Las aminas estimulantes

AMFETAMINA

METAMFETAMINA

DERIVADOS
AMFETAMÍNICOS

El freak de la anfeta era un héroe cultural, el último vaquero temerario… condenado a desaparecer sin remisión. Le envolvía un aire de muerte.

Un buen hábito de mezedrina es el gran premio electromotriz del uso suicida de las drogas: inyectada, la amfetamina te pone a galopar las entrañas y te sube a las nubes. Es el desafío final a la capacidad de resistencia, es morir con las botas puestas a la americana, los órganos vitales bombean al límite, las sinapsis se incendian: pasas la línea roja.

En la casa de los muertos de la química moderna, en que los barbitúricos son la cámara de gas, la amfetamina es la silla eléctrica: una descarga electromagnética de alto voltaje y las luces vacilan. Se funden los plomos.

Robert Sabbag: Ciego de nieve

El legendario médico chino Li-Shi-Chang, reunió en el Pen Tsao unas 365 hierbas catalogadas como magníficas, medianas o inferiores. Entre las magníficas se encontraba el arbusto ma-huang (Ephedra vulgaris) recomendado para tratar las enfermedades pulmonares. En 1926, otro chino, K. Chen, logró aislar de ese arbusto la efedrina, actualmente indicada contra el asma y otras enfermedades alérgicas. El estudio de las propiedades de la efedrina conduciría poco después al descubrimiento de las aminas estimulantes: la mezedrina o amfetamina, la metamfetamina y los llamados sucedáneos o derivados anfetamínicos: metilfenidato y fenmetracina, entre otros.

Estos fármacos también se conocen como psicoanalépticos o simpaticomiméticos debido a que su acción es similar a la de la adrenalina, esto es, semejan los efectos de las estimulación natural del sistema nervioso simpático. Inicialmente se utilizaron en forma de inhaladores que se ofrecían como descongestionantes nasales y como estimulantes respiratorios. Las angustiadas tropas de la Segunda Guerra Mundial contribuyeron a la expansión de su uso como simples euforizantes. Posteriormente, tras la vuelta de la paz, hallaron cabida entre deportistas en busca de hazañas, estudiantes en tiempos de exámenes, profesionistas estresados y trabajadores sujetos a labores repetitivas o extenuantes como los conductores de trenes y camiones.

En los años cincuenta, cuando se supo que el uso prolongado en dosis muy elevadas estaba asociado con la aparición de psicosis tóxicas, esto es, disturbios mentales muy similares a la esquizofrenia paranoide, Japón sugirió oficialmente al Comité de Expertos de la OMS que estas sustancias se clasificaran en la Lista I, por lo menos junto con la cocaína; aunque en realidad querían abrir una nueva categoría de “fármacos más peligrosos que la heroína“. Las dos memorias fueron recibidas y archivadas. Estados Unidos no apoyaba la iniciativa destinada a convertirlas en drogas sometidas a fiscalización internacional. Según Antonio Escohotado, esto puede entenderse considerando que eran productos sintéticos exportados a países subdesarrollados. La producción anual norteamericana para uso interno alcanza en 1966 la respetable cifra de 8,000 millones de píldoras, lo cual supone más de quinientas toneladas sólo en ese año (5), mientras que según reporta Robert Sabbag, para 1970 se fabricaba ya 10,000 millones de pastillas para el mismo mercado (11). Este autor sostiene también, y con justa razón, que los beneficios que obtuvieron las empresas farmacéuticas por la venta de amfetaminas y los porcentajes percibidos por la Asociación Médica Norteamericana por la publicidad de estas drogas en las publicaciones médicas, explican la gran influencia que tiene la industria entre los legisladores, entre los funcionarios de la Food and Drug Administration y entre los propios médicos, muchos de los cuales ganaban dinero por cada receta de amfetamina que extendían.

Debido a la presión internacional y a la aparición de “casos de psicosis anfetamínicas dentro del territorio nacional”, los Estados Unidos cambiarían de opinión en 1974 y las colocarían dentro de la Lista II para permitir su venta con receta médica; hecho que por supuesto ocasionó el inmediato auge de la manufactura ilícita de millones de dosis, por lo general adulteradas con sustancias insolubles que dificultan su administración intravenosa y han ocasionado la muerte de varios consumidores.
FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LOS ESTIMULANTES

1. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología. FCE-CONACYT, México, 1995.

2. Brau, Jean Louis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

3. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 17, PLM, México, 1970

4. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994

5. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo II, Alianza, España, 1995.

6. Facts about anphetamine, Alcoholism and Drug Addiction Reserch Foundation, Toronto Canada, 1991.

7. Fármacos de abuso, Información Farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

8. Goodman Gilman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

9. Incardi, James A. La guerra contra las drogas, Grupo Editor Latinoamericano, Argentina, 1993.

10. Katzung, Bertam: Farmacología básica y clínica, Manual Moderno, México, 1987.

11. Sabbag, Robert: Ciego de nieve, Compactos Anagrama, España, 1990.

12. Schroeder, Richard: El mundo de las drogas: mito y realidad sobre el abuso, Edamex, México, 1990.

13. Speedlord: Disorganized crime : guidelines and rules for survival Message-ID: 085305Z18061995anon,penet.fi

14. Newsgroups: alt.drugs,alt.drugs.chemistry From: an219881anon.penet.fi Date : Sun, 18 Jun 1995 Subject: Speedlor and Methology : Parts I & II.

15. La psiquiatría traiciona y droga a nuestros hijos, folleto publicado por el Comité Ciudadano en Defensa de los Derechos Humanos, Los Ángeles, California, USA, 1999.

Derivados amfetamínicos

DATOS GENERALES

Origen

Los derivados amfetamínicos son estimulantes simpaticomiméticos como el metilfenidato y la fenmetracina. Surgieron como alternativas farmacológicas frente al control internacional de las amfetaminas y la prohibición de los estimulantes hechos a partir de la coca. Aunque todos estos nuevos derivados también han sido incluidos en las listas de sustancias controladas, su venta bajo receta médica reporta cuantiosas ganancias.

QUÍMICA

Identificación

Se comercializan en tabletas o cápsulas. El metilfenidato se vende bajo el nombre comercial de Ritalín® y la fenmetracina como Preludin® o Adepsina®.
Escaneado del
Preludín

Composición

El metilfenidato es un derivado piperidínico relacionado estructuralmente con la amfetamina. La fenmetracina también está relacionada con la molécula anfetamínica.

