteración

No existen.

FARMACOLOGÍA
Mecanismo de acción y formas de empleo

Las semillas se muelen con agua y después se cuelan (si se tragan completas no hacen efecto). Se beben con bastante agua. Los efectos comienzan aproximadamente 30 después de la ingestión y duran alrededor de 5 horas. Los alcaloides de ololiuqui están íntimamente relacionados con la serotonina y provocan alteraciones perceptivas.

Usos terapéuticos

En 1651, el médico español Francisco Hernández informó que la planta de ololiuhqui: “cura la sífilis y mitiga el dolor producido por los escalofríos. Alivia la flatulencia y remueve tumores. Si se mezcla con un poco de resina, desvanece los escalofríos y estimula y ayuda en alto grado en casos de dislocaciones, fracturas y problemas pélvicos de la mujer.” (10) Sahagún consignó también que: “Esta planta es medicinal cuando se usa exteriormente en polvo, aplicándola al dolor, en caso de gota.” (3)

Dosificación

Se sabe que en Oaxaca a las semillas negras de Ipomea violacea se les llama machos y son las que toman los hombres; las mujeres ingieren las semillas cafés de Turbina corymbosa, llamadas hembras. Según los chamanes, las negras son más potentes que las cafés. Tomando como referencia las primeras, ellos calculan la dosis en siete o múltiplos de siete. De esta manera tenemos que las dosis bajas son de 7 semillas, las medias de 14 o 13 (por ser éste el número del espíritu protector) y las altas de 21. Aunque no hay datos concretos al respecto, parece ser que cantidades mayores pueden resultar letales. En el caso de las semillas hembra, las dosis se duplican.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Shultes y Hofmann refieren en Plantas de los dioses lo siguiente:

Los nativos dicen que la intoxicación dura tres horas y que tiene efectos posteriores desagradables… comienza rápidamente con alucinaciones visuales. Puede presentarse un estado intermedio de vértigo seguido por lasitud, euforia, modorra y una narcosis hipnótica… Las visiones son a menudo grotescas, retratan gentes o eventos. (10)

No obstante, según afirma Richard Heffern en Secrets of the mind-altering plants of Mexico (5), la ingestión de estas semillas no provoca verdaderas alucinaciones: “en lugar de luces brillantes y patrones de colores, se experimenta una sensación de euforia y despersonalización. El sujeto puede sentir que está percibiendo todo desde lo lejos. Un sentimiento apaciguador que en ocasiones provoca sueño durante la última parte de la velada.” Él mismo consigna este relato anónimo:

En gran parte la experiencia pareció ser leve; no hubieron verdaderas alucinaciones, y sólo se presentaron alteraciones menores en mi percepción. En algún momento durante la experiencia, comencé a cobrar conciencia de un sentimiento de tremenda paz que nunca antes había tenido. Aunque estaba recostado en esos momentos, traté de dormirme porque pensaba que si me dormía me sería imposible disfrutar la sensación de esa tremenda paz. No sentía ninguna molestia, estaba completamente libre de preocupaciones. Desee que esos sentimientos duraran por siempre. Finalmente me dormí y desperté pocas horas después sintiéndome de lo más normal. (5)

Prácticamente no hay datos sobre sus efectos fisiológicos. Únicamente se sabe que ocasionan náuseas.

Potencial de dependencia

Parece ser que no hay evidencias sobre casos de adicción física o psicológica. Su potencial de tolerancia se desconoce.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

La ergonovina contenida en estas semillas tiene un efecto vasoconstrictor que en grandes cantidades puede producir amnesia y posible daño cerebral, por lo que es necesario buscar ayuda médica ante cualquier sospecha de sobredosificación.

Hechos interesantes

Régimen legal actual

Los principales alcaloides del ololiuqui, la amida del ácido lisérgico y la hidroxietilamida del ácido lisérgico pertenecen a la Lista I. Aunque la ergonovina está incluida en la Lista II y es un agente terapéutico de gran demanda, no hay cultivos de estas especies para cubrir las necesidades lícitas ya el alcaloide se extrae también de otras fuentes.

El uso prehispánico del ololiuqui

En el Códice florentino de Fray Bernardino de Sahagun se hace referencia al uso de las ololiuqui, “semillas redondas” extraídas de una planta que los indígenas llamaban xoxouqui que significa en náhuatl “planta serpient” o “serpiente verde”. En el Códice aparece dibujada esta planta y gracias a ello se ha podido identificar como perteneciente a la familia de las Ipomeas o Turbinas. Sahagún describió el uso de ololiuqui en fitoterapia, en rituales y en combinación con hongos psicoactivos y otras plantas. (10)

Enloquecimientos con ololiuqui

La reputación del ololiuqui como veneno o sustancia enloquecedora es bastante considerable. Shultes y Hormann consignan en Plantas de los Dioses que hace cuatro siglos, un misionero español escribió el siguiente reporte sobre el brebaje hecho con las semillas de ololiuqui:

Esta bebida priva de la razón a quien la usa… Es en esta forma como los nativos se comunican con el diablo, ya que usualmente hablan cuando se intoxican con ololihiqui; se engañan con varias alucinaciones que atribuyen a la deidad que según ellos reside en las semillas. (10)

De acuerdo al misionero Sahagún el ololiuqui “embriaga y vuelve loco” y los brujos lo hacían beber o comer a los que odiaban para hacerles daño. Roger Heim, en su estudio de los hongos tóxicos y alucinógenos, expone conjeturas de ciertos autores respecto a que “la Princesa Carlota de Bélgica, quien perdió el juicio después de la ejecución de su esposo Maximiliano de México habría podido ser envenenada, sin ella saberlo, con Ololiuqui”. (3)

