Drogas de Anestesistas

ÓXIDO NITROSO

ÉTER Y CLOROFORMO

FENCICLIDINA

KETAMINA

Roquet y yo descubrimos las notables cualidades de la ketamina cuando es empleada en combinación con drogas psicodélicas clásicas… De esa manera descubrimos la forma de soltar la atadura que mantiene al ego ligado al cuerpo, mientras lo liberábamos temporalmente del proceso de pensamiento. Esta combinación de dos psicodislépticos facilitaba la catarsis y viajes más profundos en nuestros pacientes. Roquet estableció la seguridad de este procedimiento en cientos de sesiones con cientos de pacientes sin registrar incidencia de toxicidad o daño alguno, con resultados marcadamente positivos. Por desgracia, luego de este descubrimiento nuestro, a mediados de los años setenta, la mayor parte de su trabajo tuvo que ser realizado clandestinamente y nunca fue publicado… Las fronteras de la mente son una región salvaje y hermosa que resulta aterradora para los legisladores así como para muchos profesionales de la salud mental.

Richard Yensen en: Una terapia prohibida

En la antigüedad las tentativas de suprimir el dolor y el movimiento corporal de un paciente durante procedimientos quirúrgicos, incluían técnicas tan bárbaras como la sofocación, la contusión cerebral, la administración de altas dosis de preparados hechos a partir de plantas con propiedades narcóticas, o la clásica intervención de cuatro hombres corpulentos que sujetaban al paciente para inmovilizarlo por medio de la fuerza.

Todo esto cambió hasta 1844 gracias al descubrimiento fortuito de un dentista norteamericano llamado Horacio Wells. En 1847, el cloroformo fue utilizado como anestésico por el doctor James Simpson de Edimburgo y un año después, gracias a diversas investigaciones, se generalizó el empleo del éter. Estos importantísimos descubrimientos terminaron con siglos y siglos de sufrimiento e inauguraron la era de los llamados anestésicos: substancias psicoactivas que interfieren con la percepción de las sensaciones.

A pesar de los notables descubrimientos del siglo XIX, la anestesiología moderna se instaura hasta 1915 con la introducción de la procaína, el prototipo de todos los derivados sintéticos de la cocaína que se utilizan para anestesiar las membranas mucosas. En la década de 1930 se lanzan ciertos barbitúricos de uso intravenoso como el triopental. Diez años más tarde el curare empieza a utilizarse para relajar los músculos abdominales. En 1956 se ponderan las propiedades del gas halotano, en 1959 las de la fenciclidina y en 1965 las de la ketamina, ambas comercializadas por Parke & Davis; poco después se introduce el uso del fentanil, un opiáceo sintético que a la fecha ha resultado ser el fármaco más poderoso para inhibir la percepción sensorial.

Hoy en día los anestesiólogos emplean verdaderos cocteles de fármacos antes y durante las operaciones quirúrgicas. Tales cocteles incluyen tranquilizantes o hipnóticos para disminuir la ansiedad, analgésicos para aliviar el dolor, antieméticos contra el vómito y por supuesto un anestésico (aunque en ocasiones se utilizan dos o más que actúan en combinación).

Estas útiles drogas se clasifican en: anestésicos generales como el óxido nitroso, el éter, el cloroformo, el halotano, el triopental y el fentanil que bloquean todo tipo de sensaciones; anestésicos locales como el curare, la cocaína, la novocaína, la lidocaína, la procaína y la mepivacaína que actúan únicamente en el sitio de administración; y anestésicos disociativos como la fenciclidina y la ketamina que inhiben las sensaciones sin provocar depresión respiratoria y generan una disociación entre el cuerpo y la mente.

El óxido nitroso, el éter, el cloroformo, la fenciclidina y la ketamina presentan efectos subjetivos que han resultado atractivos para muchas personas. Debido a este hecho y al descubrimiento de nuevos anestésicos, las aplicaciones clínicas de este grupo de psicofármacos son cada día más limitadas. Sin embargo su empleo fuera del área médica persiste y ha contado con ciertas épocas de auge. Es por ello que serán analizados con mayor detalle en este capítulo.

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LAS DROGAS DE ANESTESISTAS

1. A Nitrous Experience. Internet: Alt.drugs (banshee@resort.com) 9/19/96.

2. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, México, 1995.

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Cloud, John: “Is your kid on K?”, Times, USA, October 20, 1997.

5. Diccionario de especialidades farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

6. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.

7. Escohotado, Antonio: Guía de drogas, Ómnibus Mondadori, España, 1990.

8. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo III, Alianza, España, 1995.

9. Fármacos de abuso: Información farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

10. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

11. James, William: “Subjective Effects of Nitrous Oxide”, originalmente aparecido en Mind, Vol. 7, 1882 Posteriormente publicado en Laughing Gas, 1973.

12. Krupp, Marcus et all: Diagnóstico clínico y tratamiento, Manual Moderno, México, 1988.

13. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

14. What is PCP? Teen Challenge Home Page (webmaster@teenchallenge.com)

15. Yensen, Richard: en el prólogo de Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet, Planeta, Méx. 1998.

Óxido Nitroso

DATOS GENERALES

Origen

El óxido nitroso descubierto por Priestley en 1776 se distribuye en circos y ferias con el único fin de producir estados pasajeros de hilaridad hasta el descubrimiento de sus propiedades anestésicas en 1844. Sucede que al salir de una representación del famoso circo Barnum en la ciudad de Boston, un dentista norteamericano llamado Horacio Wells observa a un sujeto inhalando el famoso gas de la risa (óxido nitroso). Hallándose aún en pleno ataque de risa, el sujeto se tropieza con una silla y se lastima seriamente una pierna sin mostrar ningún tipo de reacción dolorosa. Al día siguiente, el avispado dentista le pedirá a un colega suyo que le extraiga una muela mientras aspira algo de gas hilarante. La operación no reporta ningún tipo de dolor y no le ocasiona ninguna complicación. Horacio Wells emprende una serie de experimentos exitosos para demostrar científicamente su descubrimiento. Por desgracia, el día en que decide llevar a cabo una extracción pública, algo sale mal, parece que no regula bien la administración del gas y el paciente se levanta emitiendo fuertes alaridos. Sería otro dentista de Boston, William Morton, quien dos años después se llevaría la gloria efectuando la primera cirugía indolora con óxido nitroso frente a un grupo de connotados médicos. A raíz de esta demostración, los principales laboratorios farmacéuticos se dieron a la tarea de investigar las propiedades anestésicas de distintos gases y líquidos volátiles.