Formas de adulteración

Al ser productos expendidos en farmacias no se encuentran adulterados.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Normalmente se administran por vía oral y en ocasiones por vía intravenosa. Los efectos comienzan alrededor de los 30 minutos posteriores a la ingestión y duran alrededor de 5 horas. Los estimulantes simpaticomiméticos actúan bloqueando el acarreador (canal de recaptura) de la dopamina. Esto produce un aumento en la cantidad total de dopamina que trae como resultado la activación del sistema nervioso. El metilfenidato es un estimulante leve del SNC con efectos más notables sobre las actividades mentales que sobre las motoras. Sin embargo, las dosis grandes producen signos de estimulación generalizada del SNC que pueden conducir a convulsiones.

Usos terapéuticos

El metilfenidato se utiliza para tratar la narcolepsia (ataques súbitos de sueño) y la hiperquinesia infantil, esto es un déficit de la atención con trastornos por hiperactividad. La fenmetracina se recomienda como tratamiento contra la obesidad y ocasionalmente contra la depresión.

Dosificación

Las dosis bajas de metilfenidato (Ritalin®), fluctúan entre los 10 y los 20 mg; dosis altas entre 50 y 60 mg; mientras las dosis letales sin haber adquirido tolerancia previa se calculan al rededor de los 100 mg. En el caso de la fenmetracina (Prelu-din®), las dosis bajas van de los 25 a los 40 mg, las medias de los 50 a 70; las altas de los 80 a los 100 mg; consumir más de esta cantidad en sujetos sin tolerancia puede ser fatal.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Los estimulantes, tal como ocurre con la cocaína, ocasionan euforia, locuacidad, sensación general de bienestar, de mayor fortaleza física y lucidez, excitación, ansiedad y disminución de la fatiga. Según Katzung, aunque los reportes son anecdóticos y mal fundamentados en su mayor parte, se considera que el coito puede ser notablemente prolongado y el orgasmo intensificado; la fenmetracina prescrita como anorexígeno, es la favorita actual para este uso; aunque con el empleo crónico, al parecer el impulso sexual desaparece por completo. (19)

En experimentos con animales, dosis elevadas de drogas semejantes a la amfetamina producen degeneración permanente de las neuronas dopaminérgicas, en apariencia debido a la formación de una neurotoxina selectiva. Como consecuencia del uso prolongado, la pérdida del apetito y el insomnio son frecuentes, también pueden producirse cefaleas, somnolencia, vértigo, visión borrosa, molestias abdominales, náuseas taquicardia, palpitaciones, arritmias, cambios en la presión arterial y aumento en la frecuencia cardiaca.

El uso crónico lleva a episodios sicóticos manifiestos y desórdenes del aparato digestivo, entre otras afecciones.

Potencial de dependencia

El uso crónico de estimulantes simpaticomiméticos puede causar una marcada tolerancia. Aunque no generan dependencia física, provocan dependencia psíquica con grados variables de “conducta anormal”, según se registra en los diccionarios de especialidades farmacéuticas. (3 y 4)

¿Qué hacer en caso de emergencia?

Una sobredosis aguda sobreestimula el sistema nervioso central de manera peligrosa; los síntomas pueden incluir: vómito, agitación, temblores, hiperreflexia, contracciones musculares, convulsiones (quizá seguidas de coma), euforia, confusión, alucinaciones, delirio, sudores, arritmias cardiacas, hipertensión, midriasis y sequedad de las membranas mucosas. Si los síntomas no son muy graves y la persona está consciente, se induce al vómito o se le aplica un lavado de estómago. En presencia de una intoxicación grave hay que llamar al servicio médico, en donde antes de efectuar un lavado gástrico se administrará algún barbitúrico de efecto breve y se tomarán las medidas necesarias para regularizar la temperatura, la presión arterial y el ritmo cardiaco.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

Los estimulantes simpaticomiméticos o derivados anfetamínicos son substancias controladas cuya venta requiere receta médica. Pertenecen a la Lista II.

Advertencias de Derechos Humanos contra el Ritalín®

El 19 de junio de 1999, la Lic. Carmen Ávila de Gutiérres, Presidenta del Comité de Ciudadanos en Defensa de los Derechos Humanos, A.C. de Los Angeles, California en Estados Unidos, giró cartas a diferentes ciudadanos advirtiendo en tono de alarma que:

Bajo el disfraz de “salud mental”, en todo el país se realiza un fraude con el fin de diagnosticar a los niños con una enfermedad mental y administrarles drogas peligrosas. Al administrar medicamentos psiquiátricos a los niños, los psiquiátras están creando generaciones de adictos a las drogas. Uno de esos medicamentos adictivos es el Ritalín: el fabricante admite que provoca dependencia, y los científicos informan que afecta el cerebro de la misma manera que la cocaína, predisponiendo al niño a adicciones posteriores. En los Estados Unidos han ocurrido 400 “muertes inexplicable entre niños y adolescentes (de 2 a 19 años) que tomaban medicamentos psiquiátricos”. (15)

La carta asegura que la Junta de Fiscalización de Estupefacientes de Naciones Unidas (JIFE), emitió un informe señalando que la prescripción de este estimulante a los niños implicaba un gran riesgo. De acuerdo a la Red de Alarma Contra el Uso Indebido de Drogas (DAWN), el número estimado de casos relacionados con metilfenidato (Ritalín®) entre niños de 10 a 14 años, tratados en servicios de emergencia, se ha multiplicado por 12 desde 1990, y en 1995 alcanzó un nivel análogo al de casos de emergencia relacionados con la utilización de cocaína para el mismo grupo de edad.

Las oficinas de este Comité de Ciudadanos en Defensa de los Derechos Humanos en todo el mundo, se precian de haber “investigado y denunciado los abusos en el campo de la salud desde hace 30 años”. Para difundir sus ideas publican y distribuyen de manera gratuita folletos en 14 idiomas. Uno de los más populares se llama Arruinando vidas, la psiquiatría traiciona y droga a nuestros hijos (15).

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LOS ESTIMULANTES

1. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología. FCE-CONACYT, México, 1995.

2. Brau, Jean Louis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

3. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 17, PLM, México, 1970

4. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

5. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo II, Alianza, España, 1995.