Los niños del ololiuqui

En la zona de Oaxaca el ololiuqui es uno de los enteógenos más importantes para la adivinación y los rituales curativos. María Sabina dice de ellas: “Existen otras plantas llamadas semillas de la Virgen. Estas semillas fueron creadas por la Virgen. Yo no uso las semillas, aunque algunos sabios las usan.” (4) El nombre chinateco que reciben, a-mu-kia, significa “medicina para la adivinación”. La antropóloga Elsie Parsons identifica al ololiuqui de los aztecas con una planta que en Oaxaca los zapotecos llaman badoh, que significa “pequeño niño”: “una referencia al pequeño infante que se le aparece a la persona que consume las semillas. Este infante, un niño o una niña, le informa al usuario sobre la localización de objetos perdidos. De hecho, el único uso real de esta planta en Mitla es aparentemente en la adivinación, principalmente para localizar objetos perdidos”. (5)

La anterior no es la única referencia sobre la aparición de infantes durante los efectos del ololiuqui. En otros rituales oaxaqueños de orientación curativa se afirma que “durante la intoxicación, aparecen ciertos ‘intermediarios’, las fantásticas badu-win, dos niñas vestidas de blanco, quienes revelan las causas de la enfermedad o el oráculo.” (10) En este tipo de curaciones las semillas deben ser recolectadas por la persona que va a ser tratada y deber ser molidas por una mujer virgen en un metate. Tanto el paciente como el curandero las toman por la noche en un lugar apartado y silencioso. Las primeras personas que observaron estos ritos entre los indígenas se mostraron verdaderamente sorprendidos: “Es notable la gran fe que estos nativos tienen en la semilla… la consultan como un oráculo para aprender muchas cosas… especialmente aquellas relacionadas con el poder de la mente humana para penetrar. Consultan esto a través de sus engañosos doctores, quienes practican la ingestión de ololiuqui como una profesión… El doctor determina el día y la hora en que debe tomarse la bebida y establece la razón por la cual el paciente debe hacerlo… Finalmente el que bebe ololiuqui deberá recluirse en su habitación… nadie deberá entrar durante la adivinación… Cuando concluye el delirio, el doctor sale de su reclusión recitando miles de invenciones que mantienen alucinado al paciente.” (10).

MI EXPERIENCIA PERSONAL

Una de las más gratas sorpresas que tuve cuanndo me mudé a vivir en 1998 a una pequeña casa en Tepoztlán al pie de una montaña junto al río fue que recién llegadas las lluvias, comenzó a trepar por un árbol que había detrás una hermosa enredadera que resultó ser, ante mi enorme agradecimiento, una Ipomea violacea. Cuando la enredadera se secó mis amigos llegaron a recolectar semillas y a mí me quedaron unas cuantas. Con 13 pares de ellas molidas hice una infusión que herví durante dos horas y media proximadamente. Desgraciadamente el día que se me ocurrió tomarla estaba en mi periodo de menstruación y tuve unos cólicos increíblemente fuertes. Ya de por sí en esa época solía tener cólicos menstruales más o menos fuertes, pero después del té fue un verdadero martirio. Me asusté mucho y llamé a un terapeuta amigo mío que me dio un calmante tan fuerte que me quedé dormida hasta el otro día. El resto de las semillas de esa temporada las esparcí por la ladera detrás de mi casa porque ya no tenía ganas de intentarlo nuevamente.

Pensé que la próxima temporada tomaría mis precauciones y bebería otro té a mediados de mi ciclo para evitar cualquier percance, pero nuevamente para mi sorpresa, al año siguiente ya no hubo enredaderas de Ipomea violacea sino unas muy parecidas pero de color azul. Supongo que era otra variedad de la misma especie pero sus flores no eran moradas sino azules, preciosas también.
Esta fotografía la tomé en Tepoztlán Morelos, México

Esta enredadera se extendió más que la otra sobre una vaya metálica que puso mi casero antes de las lluvias. Mis amigos también pasaron ese año buscando las semillas y dijeron que averiguarían si éstas tenían efectos, pero yo aún conservaba el mal recuerdo de mi primera experiencia y pensé que por algo no volvieron a salir las moradas y decidí no probar las semillas de las azules. Pensé también que si al año siguiente volvían a salir las moradas lo intentaría de nuevo, pero al año siguiente ya no estaba viviendo en Tepoztlán y ya no supe si volvieron a salir o no…

PD: He recibido un correo electrónico de Daniel Rosas y quiero compartir con ustedes una parte que contiene información relevante para cerrar este relato de mi mala experiencia con el ololihuqui debido a la falta de información que tenía en aquella época:

[...] lei lo de ipomoea violacea ya que estoy haciendo una investigacion un poco mas cientifca ya que estudio la carrera de quimico farmaceutico biologo [...] mira para lo que escribia era para comentar que lei tu experiencia con las semillas de ipomoea violacea, comentas que te hiciste un tè con dichas semillas, deja te comento que eso estuvo mal ya que todos los alcaloides lisergicos (lsd, lsa. ls, etc) se descomponen con calor, pero todos sin excepcion por eso no te puso y ademas debes recordar que los aztecas decian que las semillas negras eran para hombres y las cafe para mujer ya que las negras son mas potentes y al tener alcaloides del ergot estos probocan contracciones en el vientre de las mujeres por eso deben de tomar las cafe, acuerdate que por algo las muelen y no las ponen a hervir, no todo se hace tè o se fuma.
atte Daniel Rosas

Así pues, con el ololihuqui comprobé una vez más en carne propia la necesidad de rescatar nuestra sabiduría ancestral, pues veo que las recomendaciones antiguas, independientemente de la ideosincracia que las recubre, tienen una sólida fundamentación, seguramente basada en años de observación y experiencia personal que debiéramos poder aprovechar. Gracias Daniel.

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DEL OLOLIUQUI

1. Aranda Monroy, Raúl: “Ololiuhqui: coaxiutl, planta serpiente”, Espacios, No. 20, año XIV, ICSH, México, 1996.

2.Brailowski, Simón: Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, Méx. 1995

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Estrada, Álvaro: Vida de María Sabina, la sabia de los hongos, S.XXI, Méx., 1989.