6. Facts about anphetamine, Alcoholism and Drug Addiction Reserch Foundation, Toronto Canada, 1991.

7. Fármacos de abuso, Información Farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

8. Goodman Gilman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

9. Incardi, James A. La guerra contra las drogas, Grupo Editor Latinoamericano, Argentina, 1993.

10. Katzung, Bertam: Farmacología básica y clínica, Manual Moderno, México, 1987.

11. Sabbag, Robert: Ciego de nieve, Compactos Anagrama, España, 1990.

12. Schroeder, Richard: El mundo de las drogas: mito y realidad sobre el abuso, Edamex, México, 1990.

13. Speedlord: Disorganized crime: guidelines and rules for survival Message-ID: 085305Z18061995anon,penet.fi

14. Newsgroups: alt.drugs,alt.drugs.chemistry From: an219881anon.penet.fi Date : Sun, 18 Jun 1995 Subject: Speedlor and Methology : Parts I & II.

15. La psiquiatría traiciona y droga a nuestros hijos, folleto publicado por el Comité Ciudadano en Defensa de los Derechos Humanos, Los Ángeles, California, USA, 1999.

Metamfetamina

DATOS GENERALES

Origen

La metamfetamina se desarrolló en el Japón en 1919, fue estudiada en Alemania en 1938 y se utilizó por primera vez para contrarrestar la fatiga entre los soldados del eje durante la Segunda Guerra Mundial. Llegada la paz se comercializó ampliamente con los nombres de Maxitron® y Metedrina®. A raíz de su inclusión en las listas de sustancias internacionalmente controladas apareció en el mercado negro en forma de clorhidrato de metamfetamina. Inicialmente compartió uno de los nombres genéricos propios de su predecesora en Norteamérica, speed y más tarde recibió el término específico de crank. Simultáneamente apareció en el mercado negro del continente asiático, pero no como clorhidrato sino en forma pura y bajo los apelativos de Shabu o Sharon. Cuando llegó pura y cristalizada a los Estados Unidos recibió su nombre callejero más conocido en la actualidad: Ice (hielo).

QUÍMICA

Identificación

Mientras que en Estados Unidos y otras partes del mundo la metamfetamina se vendió como Maxitrón®, en México, la compañía Robins estuvo ofreciéndola bajo el nombre de Ámbar®. El clorhidrato de metamfetamina es un polvo blanco que puede encontrarse en ese estado o comprimido en tabletas o cápsulas de 10 a 15 mg. La metamfetamina pura en cambio, forma rocas cristalinas con aspecto de cubos de hielo (de ahí el sobrenombre de ice). Imagen escaneada del folleto Imagen escaneada del folleto

Composición

La adición de un grupo de metilo en el átomo de nitrógeno de la amfetamina da lugar a la metamfetamina.

Formas de adulteración

Adquirida en establecimientos farmacéuticos se encuentra pura. En el mercado negro suele estar adulterada con cafeína, fenilpropanolamina o PCP y su respectiva dosis de productos no psicoactivos como leche de magnesio, talco, gis, etc. Su aplicación intravenosa es casi un suicidio teniendo esto en cuenta.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Aunque el clorhidrato de metamfetamina (speed o crank) puede administrarse oral y nasalmente, lo más común es que se inyecte por vía intravenosa, en cuyo caso se disuelve en agua destilada siguiendo el mismo ritual administrativo que recibe la heroína; de hecho los adictos a la metamfetamina recibe el sobrenombre de speed-junkies. La metamfetamina pura (Shabu, Sharon o ice) únicamente se administra por vía pulmonar. Los cristales se calientan en papel aluminio y se fuman en pipas de cristal o en pipas convencionales. Los efectos de esta amina inyectada o fumada comienzan con un rush bastante breve e intenso y duran entre 3 y 5 horas. La metamfetamina es el estimulante más potente del SNC que se ha descubierto a la fecha. Su mecanismo de acción es el mismo que el de la amfetamina, no obstante, su estructura química determina una mayor penetración a través de la barrera hematoencefálica y ello trae como consecuencia una mayor liberación de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina.

Usos terapéuticos

La metamfetamina se recomendó contra el mareo y la obesidad. En la actualidad se utiliza como analéptico en las sobredosis ocasionadas por sedantes hipnóticos.

Dosificación

Las dosis bajas de clorhidrato de metanfetamina van de los 5 a los 10 mg; las medias de 20 a 40 mg; y las altas de 50 a 90 mg. Dosis mayores pueden resultar letales entre consumidores sin tolerancia.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Sus efectos son similares a los de la amfetamina, sólo que su potencia es mayor. De acuerdo al docto Brian B. Hoff man, los resultados principales de una dosis oral de 10 a 30 mg son los siguientes: ausencia de sueño, estado de alerta y una sensación disminuida de fatiga; elevación del humor, con mayor iniciativa, autoconfianza y capacidad de concentración; muchas veces euforia; aumento de la actividad motora y el habla. Sólo mejora el rendimiento de las tareas mentales sencillas y, aunque puede lograrse realizar mayor cantidad de trabajo, el número de errores puede aumentar. Estos efectos no son invariables y pueden revertirse con la sobredosificación y el uso repetido. Mejora el rendimiento físico,en los atletas por ejemplo, y muchas veces se hace abuso del fármaco para ello. El uso repetido o las dosis grandes casi siempre se siguen por depresión mental y fatiga proporcionales al nivel de consumo. (8)

A nivel físico la metamfetamina provoca aumento de la presión arterial y cardiaca, pupilas dilatadas, elevación del azúcar sanguíneo, falta de sueño y apetito, sabor metálico, irritación gastrointestinal y en ocasiones diarrea. En dosis altas ocasiona además, sudoración, temblor de extremidades inferiores y manos, resequedad de nariz y boca, así como alteraciones respiratorias y en la frecuencia cardiaca mucho más notables.

A largo plazo los órganos más afectados son el hígado y los riñones; desnutrición, agotamiento, daños cardiovasculares y una psicosis tóxica precedida por desconfianza, sensación de ser observado y conductas repetitivas;aunque aún no está plenamente comprobado, también puede haber deterioro neuronal. Una lesión específica relacionada con el uso crónico de metamfetamina es la arteritis necrosante que puede afectar numerosas arterias pequeñas y producir insuficiencia renal o hemorragia cerebral en casos fatales. La inyección intravenosa utilizando jeringas contaminadas conduce a las mismas complicaciones infecciosas que en el caso de la heroína: hepatitis y sida.