5. Heffern, Richard: Secrets of the mind-altering plants of Mexico, Piramid Books, USA, 1974.

6. Hofmann, Albert: “Una pregunta inquietante” en Wasson, Gordon et all: El camino a Eleusis, FCE, México, 1992.

7. Hofmann, Albert: The mexican relatives of LSD, Internet http://www.lycaeum.org/drugs/hofmann.htm

8. Ott, Jonathan: Pharmacoteon, Natural Products Co., USA, 1996. (Traducido recientemente por La Liebre de Marzo).

9. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

10. Schultes, Richard E. y Hofmann, Albert: Plantas de los dioses. Orígenes del uso de los alucinógenos, FCE, México, 1993.

11. Shulgin; Alexander & Ann: TIHKAL, Transform Press, USA, 1997. En Internet: http://Hyperreal.com/drugs/tihkal/

12. The Lyceaum, Drug Achives, Internet http://www.lycaeum.org/drugs/

13. Urbina, Manuel: “El peyote y el ololihuqui”, Espacios, No. 20, año XIV, ICSH, México, 1996.

14. Wasson, Gordon et all: El camino a Eleusis, FCE, México, 1992.

DMT

DATOS GENERALES

Origen

Este alcaloide fue sintetizado por primera vez en 1931 (Manzke), y aislado de dos plantas distintas por investigadores independientes en 1946 (Gonçalves) de la Mimosa hostilis y en 1955 (Fish, Jonson and Horning) de la Piptadenia peregrina. Sin embargo, sus características alucinógenas se descubrieron hasta 1956 (Szára). Está presente en diversos géneros de plantas de origen europeo o asiático como Acacia, Anandenanthera, Mimosa, Piptadenia, Virola, Syrian rue y en algunas de las plantas sudamericanas con las que se prepara la cahoba, el yopo y la ayahuasca como Psychotria viridis, Psychotria carthaginesis, B. rusbyana etc.

Denominaciones

DMT son las siglas de su nombre químico: diemetriltriptamina Por la rapidez con que se presentan sus efectos y por su corta duración, este alcaloide recibió durante los sesentas el nombre de Businessman’s trip (viaje del hombre de negocios).

QUÍMICA

Identificación

La DMT es un sólido cristalino, blanco, de olor acre, cuyo punto de fusión se alcanza a los 50ºC. Es un alcaloide difícil de conseguir en el mercado negro ya que no resulta económico sintetizarlo en pequeñas cantidades. Hoy en día muchas personas han oído hablar acerca del este psicoactivo, pero muy pocas personas saben donde pueden encontrarlo y menos aún, lo han probado.

Composición
La DMT es el prototipo de las triptaminas, una subclasificación de los derivados indólicos.
Formas de adulteración

Debido a la particularidad de sus efectos, es difícil adulterarla.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

La DMT no tiene actividad cuando se administra oralmente a menos que esté acompañada de un inhibidor de la MAO, como sucede en el caso de la ayahuasca. Puede ser inyectada por vía intravenosa, aunque lo más común es fumar el alcaloide puro o aspirarlo por la nariz en algún polvo fino hecho con plantas del amazonas como el yopo. Éste se prepara con las semillas del árbol del yopo (Anandatera peregrina) que se humedecen, se fermentan y se mezclan con limaduras de caparazones de caracol. Una vez seca la mezcla, se pulveriza finamente y se administra mediante un tubo largo introducido a una fosa nasal en cuyo otro extremo otra persona sopla fuertemente para hacer llegar el polvo a la nariz. Algunas tribus del Amazonas utilizan tabaco como aditivs del yopo y otros utilizan plantas de la familia Virola en vez de Anandatera. (16)

Sus efectos se presentan casi instantáneamente después de la primera aspiración y duran 15 minutos como máximo. Se cree que al igual que otras triptaminas, la DMT interrumpe la recaptación de serotonina provocando cambios en la esfera perceptual. Hay un investigador, D. Christian, cuyos trabajos dejan translucir que la DMT puede ser un neurotransmisor y hallarse también en el cerebro humano de forma natural (16)

Dosificación

Las dosis bajas van de 30 a 40 mg; las medias de 50 a 70 mg; y las altas de 80 a 100 mg. No hay reportes de dosis letales.

Efectos psicológicos y fisiológicos

El investigador Douglas Rushkoff ofrece en su libro Cyberia esta interesante descripción: “Para aquellos que aún intentan aplastar el ego en el olvido y descubrir el extremo mismo de lo que significa ser capaz de sentir, la DMT es la única respuesta… no puede ser descrita en términos de magnitud, resulta más sensato concebirla como una verdadera llave hiperdimensional.” (17) El psiquiatra Allan Wats considera que el término “mind blowing” [explosivo mental] debió haber sido inventado para esta droga:

Es como ser disparado desde la punta de un cañón atómico… Los pensamientos y las visiones se suceden a gran velocidad; una sensación de abandonar o trascender el tiempo y una sensación de que los objetos han perdido toda forma y se están disolviendo en un juego de vibraciones es característico. El efecto puede ser la transportación instantánea hacia otro universo en un viaje sin tiempo… La DMT es muy interesante y extremadamente intensa, pero no necesariamente placentera. (2)

Una descripción clínica sobre sus efectos asegura que esta droga:

generalmente se caracteriza por provocar alucinaciones con los ojos abiertos o cerrados, y un extenso movimiento en el campo visual. Hay dificultad para expresar los propios pensamientos, y concentrarse en un tema dado. Usualmente hay un cambios de humor hacia la euforia con risas inmotivadas, pero se ha reportado ideación paranoide, sentimientos de ansiedad y estados de pánico. (5)

Terence McKenna, a quien se reconoce como un experto en el tema de esta droga tan peculiar, hizo la siguiente recapitulación:

Creo que la DMT es la droga más intensa que puede haber; no quiero estar nunca más viajado [loaded]. No creo que nadie pueda estar más viajado que eso y regresar… Cuando la fumas, la subida es muy rápida. 30-45 segundos… Hay un sonido como un pedazo de celofán siendo arrugado y arrojado… Y entonces hay una “ruptura completa del plano mundano” [risas]… Y caes en ese espacio alucinogénico, y ves la lenta rotación de una cosa roja y naranja que, a través de los años, hemos llamado, “El Crisantemo”. Y esto representa alguna clase de estado de desequilibrio en las sinapsis. Lo que está pasando mientras miras ese crisantemo es que millones y luego miles de millones de moléculas de DMT están alcanzando los sitios de unión de la serotonina en la llave sináptica y están desviando la serotinina y cambiando el giro y el patrón de resonancia del electrón en estas conjunciones neuronales hacia “otra” dirección.

Y esto toma 30 o 40 segundos… Cuando irrumpes en este espacio hay varias impresiones simultáneas: antes que nada (y no sé por qué) tienes la impresión de estar bajo tierra -lejos bajo tierra- no puedes decir por qué pero hay una sensación de un inmenso peso sobre ti, pero tú estas en un espacio grande, en un domo voluminoso. La gente lo llama “el domo de la DMT”, la gente me pregunta, “¿Has estado bajo el domo?” y sé exactamente a qué se refieren.

Así es que caes en este espacio. Es ligero, está suavemente iluminado por alguna clase de luz indirecta que no puedes localizar. Pero lo que es asombroso e inmediatamente impactante es que en este lugar hay entidades… yo les llamo “Tykes” porque para mi tyke significa niño pequeño… Hay muchas de estas cosas, están enfrascadas en alguna clase actividad lingüística, para la que no tenemos palabras, pero es lenguaje visible. Están haciendo un lenguaje visible. Cuando tú irrumpes en este espacio, ¡ellos se emocionan! La primera cosa que oyes cuando pasas es ese “hhhyeaaaaaayyy” – ¿conoces la canción de Pink Floyd ‘The gnomes have learned a new way to say hoo-ray’? – Esto tiene que ser de lo que esto cuates estaban hablando… [risas] Irrumpes en ese espacio, los gnomos dicen hoo-ray! Y vienen corriendo y lo que pasa luego y… la gente pregunta “¿Hay algún riesgo con la DMT?”… La respuesta es: sí, es tremendamente peligrosa; el peligro es la posibilidad de muerte por asombro [risas]… lo más raro de la DMT es que no afecta lo que ordinariamente llamamos la mente. A la parte que llamas “tú”, nada le pasa. Estás tal como eras antes, pero el mundo ha sido radicalmente reemplazado -100% – todo se ha ido, y tú estás sentado allí, y estás pensando, “Jesús, un minuto antes estaba en una habitación con algunas personas… y ahora ¿qué pasó? ¿es la droga?… Y mientras tanto, estas cosas están diciendo: “No te dejes llevar por el asombro. Controla tu azoro”, en otras palabras, están tratando de aterrizarte. Ellos dicen, “No te quedes en esa tontería, pon atención; pon atención. PON ATENCIÓN a lo que estamos haciendo.” “OK, qué están haciendo? [risas] Dicen, “Esto es lo que estamos haciendo”, y entonces proceden a cantar objetos dándoles existencia [sing objects into existence]… Les llevé esta cosa a los tibetanos y me dijeron “esta es la iluminación menor, la iluminación más baja del Bardo. No puedes adentrarte más en el Bardo y regresar. Esto te lleva tan lejos como puedes ir.” Cuando se la di a los chamanes en el Amazonas, ellos dijeron: “Es fuerte, estos son los ancestros. Estos son los espíritus con los que trabajamos. Estas son las almas de los ancestros. Nosotros conocemos este lugar.” (9)

A los pocos minutos de haber sido fumada, la DMT provoca dilatación de pupilas, aumento del ritmo cardiaco y la presión sanguínea. No hay reportes sobre los efectos fisiológicos de su uso prolongado.

Potencial de dependencia

En experimentos con ratas, la tolerancia sólo se alcanzó con inyecciones aplicadas cada dos horas durante tres semanas. No se ha registrado ningún caso de dependencia física o psicológica.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

La emergencia más común es un mal viaje, pero como el efecto de esta droga es tan corto, no vale la pena administrar ninguna otra droga, es mejor tratar de infundirle calma al sujeto mientras pasa.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

La DMT es una sustancia prohibida que pertenece a la Lista I.

La tintura psicoactiva de las alfombras voladoras

En el medio Oriente hay un árbol (Syrian rue) cuyas semillas contienen DMT y harmalina. Durante siglos estas semillas han sido usadas para preparar una tintura roja con la que se colorean las alfombras persas. Se ha dicho que las propiedades alucinógenas de la tintura pueden ser responsables de las leyendas de las alfombras voladoras. Hay quienes aseguran incluso que la tinta roja es parte de un brebaje consumido por ciertos artesanos cuyas alfombras contienen patrones que son en realidad mapas de mundos alternos… (2)

Los polvos esnifados del Caribe y el Amazonas

En la fértil amazonía hay tribus que utilizan ancestralmente polvos esnifados hechos con plantas que contienen DMT como la Anandatera peregrina del yopo y la vilca o con Virola theidora, V. rufula o V. colophylla como la epená, cahoba, paricá y nyakawana que se utilizan en Brazil; o el yato y yakee de Colombia.

En algunas de estas culturas el uso está restringido a los herederos tribales y a los chamanes para ayudarse en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes. En otras, su uso es bastante generalizado aunque normalmente está restringiodo a la población de los hombres adultos. (16)

Durante el segundo viaje de Colón a América entre 1493 y 1496, él mismo comentó que había observado a los “reyes” de los indios Taíno de la isla “La española” esnifar, un polvo con el cual “perdían la conciencia y se ponían como borrachos”, el cual más tarde se identificó como cahoba (13).