Como dato curioso se ha reportado que antes de un episodio de psicosis anfetamínica, muchos consumidores exhiben una compulsión a armar y desarmar objetos mecánicos.

Potencial de dependencia

La tolerancia es muy alta y amplía bastante el umbral de la dosis letal. Según Escohotado, un consumidor asiduo puede administrarse treinta o cincuenta veces la dosis capaz de provocar un ataque de locura furiosa a un neófito. (5)

La metamfetamina no parece ocasionar dependencia física pero sí una extraordinaria dependencia psicológica. El síndrome de abstinencia provoca ansiedad ataques súbitos de hambre, sueño, violencia y depresión severa que pueden durar varias semanas. En ocasiones se observa apatía general prolongada después de haber consumido dosis elevadas.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

Los síntomas de una intoxicación aguda son: aumento brusco en la temperatura corporal, enrojecimiento facial, temblores, pérdida de la coordinación, confusión, irritabilidad, alucinaciones, dolor torácico, hipotensión y arritmias cardiacas. En casos graves pueden sobrevenir convulsiones y shock. Se han reportado ataques cardiacos directamente provocados por sobredosis metanfetamínicas, así es que cualquier síntoma debe considerarse como urgencia médica. Se recomienda administrar leche o carbón activado para demorar la absorción, provocar el vómito si la persona está consciente y administrar respiración artificial en caso de ser necesario. Aunque la sed sea intensa, se debe limitar la ingestión de agua debido al riesgo de edema pulmonar. Los médicos tratan los efectos de la intoxicación con haloperidol (Haldol® o Haloperil®), clorpromazina (Largactil®) o diacepam (Valium®) en combinación con compresas de hielo para bajar la temperatura y otros medios controlar las convulsiones.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

La metamfetamina es una sustancia controlada, pertenece a la Lista II, por lo que su venta requiere receta médica.

En el caso de la legislación mexicana en materia de drogas, de acuerdo a las Tablas de penas previstas en el artículo 195 BIS del Código Penal para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la República en Materia Federal, portar menos de 1.5 g de METAMFETAMINA o 150 mg de CLORHIDRATO DE METAMFETAMINA se considera como consumo personal y no se aplica ninguna sanción según el Artículo 199 del del mismo código. Una cantidad mayor se considera como tráfico y sí está sujeta a penalización, dependiendo de la cantidad. (Consultar las tablas) La dosis media consignada en Las drogas tal cual son como consumo personal de clorhidrato de metanfetamina es de 20 a 40 mg.

Metamfetamina para atletas y combatientes

En el terreno deportivo este fármaco inauguró lo que se conoce como doping. Uno de los caos más conocidos es el del ciclista inglés T. Simpson, campeón mundial que cayó muerto al escalar un puerto después de haber ingerido dosis exageradas de Maxitrón®. Entre los casos más célebres está la famosa Vuelta de Francia en 1962, donde 23 ciclistas tuvieron que ser hospitalizados por sobredosis y uno de ellos tuvo que ser inmovilizado con camisa de fuerza. Se cuenta además que durante la Segunda Guerra Mundial los kamikazes japoneses volaban “literalmente embalsamados en metamfetamina” y al terminar el conflicto el país se enfrentó a millones de “consumidores delirantes”. (5) En la primavera de 1941 los periódicos londinenses comentaban abiertamente que sus tropas también hacían uso de esta droga, de hecho uno de ellos lanzó el siguiente titular: “La Methedrina gana la Batalla de Londres”. (5)

El white men crack y la aparición de los speed-junkies

Junto con su prohibición en los Estados Unidos y la consecuente aparición del mercado negro surgió el fenómeno del consumidor subterráneo que desde entonces se conoce como speed-junkie, descrito como “un demente paranoico joven” que tiene una esperanza de vida muy inferior a los junkies de opiáceos. (5)

Se dice que el speed-junkie puede inyectarse metamfetamina cada 2 o 3 horas en el curso del día, durante periodos de varios días sin comer ni dormir. Se ha informado que los usuarios de metamfetamina se inyectan hasta 1 g por vía intravenosa con intervalos de pocas horas durante una “corrida”. Por lo general, un episodio de esta naturaleza finaliza cuando se acaba la droga o cuando el sujeto está demasiado desorganizado para continuar. Pocas horas después de la suspensión del consumo, el consumidor cae en un sueño profundo (el crash) que dura 12 a 18 horas o más, según la duración de la “corrida”. (6)

De acuerdo a las investigaciones del jurista James Incardi, si bien el abuso de la metamfetamina fue una parte importante de la escena norteamericana de la droga desde los años sesentas, pareció volverse más prominente durante la última parte de la década de los ochenta. Llamada en los medios “crack del hombre blanco”, se producía en laboratorios ilegales de California, la traficaban Los Ángeles del Infierno y otras bandas de motociclistas y se vendía primordialmente entre los miembros de la clase obrera blanca. (9) Su popularidad ha permanecido restringida a ciertos núcleos urbanos de Estados Unidos, Hong Kong, Corea, Tailandia y Filipinas.

Las recomendaciones y reglas de supervivencia “que todo speedfreak debe seguir”

Aunque muchos investigadores parecen no darse cuenta, existen marcadas diferencias entre un junkie y un speed-junkie. El perfil de un adicto a los opiáceos es el de un individuo autodevaluado y apático que utiliza su opiáceo para anestesiar el dolor anímico y postergar la amenaza permanente del síndrome abstinencial. El perfil de un speed-junkie, en cambio, es el de un individuo hiperactivo, de carácter más bien violento y exagerada autoestima, que usa su metaestimulante para experimentar el placer del poder.

Si en las páginas de William Burroughs hallamos la autodescripción literaria de un connotado junkie, en las páginas del ciberespacio podemos encontrar la no menos literaria autodescripción de un speed-junkie anónimo que se identifica como Speedlord. A través de una especie de manifiesto llamado Disorganized crime and racketooning: guidelines and rules for survival (Crimen desorganizado y negocios turbios: recomendaciones y reglas de supervivencia), este sujeto describe grandilocuentemente al American Speedfreak:

De todas las realidades separadas, paisajes legales, y metabólicas metrópolis que prosperan bajo la superficie de los EU Inteligentes, ninguna subcultura se muestra tan penetrante o uniforme como el nacionalmente fichado club de metamfetamina en altas dosis.