Humbold por su parte, fue el primer Eurpopeo que reportó el uso del yopo en 1801 cuando visitó a los indios Mapure del Orinoco. Cincuenta años después el boténico Richard Spruce hizo el primer reporte científico acerca del uso del yopo entre los indios Guahibo tembién del Orinoco. (13)

En Perú y Bolivia se ha reportado también el uso de un polvo esnifado llamado vilca o huilca que usaban los chamanes Incas en el siglo XVI según Shultes y Hofmann. (15) Shultes también identificó los componentes de los principales paricá que es el nombre genérico que se utiliza para los polvos esnifados en varios pueblos indígeneas del Amazonas hechos con plantas de la variedades de Virola.

La DMT está en todas partes

Alexander Shulguin asegura que son tantas las fuentes de DMT en el reino vegetal e incluso en el animal, que nadie puede escribir una guía completa en este campo. Este químico resalta la importancia de este psicoactivo asegurando que:

En cierto sentido, la DMT es al mundo de los psiquedélicos indólicos lo que la mezcalina es al mundo de los psiquedélicos feniletilamínicos, es el punto de partida de nuestras clasificaciones y de nuestro entendimiento de los psiquedélicos, y a partir de ella evoluciona nuestro entendimiento de la relación entre estructura y actividad. (16)

Shulguin afirma que a donde quiera que poses la vista vas a encontrar algo que contenga DMT: una flor, un árbol, una hierba, una rana, una esponja marina del Caribe, etc. Y nos dirige al Pharmacoteon de Ott para encontrar una lista completa de las plantas que la contienen.

Las múltiples plantas que contienen DMT

En su clásico Pharmacoteon, y también en su Ayahuasca analogues, Jonathan Ott enumera extensivamente las diversas plantas en las que ha sido reportada la presencia de DMT, comenzando por las variedades de Andatera y las de Virola. En el primer libro también nos cuenta la historia del descubrimiento de los efectos psicoactivos de la DMT por parte de Stephen Szára y sus “valientes amigos” que fueron los primeros voluntarios en experimentar con sales de hidrocloruro de DMT pura en 1956. Y lo que siguió a continuación: que en 1961 el escritor estadounidense William Burroughs comenzó a experimentar con DMT hasta que un malviaje provocado por una sobredosis le hizo concluirlos y dar una voz de alarma contra la droga. A pesar de lo cual Timothy Leary y Ralph Metzner la

investigaron durante su estancia en Harvard. Metzner reportó que era similar a la mezcalina pero con un efecto de mucho menor duración y Leary declaró con entusiasmo que “este maravilloso alcaloide”, en 25 minutos “te sorprende llevándote a través de la danza energética, el proceso cósmico, a la más alta velocidad psiquedélica”. (13)

Dice Ott que la DMT nunca se ha distribuido masivamente, aunque siempre ha estado disponible en pequeñas cantidades para la élite de la “escena” de las drogas enteogénicas, sobre todo a finales de los ochente y principios de los noventa.

La conexión entre drogas y evolución según Terence McKenna

Intenso experimentador de los efectos de la DMT McKenna asegura que esta droga:

es un pseudotransmisor, que cuando se aspira, permite que uno vea los sonidos, que uno pueda usar la voz para producir, no composiciones musicales, sino composiciones pictóricas y visuales. Esto, en mi lógica, indica que estamos en la cúspide de alguna clase de transición evolutiva en el área de la formación del lenguaje, estamos yendo del lenguaje escuchado, al lenguaje visto, a través de un cambio en el proceso interior. El lenguaje aún estará hecho de sonido, pero será procesado en función de la impresión visual. De hecho esto ya lo están haciendo los chamanes en el Amazonas. Las canciones que cantan suenan como lo hacen para provocar cierto tipo de imágenes visuales. No son composiciones musicales como estamos acostumbrados a pensar en ellas. Son arte pictórico creado por señales auditivas. (9)

Desde la perspectiva de McKena, autor del libro El manjar de los Dioses, existe una relación simbiótica entre los humanos y las plantas psicoactivas que conlleva beneficios para ambas partes: “Lo que nosotros estamos obteniendo es información de otro nivel espiritual, en otras palabras, ellas nos están dando su punto de vista. Lo que nosotros les damos a ellas es cuidado, alimentación, propagación y supervivencia para que ellas continúen dándonos su alto nivel dimensional.” (9) McKenna no es el único investigador que ha encontrado nexos entre ciertos psicoactivos y el proceso natural de evolución.

Según Albert Hofmann, la realidad es un transmisor cósmico y el individuo es un receptor planetario, por tanto, si se altera la conciencia del individuo a través de ciertas drogas, emergerá una realidad distinta sin que esta alteración en el receptor haya deformado al transmisor. De aquí concluye que la realidad no es fija, sino momentánea, “y cada individuo es un creador que debe reinventar de nuevo su propio mundo.” Lo que se ha perdido entre los hombres, explica, es la experiencia de la unidad esencial debido a que la relación con la naturaleza no se ha dado en estos términos, sino en una óptica judeo-cristiano de dominación-sometimiento que promueve: “haz de la tierra tu sierva”. (11)

Mientras la prohibición no se acate, mientras no lleguen a extinguirse las plantas que los prohibicionistas han excluido del plan global de preservación ecológica ya que en su opinión merecen ser exterminadas de la faz de la Tierra, mientras el desacato de la prohibición no acabe verdaderamente con la posibilidad de experimentar y no oscurezca la mentalidad de los experimentadores, habrá investigadores como Albert Hofmann y Terence McKenna que puedan dedicar su vida a la exploración de los vínculos entre las drogas enteogénicas y la evolución humana.

MI EXPERIENCIA PERSONAL

Con la DMT mi experiencia se reduce a la ingestión oral en preparados de ayahuasca (para más información, ir a Mis experiencias con la abuela ayahuasca).

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LA DMT

1. Brailowski, Simón: Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, Méx. 1995

2. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

3. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, (tres tomos), Alianza, España, 1995.

4. Fericgla, José María, et all: Plantas, chamanismo y estados de conciencia, Col. Cogniciones, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1995.

5. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

6. Heffern, Richard: Secrets of the mind-altering plants of Mexico, Piramid Books, USA, 1974.

7. McClean, Rebecca: The High Times interview with Terence McKenna, Internet.

8. McKenna, Terence: “Otra reflexión sobre las drogas”, en Drogas la prohibición inútil, Milenio, México, 1995.

9. McKenna, Terence: “Time and mind”, en Internet: http://www.lycaeum.org/drugs/other/mackenna

10. McKenna, Terence: El manjar de los dioses, Paidós, Barcelona, 1993.

11. Neitzke, Angelika: “Entrevista con Albert Hofmann”, Revista Monográfica El idiota, No. 1, Barcelona, 2000.

12. Ott, Jonathan: Ayahuasca analogues, Natural Products Co., USA, 1994.

13. Ott, Jonathan: Pharmacoteon, Natural Products Co., USA, 1996. (Traducido recientemente por La Liebre de Marzo).

14. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

15. Schultes, Richard E. y Hofmann, Albert: Plantas de los dioses. Orígenes del uso de los alucinógenos, FCE, México, 1993..

16. Shulgin; Alexander & Ann: TIHKAL, Transform Press, USA, 1997. En Internet: http://Hyperreal.com/drugs/tihkal/

17. The Lyceaum, Drug Achives, (Internet http://www.lycaeum.org/drugs/dmt)

18. Weil, Andrew & Winifred Rosen: Del café a la morfina, Integral, Barcelona, 1993.

LSD

DATOS GENREALES

Origen

Algunos de los alcaloides con aplicaciones médicas más importantes se derivan del cornezuelo, un hongo (Claviceps purpurea) que parasita algunos pastos y cereales, principalmente la cebada. Los llamados Misterios de Eleusis, ritos secretos de la antigua Grecia, han sido asociados a la intoxicación causada por la ingestión de cebada parasitada por el cornezuelo. El ácido lisérgico es el núcleo común de la mayoría de los alcaloides de este hongo. En 1937 Albert Hofmann sintetizó la dietilamida del ácido lisérgico a partir de él.

Sus efectos enteogénicos los descubrió él mismo años después. Según relata el mismo Hofmann: “En 1943 descubrí, al someterme a experimentos con la droga, la alta potencia enteogénica de la dietilamida del ácido lisérgicoque llegó a ser conocida en todo el mundo por su nombre en clave en el laboratorio: LSD-25.” (26) La LSD era la droga más potente descubierta hasta entonces, tanto que su dosis debía medirse en millonésimas de gramo o gammas. “La dosis activa en humanos iba de 0.000003 a 0.000001 por kilo de peso. Su margen de seguridad era anormalmente alto, en la heroína puede ser de 1/5, en el barbitúrico de 1/4, mientras en la LSD era de 1/600. Además resultaba ser un fármaco desprovisto de tolerancia que al usarse con asiduidad diaria simplemente dejaba de hacer efecto.” (14) Es por ello que pronto suscitó el interés de los psicoterapeutas, quienes pensaron que su estudio podría ayudar a facilitar el conocimiento de la enfermedad mental. En la década de los sesentas se escribieron cientos de artículos científicos sobre los efectos de la LSD en los sistemas biológicos, en el comportamiento animal, en pacientes con una amplia variedad de enfermedades físicas y mentales, además de un sinfín de voluntarios “normales” que alentados por el ambiente contracultural de la época, montaron todo un “culto psicodélico” alrededor de la dietilamida del ácido lisérgico.

Etimología y denominaciones

LSD-25, es una abreviatura del alemán Lyserg Säure-Diäthylamid 25, pues ese era su número entre una serie de 26 derivados sintéticos que fueron aislados a partir del cornezuelo y estaban siendo investigados en el laboratorio de Sandoz.

En la actualidad la LSD-25 se expende en dos modalidades, las dosis altas que son similares a las que se ingerían durante la época de los hippies, los llamados ácidos o tickets y las dosis bajas que reciben los nombres callejeros de micropuntos o tripis, o simplemente la denominación del grabado que traiga el papel que los contiene: soles, bartsimpsons, gatosfélix, planetas verdes, etc.

QUÍMICA

Identificación

Debido al pequeño volumen necesario para concentrar grandes dosis, la LSD suele distribuirse comúnmente en papel secante impregnado en pequeños cuadros de papel con diferentes figuras. Antiguamente se vendía en terrones de azúcar.
Imágen copiada de una web que no recuerdo, sorry...

LSD
Composición
Imágen escaneada del libro
La dietiltiamida del ácido lisérgico o LSD es un compuesto semisintético derivado del hongo Claviceps purpurea que se encuentra en estado silvestre parasitando cereales o se cultiva en laboratorios criogénicos para preparar fármacos hechos a base de ergotamina y dihidroergotamina como el Cefargot® y el Bellergal®, medicamentos que se utilizan contra la migraña y transtornos nerviosos.
Formas de adulteración

Dados los característicos efectos de la LSD y la singularidad de su potencia, es difícil adulterarla. Jonathan Ott cita en su Pharmacoteon (44) los estudios de Brown y Malone con 581 muestras de LSD recopiladas en el mercado negro. Ellos encontraron que 84.55% de las mismas contenían sólo LSD; 5.3% contenían LSD y PCP, mientras que 1.9% contenían sólo PCP. También señalan que cinco muestras contenían LSD más amfetamina o metamfetamina; una muestra era sólo STP o DOB y dos contenían únicamente amfetaminas. Otra cosa que puede ocurrir es que te vendan un papel que no esté impregnado con LSD.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Su principal vía de administración es la oral. Sus efectos comienzan entre los 15 y 30 minutos después de la ingestión y se prolongan hasta por 12 horas, cosa bastante desconcertante para los científicos ya que la metabolización se lleva a cabo en un tiempo récord (aproximadamente dos horas), comparada con la de otros psicoactivos, y aunque técnicamente ya ha abandonado el organismo, sus efectos se prolongan durante aproximadamente 10 horas más. Se sabe que la LSD actúa de forma selectiva como agonista en el receptor de 5-HT, con ello disminuye la actividad espontánea del Sistema Nervioso Central pero aumenta la actividad por estímulos periféricos, provocando alteraciones importantes en la esfera perceptual, principalmente a nivel visual.