Explorar las profundidades es lo que hacemos, es lo que somos.

A pesar de ello, algunos nos las hemos arreglado para seguir rolando en la periferia por décadas, evitando las felonías, las balaceras, las grandes redadas, y los accidentes motociclísticos invalidantes. Más que suerte, la clave para mantenerse vivo es saber cuando retroceder y evitar la mayor trampa en el circo de la velocidad: tomarte demasiado enserio… El velemadrismo [not giving a fuck] es en verdad la única forma de mantener la perspectiva. En otras palabras, hay cosas peores que tener que acostarte y dormir durante una semana… ninguna droga o estado mental amerita morir, matar o pasar tiempo en prisión… El American Speedfreak no es un alma perdida. Sabemos como divertirnos entre el primer pinchazo o bocanada extática y la hora en que tenemos que correr a encerrarnos en el clóset… Entre aquellos que nos las arreglamos para sobrevivir hay una suerte de inconciencia colectiva, una tácita ideología crankster. (13)

Esta supuesta ideología crankster fue enviada a un grupo de discusión sobre la química de las drogas el 18 de junio de 1995 y comprende las siguientes recomendaciones:

Nunca molestes a una banda de motociclistas (a menos que la tuya sea más grande/más mala).

Los adictos a la coca deben ser tratados como leprosos (la inmensa mayoría son policías o agentes del sistema).

Madrearte a cualquiera que te deba dinero es una pérdida de tiempo, atrae la atención, y en realidad a nadie le interesa que tan MALO seas, excepto a los policías.

Si se te antoja el material de alguien, mejor pídelo… no lo robes, probablemente te lo darán de todas maneras.

Encuentras a la misma gente cuando vas subiendo que cuando vas bajando… así es que trata de no ser demasiado ofensivo.

El sexo toma por lo menos seis horas, y siempre es mejor cuando la droga se comparte, no es momento de ponerte tacaño.

Es hora de que te vayas a dormir cuando: a) tus venas han desaparecido completamente, b) tus zapatos ya no te quedan, c) de pronto todo el mundo es un policía, d) estas ardiendo en fiebre, OTRA VEZ. (14)

En el grupo de discusión cibernáutico también se incluyeron las siguientes “reglas de supervivencia”:

Todos los policías mienten.

Nunca cargues más material del que te puedas tragar.

Niega todo, especialmente cuando te agarren con las manos en la masa, de cualquier manera los policías NO respetan a un idiota.

No te dejes presionar con aquello de ‘facilítate a ti mismo las cosas y confiesa”, lee otra vez la primera regla.

Confesarte culpable es algo que haces en la Corte, con un abogado, con un trato por escrito, no en una estación de policía. (14)

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LOS ESTIMULANTES

1. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología. FCE-CONACYT, México, 1995.

2. Brau, Jean Louis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

3. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 17, PLM, México, 1970

4. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

5. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo II, Alianza, España, 1995.

6. Facts about anphetamine, Alcoholism and Drug Addiction Reserch Foundation, Toronto Canada, 1991.

7. Fármacos de abuso, Información Farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

8. Goodman Gilman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

9. Incardi, James A. La guerra contra las drogas, Grupo Editor Latinoamericano, Argentina, 1993.

10. Katzung, Bertam: Farmacología básica y clínica, Manual Moderno, México, 1987.

11. Sabbag, Robert: Ciego de nieve, Compactos Anagrama, España, 1990.

12. Schroeder, Richard: El mundo de las drogas: mito y realidad sobre el abuso, Edamex, México, 1990.

13. Speedlord: Disorganized crime: guidelines and rules for survival Message-ID: 085305Z18061995anon,penet.fi

14. Newsgroups: alt.drugs,alt.drugs.chemistry From: an219881anon.penet.fi Date : Sun, 18 Jun 1995 Subject: Speedlor and Methology : Parts I & II.

15. La psiquiatría traiciona y droga a nuestros hijos, folleto publicado por el Comité Ciudadano en Defensa de los Derechos Humanos, Los Ángeles, California, USA, 1999.

Amfetamina

DATOS GENERALES

Origen

L. Edelano sintetizó por primera vez las amfetaminas en 1887. Pero hasta 1920, queriendo hallar un sustituto sintético de la efedrina, fue cuando Gordon Alles descubrio que el compuesto original de Edeleano, sulfato de amfetamina y su destroisómero, aún más activo, el sulfato dextroanfetamínico, poseían la capacidad de estimular el sistema nervioso central. En 1931 comenzaron a estudiarla en laboratorios farmacéuticos de los Estados Unidos y cinco años después, durante la Ley Seca, Smith Kline & French, la empresa farmacéutica que adquirió las patentes de Alles, la introdujo en la práctica médica bajo el nombre comercial de Benzedrina® (bennies para los asiduos). Casi enseguida salió al mercado su isómero más activo, la dextroamfetamina comercializada como Dexedrina® (dexies). Después de su inclusión en las listas de Sustancias Controladas, ambos tipos de amfetamina aparecieron en el mercado negro norteamericano bajo apelativos relacionados con sus efectos subjetivos tales como speed (velocidad) y uppers (activadores).

Denominación

La palabra amina se deriva de la palabra amoniaco. La amfetamina C9H13N, significa a(lfa) m(etil) f(enil) et(il) amina.

QUÍMICA

Identificación

Tanto en el mercado legal como en el ilícito se expenden en soluciones inyectables incoloras o amarillentas, en forma de polvo blanco o en tabletas y cápsulas de 10 a 15 mg. Strasenburg la ofreía como Bifetamina T®, Smith Kline & French con los nombres de Benzedrina®, Dexedrina® y Dexamil® que es una combinación de dextroamfetamina y amobarbital. En México, Rey-Mol ofreció amfetamina como Obocel Complex®, y Warner Chilcott y Medix comercializaron dextroamfetamina como Lucofen® y Redotex® respectivamente. A nivel internacional, Abbot Laboratories, vendía hidrocloruro de amfetamina bajo el nombre comercial de Mezedrina® hasta antes de su control internacional, hoy se encuentra en algunos países bajo el nombre de Desoxin® y Desbutal® cuando se encuentra combinado con pentobarbital sódico.

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Bencedrina y Dexedrina

Imagen escaneada del libro  "Primeros auxilios"

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Composición

Las amfetaminas son un grupo de compuestos orgánicos del nitrógeno que pueden considerarse derivados del amoniaco.

Formas de adulteración

Adquiridas en establecimientos farmacéuticos se encuentran puras. En el mercado negro pueden estar adulteradas con efedrina, cafeína o fenilpropanolamina, acompañadas de talco, gis, etc. Su aplicación intravenosa es casi un suicidio teniendo esto en cuenta.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Aunque lo más común es su administración oral o nasal, la amfetamina también puede ser inyectada por vía intravenosa. Si ha sido ingerida oralmente sus efectos comienzan alrededor de los 30 minutos y pueden prolongarse hasta por 10 horas; si ha sido inhalada o inyectada los efectos son prácticamente inmediatos aunque duran menos.

Esta droga se absorbe bien a través del tracto gastrointestinal y se distribuye rápidamente por todos los tejidos y líquidos orgánicos alcanzando altas concentraciones en el cerebro y el líquido cefalorraquídeo. Al ser una amina simpaticomimética actúa como agonista en los receptores de adrenalina y noradrenalina inhibiendo su recaptura y provocando un efecto prolongado de estimulación en el SNC. Afecta el hipotálamo, sitio donde se localizan los centros reguladores del hambre y la saciedad ocasionando falta de apetito, y se cree que interactúa también con los transportadores responsables de la captación de dopamina y 5-HT.

Usos terapéuticos

En 1936 la amfetamina se ofrecía para mantener despiertos a pacientes tratados con sedantes, más adelante se recomienda contra el catarro y congestiones nasales, contra el mareo y contra la depresión. En 1970 Smith Kline & French asegura que «el efecto estimulante de la Dexedrina ayuda a recuperar el optimismo y la agudeza mental induciendo una sensación de energía y bienestar, y normaliza el interés, capacidad y actividad para el trabajo.» (3) En la actualidad se utiliza bajo control médico para tratar los rarísimos casos de narcolepsia (ataques intermitentes de sueño profundo), daño cerebral mínimo en los niños, depresión mental y obesidad patológica.

Dosificación

Las dosis leves van de sulfato de amfetamina y dextroamfetamina van de 10 a 30 mg; las medias de 40 a 60 mg; y las altas de 70 a 90 mg. Dosis mayores a los 100 mg en sujetos sin tolerancia podrían resultar fatales.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Sus efectos subjetivos son parecidos a los de la cocaína, aunque muchos conocedores señalan que son más perceptible e intensos. Jerome H. Jaffe asegura que en pruebas de laboratorio, los sujetos familiarizados con la cocaína no pueden distinguir entre los efectos subjetivos de 16 mg de cocaína y los producidos por 10 mg de dextroamfetamina cuando ambas se administran por vía intravenosa. No obstante, se dan cuenta después porque la duración de los efectos de la cocaína es bastante breve; tiene una vida media de sólo 50 minutos, mientras que la vida media de la amfetamina es de alrededor de 10 horas y la de la metamfetamina es de cerca de 5 horas. (8)

En general, se sabe que las amfetaminas aumenta el estado de alerta y la iniciativa, hay falta se sueño, disminuye la sensación de fatiga, mejora el ánimo, la confianza y la habilidad para concentrarse. Suele haber euforia y verborrea. También se incrementa la capacidad física en dosis bajas o medias; las altas pueden provocar efectos opuestos, depresión mental y fatiga. A partir de pruebas psicométricas se ha demostrado que dosis bajas de amfetamina aumentan el coeficiente de inteligencia en una proporción media de ocho puntos. (4)

A nivel físico, las dosis bajas provocan aumento en la actividad espontánea, intranquilidad, agitación, estimulación del centro respiratorio, resequedad bucal, sabor metálico, pérdida de apetito, aceleración del ritmo cardiaco, elevación de la presión sanguínea y dilatación de pupilas. Dosis altas pueden producir náuseas, sudoración, dolores de cabeza y visión borrosa. Aceleran y descincronizan el electroencefalograma; aumentan la inidencia de ondas de alta frecuencia y reducen la amplitud y duración de las ondas delta que se presentan después de un periodo prolongado de insomnio.

El uso prolongado de amfetamina puede ocasionar anorexia, desnutrición, problemas cardiacos y pulmonares, así como serios problemas renales y hepáticos. También se le atribuye la llamada psicosis anfetamínica que conduce a la comisión de actos irracionales y de violencia repentina acompañados de paranoia y delirios.

Potencial de dependencia

La tolerancia es muy alta y se desarrolla con excepcional rapidez. Habiendo iniciado con dosis terapéuticas de 10 a 30 mg, después de tres o cuatro semanas los usuarios regulares pueden necesitar hasta 500 mg para experimentar los mismos efectos; cantidad que afecta gravemente a personas sin hábito. Aunque no causa dependencia física en sentido estricto, el potencial de dependencia psicológica es bastante alto. El síndrome de abstinencia puede durar algunas semanas. Se manifiesta por ansiedad, fatiga, alteraciones de sueño, irritabilidad, hambre intensa y depresión severa, síntomas que pueden durar hasta un mes.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

Los consumidores neófitos tienen mayores posibilidades de presentar una intoxicación que se manifiesta por enrojecimiento facial, temblores, pérdida de la coordinación, confusión, irritabilidad, agresividad, alucinaciones, dolor torácico, hipotensión y arritmias cardiacas. En casos graves pueden sobrevenir convulsiones, coma y falla respiratoria.

Se recomienda administrar leche o carbón activado para demorar la absorción, provocar el vómito si la persona está consciente y administrar respiración artificial en caso de ser necesario. Aunque la sed sea intensa, se debe limitar la ingestión de agua debido al riesgo de edema pulmonar. Cualquier sospeche de sobredosis debe considerarse como urgencia médica ya que las alteraciones cardiacas pueden alcanzar niveles peligrosos. Los médicos tratan los efectos de la intoxicación con haloperidol (Haldol® o Haloperil®), clorpromazina (Largactil®) o diacepam (Valium®) en combinación con compresas de hielo para bajar la temperatura y otros medios controlar las convulsiones.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

Las amfetaminas están controladas, pertenecen a la Lista II. Sus ventas lícitas e ilícitas son estratosféricas.