Usos terapéuticos

La dietilamida del ácido lisérgico fue comercializada como especialidad farmacéutica a partir de 1947 bajo el nombre comercial de Delysid (LSD 25), en grajeas de 0,025 mg y ampolletas bebibles de un centímetro cúbico, equivalente a 0,1 mg, junto con un prospecto que aconsejaba su uso básicamente en dos circunstancias:

a) Relajación psíquica en la psicoterapia analítica, y en particular en las neurosis de angustia y obsesivas.
b) Experimentos sobre la naturaleza de la psicosis.

El prospecto aseguraba: “El Delysid permite al médico, por autoexperimentación, tener una idea de las sensaciones percibidas por el enfermo. Facilita el estudio de los problemas patógenos, provocando en sujetos normales psicosis artificiales experimentales de corta duración.” También se recomendaba en el tratamiento del “alcoholismo crónico”, al tiempo que se formulaban las siguientes precauciones de uso: “El Delysid es capaz de reforzar une stado psíquico patológico. Esta sustancia debe ser administrada con gran prudencia en sujetos que tienen ideas de suicidio o cuando es de temer el desencadenamiento de una psicosis. La labilidad psicoafectiva y la tendencia a los actos impulsivos pueden persistir, excepcionalmente, algunos días después de tomar el producto.” Por último, se mencionaba un antídoto para ser usado en casos extremos: “los efectos psíquicos del Delysid pueden ser cortados rápidamente por una inyección intramuscular de 50 mg de clorpromacina”. (73)

Según afirma Richard Yensen en su libro Hacia una medicina psiquedélica (42), desde que los investigadores recibieron la LSD y la probaron “reinó el pandemonium” y no se produjo ningún consenso respecto a su utilización terapéutica: “Muchos psiquiatras tenían la sensación de que los efectos [de la LSD y otras substancias similares] sobre la conciencia humana imitaban la enfermedad mental; otros proclamaban que se podía utilizar el efecto de estas substancias para abreviar un largo psicoanálisis, mientras que unos terceros tenían la sensación de que podían proporcionar fe a la gente desesperada” (ver más al respecto en el apartado de Espiritualidad y Terapias).

En cualquier caso su uso terapéutico se abandonó tras la prohibición internacional de esta sustancias puesto que fue incluida en la Lista I, donde se supone que están las drogas sin utilidades terapéuticas, lo cual impide incluso las investigaciones al respecto.

Dosificación

En el excepcional caso de la LSD sus dosis se miden en gammas o microgramos debido a su alta potencia. Un cuenta gotas lleno de LSD es suficiente para 5,000 dosis. Actualmente existen dos tipos de dosificaciones en el mercado negro, las dosis bajas o “dosis de rave” (tripis o micropuntos) y las dosis altas o “dosis psicodélicas” (ácidos o tickets). Las primeras fluctúan entre los 0,010 y los 0,015 mg, mientras que las dosis psicodélicas van de 0,025 a 0,050 mg. Aunque no se ha establecido aún una dosis letal debido a que no hay un solo reporte de muerte directamente ocasionada por el uso de LSD, ingerir más de 0,1 mg (100 gammas o microgramos) es bastante desaconsejable ya que el peligro de sufrir un “malviaje” se incrementa exponencialmente. Jonathan Ott advierte que dosis excesivas de LSD (que para él sobrepasan los 250 microgramos) pueden conducir a pérdidas temporales del ego o identidad, “una consecuencia terrorífica para algunos, pero muy preciada para otros”. (44)

Efectos psicológicos y fisiológicos

Las dosis bajas generan hilaridad, aceleran los pensamientos, traen a la mente recuerdos vívidos, provocan asociaciones libres y algunas visualizaciones. Las dosis psicodélicas ocasionan un colapso temporal sobre la percepción y usualmente llevan a introspecciones profundas en las que se trasciende el ego y se tiene alguna clase de experiencia mística. Algunos psiconautas como Antonio Escohotado, han identificado tres “etapas del viaje”:

[...] una primera fase de vuelo, que recorre paisajes visuales asombrosos sin detenerse en ninguno -viéndose el sujeto desde dentro y desde fuera a la vez-, seguida por una segunda fase que es en esencia lo descrito como una pequeña muerte, donde el sujeto empieza temiendo volverse loco para acabar reconociendo tras ello el temor a la propia finitud, que una vez asumido se convierte en sentimiento de profunda liberación. Se trata de algo parecido a cambiar la piel entera, que algunos llaman hoy acceso a esferas transpersonales del ánimo…
Convencimientos y percepciones beatíficas alternan con un desnudamiento de los temores más arraigados, dentro de un trance que del principio al fin se desarma por su esencial veracidad.
Balsámica o aterradora, la luz está ahí para quedarse, iluminando lo que siempre quisimos ver -sin conseguirlo del todo- y también lo que siempre quisimos no ver, lo pasado por alto… apto sólo para quienes buscan lo verdadero a cualquier precio… La amistad, el amor carnal, la reflexión, el contacto con la naturaleza, la creatividad del espíritu, pueden abrirse en universos apenas presentidos, infinitos por sí mismos. (14)
He aquí un ejemplo de la dietilamida del ácido lisérgico actuando sobre la conciencia de un joven con algunas nociones de lo que es la mística oriental:

Empecé en la noche. Me recosté en la cama… Emergieron las figuras visuales en su rol usual de separadores de la estructura, exponiéndose a mi manipulación. Eran parte de MÍ… Mi cuarto era mi cerebro. Y mi cuerpo también era mi cerebro. A través de las células de mi cuerpo podía sentir los pensamientos en mi cabeza y orquestar la visión “en mi cuarto”, porque el cuarto también era mi cabeza. También podía ver mis pensamientos en el cuarto, como si estuviesen localizados en diversos lugares de mi cerebro. Durante las siguientes horas exploré mi cerebro como si fuera un territorio físico. Pensé… oh Dios, esto está muy sucio. ¿Cómo puedo ver correctamente con toda esta basura aquí? Se me ocurrió que limpiando podía aclarar mi percepción de la realidad… En el cerebro hay varios armarios, escobas y cubetas y esquinas y áticos sin asear… Típicamente lo que encontré fueron clichés, hábitos y comportamientos instintivos. Todos los ingredientes de la personalidad. Encontré que “llegar” físicamente y “llegar” con la mente son lo mismo… Me di cuenta de que soñar es literalmente cuidar la casa. Todas las cosas que hay en las esquinas existen en forma simbólica. Los arquetipos están allí. Esos símbolos no sólo han estado empolvándose. He estado asociando cosas a ellos constantemente durante toda mi vida, de hecho, probablemente eones antes de mi vida presente. Las serpientes por ejemplo. Las vi allí en una esquina. El reptil arquetípico. Pero esta vez hice una conexión con estas serpientes… eran energía kundalini, el Poder de la Serpiente. ¿Y qué era el poder de la serpiente? Era el control del músculo cerebral. Había estado almacenando este simbolismo oculto por siglos y sólo entonces estaba haciendo la conexión entre ese simbolismo oculto y un estado mental internamente percibible. Estas conexiones eran asombrosas para la mente… la mente que guarda todo sabiendo que un día, todo podrá ser conectado… Me di cuenta de lo que es el karma: pedazos y piezas desconectados que necesitan ser conectados. La mente está en una búsqueda continua de conocimiento (crecimiento espiritual), para hacer conexiones entre las ideas. La búsqueda es necesariamente repetitiva, ensayo y error. Una simple experiencia de profunda conexión con el espíritu puede ahorrar años de karma. Ciertamente el despertar de la kundalini y el entendimiento de los poderes del cuerpo hasta ahora desconocidos tiene ese efecto. Ciertamente la penetración de la luz de la conciencia, con su entrenamiento científico, en las profundidades del inconciente, habilita al inconciente para hacer las conexiones que no puede hacer por sí mismo… Las conexiones pueden visualizarse como hebras de la tela cósmica… el ego y la identidad son los tejedores implacables, atando esta tela a realidad sensible. La mente está literalmente obsesionada con la realidad y la verdad… obsesionada con la necesidad de saber. Tan obsesionada que está dispuesta a arriesgarse hasta la insanidad o la muerte para descubrir su verdadera naturaleza. La auto-conciencia es el proceso de conectar los estados interiores con los estados exteriores, donde esos estados externos son también parte de uno mismo… Descubrí que mucho de lo que asocio con la palabra “Dios” es parte de mí (el Ser, o la identidad, o algo)… Me di cuenta de cómo es que realmente no sé cómo operar todo mi cuerpo, y apenas estoy aprendiendo cómo hacerlo, como un niño. Me experimenté a mí mismo como un protoplasma biomórfico, un agregado organizado que tiene órganos que se extienden tanto en el mundo de la “mente” como en el mundo del “cuerpo”. Tal como la piel protege al cuerpo de los invasores físicos, también hay una membrana que separa el Ser y el Otro en el reino de la mente. El trabajo de la autoconciencia consiste en hilvanar estas dos membranas, esta costura es la re-creación del universo percibido… Las descripciones del despertar de la kundalini parecen describir lo que experimenté, y concuerdo con la aseveración de Gopi Krishna al respecto… es una fuerza que impulsa la evolución. No me sorprendería que la “fuerza kundalini” resultara ser un químico psicoactivo que pudiera inundar los nervios. (57)
Las que acabas de leer son las experiencias que un consumidor anónimo cedió a la página web The Lyceum. Las he traducido para contrastarlas con las experiencias de Charo y José, una pareja de dominicanos a quienes entrevisté acerca de sus experiencias con distintas drogas. Hablando sobre el tema de los tripis esto fue lo que comentaron:
Charo: El tripi hasta un momento dado me dio mucha alegría, mucha risa mucha diversión, pero llegó un momento en que estaba cantidad de mal emocionalmente y me daba un tripi y lo único que veía eran cosas horribles. Me acuerdo una vez que fuimos a una discoteca y nos dimos seis o siete tripis y yo veía gente saliendo de las paredes y a mí el hecho de no poder controlar esa situación se me fue la cabeza y a partir de ahí dije no más tripis.
Karina: ¿Empezaste con dosis bajas y después fuiste subiendo?
Charo: Sí, comencé con dos tirillas, partíamos el tripi en cuatro tirillas y yo me comía una o dos, pero llegó un momento que me comía siete y ya fue demasiado, puede ser que te caiga bien, pero es según el estado emocional en el que te encuentres y yo andaba muy mal…
José: Pero en mi caso es diferente. Recuerdo que estábamos en Galco cuando Chernobil, fue en el mismo tiempo que se tumbaron el muro de Berlín. Los químicos de Rusia hicieron un ácido especial para celebrar esa época, a mí me llegó un papelito de Amsterdam de la celebración, yo lo probé justamente en el momento de celebrarlo, era una celebración como de 30.000 o 40.000 personas que lo tomaron al mismo tiempo en todo el mundo.
Karina: ¿Eso cuando fue?
José: En 1989, en noviembre.
Karina: ¿Y tú donde estabas?
José: En Susua, Santo Domingo, bueno República Dominicana, en una playa. Me maravilló la calidad de la impresión del papelito, porque era una