En el caso de la legislación mexicana en materia de drogas, de acuerdo a las Tablas de penas previstas en el artículo 195 BIS del Código Penal para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la República en Materia Federal, portar menos de 1.5 g de dextroanfetamina se considera como consumo personal y no se aplica ninguna sanción según el Artículo 199 del mismo código.Una cantidad mayor se considera como tráfico y sí está sujeta a penalización, dependiendo de la cantidad. (Consultar las tablas) La dosis media consignada en Las drogas tal cual son como consumo personal es de 20 a 40 mg de dextroanfetamina.

Mensajes hippies contra el exceso de velocidad

Se ha calculado que la cantidad de Benzedrina® que se suministró a los soldados norteamericanos destacados en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial asciende a 180 millones de píldoras. Nadie tenía indicios seguros de su peligrosidad en ese entonces. Fue hasta mediados de los años sesenta cuando se registraron los primeros casos de jóvenes de 16 años con las vísceras de hombres de 80 debido al uso inmoderado de amfetaminas. Los patólogos se alarmaron ya que nunca habían visto nada parecido. Y no sólo ellos sino las estrellas de rock. Grace Slick, vocalista de White rabit y Frank Zappa, por ejemplo, colaboraron con el servicio público y prestaron su imagen para transmitir mensajes en los que conminaban: «Mira amigo, fuma toda la yerba que quieras, y toma ácido, si es de Owsley, pero, por tu propio bien, no te acerques a las anfetas. Te freirán los sesos y te destrozarán el hígado, y en general, te dejaran más o menos tan hundido como tus padres… la velocidad (speed) mata. (11)

La experiencia de venta libre en España

En países que no se han adherido a la legislación internacional y continúan vendiendo amfetamina sin receta médica, la insurrección dio buenos resultados. Según reporta Antonio Escohotado, España renovó su industria farmacéutica con los superdividendos que le produjo ser el único comercializador sin trabas a nivel interno durante la época pos-franquista. Miles de estudiantes utilizaban Centramina® o Bustaid®, que eran sus nombres comerciales en la península ibérica. Una investigación entre universitarios mostró que el 66% había tomado amfetamina por lo menos una vez en temporada de exámenes y que el 50% de las había tomado varias veces. (5) La cifra resultaba elevada y, sin embargo, un 94 por 100 de los usuarios eran totalmente moderados y ocasionales.

Los efectos de las drogas sintéticas en el sistema de chakras

Donna Cunningham tenía varios años trabajando como terapeuta especializada adicciones cuando entró en contacto con Andrew Ramer, un sanador y canalizador con quien colaboró para escribir dos libros: The spiritual dimensions of healing addictions (16) y Further dimensions of healing addictions (17).

En el primer libro sostienen que por lo general, los seres humanos caemos en la adicción cuando perdemos de vista o no queremos realizar nuestra “visión”, o sea: “nuestra habilidad de percibir y participar en la realidad más amplia, reteniendo un recuerdo, aunque sea débil, de nuestro Ser Superior y de las tareas y propósitos de nuestra vida” (16).

En el segundo libro explican con claridad cómo se utilizaban antiguamente los distintos psicoactivos, a los que ellos llaman “herramientas de poder”, para recuperar y apoyar nuestra visión; y como es que, al perder ese conocimiento, actualmente abusamos de estas mismas herramientas y nos destruimos con ellas en lugar de utilizarlas en nuestro beneficio.

En Further dimensions of healing addictions, entre otras muchas cosas interesantes, nos explican cuáles son los efectos que tienen las principales sustancias adictivas sobre el campo energético humano, concretamente sobre el sistema de chakras.

Andrew y Donna advierten que el cuerpo humano durante milenios, únicamente ha estado habituado a consumir plantas o drogas directamente derivdas de las plantas y que por simples razones evolutivas, aún no está preparado para absorber los químicos hechos por el hombre, que le resultan todavía más dañinos:

La razón es que sin el soporte de los otros ingredientes, el cuerpo no puede procesar las drogas tan bien como puede hacerlo con las plantas… Por ahora, la introducción en el cuerpo de sustancias manufacturadas, desde aditivos de comida y medicinas hasta drogas adictivas, de hecho sirve a una función evolutiva. Sin embargo no se puede pretender que el cuerpo condicionado durante millones de años desarrolle en dos o tres generaciones la capacidad de llevar a cabo la absorción de sustancias manufacturadas…

Las drogas manufacturadas afectan el cuerpo físico y los cuerpos sutiles en una manera mucho más disruptiva. Sus frecuencias reentonan el cuerpo de maneras artificiales e insanas. A pesar de ello, estos productos químicos tienen ciertas funciones positivas en el plano evolutivo, pero como el resto del los medicamentos, si no son abusados… (17)

Según los autores durante generaciones y generaciones hemos cambiado de una manera muy lenta, sin embargo:

Todo está cambiando en la Tierra ahora, y más rápido que nunca antes en ningún otro tiempo de la historia humana. Así es que no debe sorprender que nos volvamos hacia las drogas para que nos asistan en estos cambios… Es imposible contar el número de personas que son adictas a las píldoras que ofrecen cambiar nuestros estados anímicos o las píldoras de dieta que ofrecen cambiar el apetito y nuestros cuerpos. Y es imposible contar el número de personas con múltiples adicciones a sustancias que comenzaron todas como herramientas de poder para cambiar. Muchas de estas sustancias son legales y se ofrecen en los estantes de las farmacias… Muchas son legales pero sólo con la prescripción de un doctor. Y la naturaleza del sistema médico es tal que hay un gran abuso de estas substancias… Es curioso que muchas de estas drogas tengan una capacidad más fuerte de destrucción sobre el cuerpo y la mente que muchas sustancias ilegales. La sociedad piensa que si las consigues de un doctor son buienas, aún cuando te enganches con ellas, pero si las compras en el parque no lo son. (17)

En el caso de los sedantes hipnónicos, que llaman genéricamente depresores y de las amfetaminas y otros químicos simialres que llaman genéricamente estimulantes, Danna y Andrew aseguran que producen efectos esencialmente en el chakra del tercer ojo y el chakra del corazón.

Aunque algunas de estas drogas drenan la energía hacia los chakras inferiores y algunos la llevan hacia arriba, la mayoría de ellos afectan el chakra cardiaco, porque circulan en la corriente sanguínea y afectan al corazón mismo. Con el tiempo los químicos sintéticos dañan todos los chakras, dificultando que funcionen individualmente o en concierto. Estas sustancias también dañan el aura y los cuerpos sutiles más rápido que cualquier otra sustancia adictiva separando las capas, lo que crea espacios en los que las energías externas pueden quedar atrapadas. También causan pulsaciones irregulares y ritmos staccato en el flujo de energía de los meridianos. (17)

También advierten otra conexión entre las drogas sintéticas y nuestro nuevo y recién despertado chakra del timo:

Inicialmente estas drogas estimulan este centro, pero en un corto periodo de tiempo, deprimen su frágil nuevo funcionamiento… dañando el chakra y la glándula del timo, inhibiendo con ello el sistema inmunológico del cuerpo… Como un niño puede quemarse las manos cinco años antes de estar listo para aprender a cocinar con él, así mismo estamos quemándonos ahora con los químicos que hemos creado. (17)

Hablando de las frecuencias artificiales de estas drogas y de sus efectos sobre los ritmos naturales de los cuerpos energéticos, los autores advierten que estas frecuencias insanas se “contagian” a los campos energéticos de las personas que los consumen:

Una de las razones de que los sanadores y trabajadores de salud que trabajan con adictos (o esquizofrenicos o personas retardadas) acaben “quemados” es que sin que lo noten concientemente, comienzan a tomar e imitar los turbados patrones de ondas cerebrales de las personas con las que están trabajando. Si trabajas con personas adictas, en recuperación o en otras etapas, necesitas limpiar tu aura y tus chakras diariamente… También necesitas protegerte a ti mismo mientras trabajas con una burbuja de luz, usando un cristal que limpies diariamente o quizá utilizando una coraza o casco de luz que cubra tu chakra del enrecejo y tu chakra coronario (Esta clase de protección, de hecho, era parte de la utilidad de los cascos de las armaduras.)

Tú puedes, con práctica -y nadie puede enseñarte cómo- comenzar a jugar con tus ondas cerebrales sin químicos, aprendiendo cómo moverte de los patrones ásperos generados por la vida estresante hacia patrones más suaves, más eufóricos. Incluso puedes alterar las ondas de pensamiento de las personas que están alrededor de ti, aprendiendo a sincronizar con ellos, unirte a ellos y luego cambiarlos. Esta técnica tiene implicaciones en la sanación de esquizofrénicos, epilépticos, y otros cuyo destress ha provocado alteraciones disfuncionales de las ondas cerebrales. Los delfines hacen esto naturalmente, como una forma de unión, comunicación y placer. (17)

Para abandonar una adicción los autores dicen que no es suficiente suspender el uso de la sustancia, sino que hay que reparar el daño causado en los diferentes niveles para que la recuperación sea real y no haya recaídas. Por ello recomiendan que a la par de asisitir a terapias psicológicas ya sean personales o grupales y de someterse a un tratamiento de desintoxicación física bajo supervisión médica, en caso de que ésto sea necesario, también hay que practicar técnicas alternativas para revertir los daños causados por el abuso de las distintas sustancias en el campo energético humano.

Para ello nos ofrecen en su segundo libro una excelente serie de ejercicios de visualización, así como remedios de aromoterapia y gemoterapia específicos para cada reparar los daños provocados por cada una de las diferentes sustancias. Adicionalmente, se incluyen ciertos diagramas canalizados por Andrew para reprogramar las biocomputadoras que son nuestros cerebros.

Según afirman: “Los hábitos, como las adicciones están impresos dentro de nuestros circuitos cerebrales de la misma manera en que los circuitos de una computadora son programados. Para interrumpir un hábito, necesitas borrar y reprogramar el circuito” (17), y para eso sirven los diferentes diagramas canalizados para cada tipo de droga.

Diagrama para transformar el hábito de las drogas sintéticas

Estos diagramas deben mirarse de arriba a abajo o dibujarse 25 veces consecutivas en tres sesiones por día. Además se recomienda mirarlos cuando se sientan deseos de caer en la tentación de usar nuevamente la droga en cuestión. (Ver más al respecto en adicciones)

MI EXPERIENCIA PERSONAL

En una ocasión tomé amfetaminas como parte de un tratamiento para adelgazar que muchas amigas me recomendaron. La doctora decía que no eran amfetaminas sino hierbas. Yo le creí hasta que un día leí acerca de los efectos de las amfetaminas y comprobé que los experimentaba todos: la falta de apetito, el sabor metálico en la boca, la agudeza mental, la aceleración cardíaca y sobre todo algo que me encantaba, hacía las tareas físicas rapidísimo y sin cansarme. La doctora me cambiaba cada semana el tipo de pastillas, así es que seguramente aumentaba la dosis pora contrarrestar la tolerancia. Efectivamente adelgacé mucho con el tratamiento, pero poco después de dejarlo volví a subir de nuevo y hasta más de lo que pesaba antes, como la mayoría de las amigas que me la recomendaron. La doctora y su clínica desaparecieron y nunca supimos más de ella.

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LOS ESTIMULANTES

1. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología. FCE-CONACYT, México, 1995.

2. Brau, Jean Louis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

3. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 17, PLM, México, 1970

4. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

5. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo II, Alianza, España, 1995.

6. Facts about anphetamine, Alcoholism and Drug Addiction Reserch Foundation, Toronto Canada, 1991.

7. Fármacos de abuso, Información Farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

8. Goodman Gilman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

9. Incardi, James A. La guerra contra las drogas, Grupo Editor Latinoamericano, Argentina, 1993.

10. Katzung, Bertam: Farmacología básica y clínica, Manual Moderno, México, 1987.

11. Sabbag, Robert: Ciego de nieve, Compactos Anagrama, España, 1990.

12. Schroeder, Richard: El mundo de las drogas: mito y realidad sobre el abuso, Edamex, México, 1990.

13. Foro Speedlord: Disorganized crime: guidelines and rules for survival Message-ID: 085305Z18061995anon,penet.fi

14. Newsgroups: alt.drugs,alt.drugs.chemistry From: an219881anon.penet.fi Date: Sun, 18 Jun 1995 Subject: Speedlor and Methology : Parts I & II.

15. La psiquiatría traiciona y droga a nuestros hijos, folleto publicado por el Comité Ciudadano en Defensa de los Derechos Humanos, Los Ángeles, California, USA, 1999.

16. Cunningham, Danna y Andrew Ramer: The Spiritual dimensions of healing addictions, Cassandra Press, CA, USA, 1986.

17. Cunningham, Danna y Andrew Ramer: Further dimensions of healing addictions, Cassandra Press, CA, USA, 1988.

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