QUÍMICA

Identificación

El óxido nitroso es un gas volátil.

Composición

Su fórmula química es N2O

Formas de adulteración

Debido a que no existe un mercado negro de este producto, adquirirlo en establecimientos farmacéuticos garantiza que no hay posibles formas de adulteración.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

La única vía de administración del óxido nitroso es pulmonar. Por lo general se inhala una mezcla de 65% de oxígeno y 35% de óxido nitroso. La administración de óxido nitroso a 100% puede producir asfixia y muerte. Su mecanismo de acción consiste en llegar al cerebro a través de las vías respiratorias y disminuir la actividad normal de las neuronas. Dependiendo de su concentración puede ocasionar: analgesia, excitación, anestesia quirúrgica (que se manifiesta por pérdida de la conciencia y amnesia) o depresión total del sistema respiratorio (que sin apoyo artificial produce coma y muerte).

Usos terapéuticos

Aunque tuvo grandes usos terapéuticos como anestésico general durante intervenciones quirúrgicas, está siendo desplazado por la aparición de otros gases como el metoxifluorenato y el isofluoretano.

Dosificación

Los anestesistas calculan las dosis de los gases anestésicos en función de sus concentraciones dentro de la sangre, el cerebro y los alveolos. Para que el óxido nitroso llegue a provocar anestesia, su concentración alveolar debe acercarse al 100%. Esto supone una administración ininterrumpida durante varios minutos, cosa que no ocurre cuando lo que se busca son sus efectos lúdicos. Lo más común en estos casos es aspirar el gas, esperar la reacción mientras se retiene la respiración y exhalar cuando los efectos se desvanecen o ya no sea posible contenerse. Debido a ello resulta bastante difícil alcanzar siquiera el estado de anestesia.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Con dosis pequeñas los efectos psicológicos del óxido nitroso consisten en la supresión de sensaciones de dolor y la característica hilaridad. El consumidor puede exhibir un rostro sonriente o caer en un ataque de risa incontrolada. Con dosis medias, suministradas por aspiraciones más profundas, se experimenta una primera fase de excitación cordial, como ocurre con las bebidas alcohólicas, que posteriormente se convierte en sedación y sopor. En usos extra-médicos, puede decirse que el usuario busca ambos efectos; el primero proporciona audacia y el segundo una afectación del pensamiento que se asocia con la pérdida de sentido crítico. Un consumidor anónimo relata de esta forma su primera experiencia con óxido nitroso:

Después de varias aspiraciones profundas de aire, casi llené mis pulmones con óxido nitroso, saqué algo de aire y retuve la respiración. En cuestión de segundos, se puede sentir un suave tintineo que parece incrementar su frecuencia. La sensación es como si las olas estuvieran subiendo por tu cuerpo o como si estuvieras girando en espiral o rotando. La desorientación se incrementa rápidamente y el sonido/sensación pulsante aumenta, rodeándose una sobre otra. Es ahora, con los ojos cerrados, que entro en un estado parecido al sueño, cuando estoy pensando en algo y el mundo externo ha dejado de existir esencialmente. La urgencia de respirar irrumpe en cierto punto y respiro parcial o completamente. Los ojos abiertos revelan la visión de alguna clase de túnel, con regiones de desorientación respecto a lo que hay afuera. Lentamente la pulsación llega a su fin. (1)

Los efectos fisiológicos de este fármaco son los mismos que los de otros anestésicos inhalables: reducen la presión arterial, el ritmo cardiaco y respiratorio, así como la circulación hepática y renal. La toxicidad del óxido nitroso proviene de inhibir la producción de glóbulos blancos en la médula espinal.

Potencial de dependencia

Su potencial de dependencia física es muy bajo y no se han reportado casos de tolerancia o síndrome de abstinencia. La dependencia psíquica es poco común. Según se sabe, con este fármaco el autogobierno resulta sencillo. Basta interrumpir la inhalación tan pronto como los efectos eufóricos cedan paso al sopor, y no reiterar la administración más de dos o tres veces, aunque el efecto de cada una sea bastante breve. Su acción sobre la médula espinal recomienda espaciar bastante las tomas.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

Aunque hacen falta grandes concentraciones de óxido nitroso en la sangre para provocar la muerte, las intoxicaciones agudas ocasionan falta de oxígeno en el cerebro y una profunda depresión en la mayoría de los órganos (corazón, vasos sanguíneos, hígado, páncreas y riñones). Deben considerarse como urgencia médica puesto que es necesario suministrar respiración artificial y otros cuidados clínicos.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

El óxido nitroso está sujeto a control internacional. Pertenece a la Lista II, por lo que su venta requiere receta médica.

Personajes que han hecho uso del óxido nitroso

De acuerdo a una enumeración aparecida en The book of lists, entre quienes han experimentado el óxido nitroso fuera del quirófano se encuentran el filósofo estadounidense William James y sus compatriotas escritores Allen Grinsberg, Gregori Corso y Ken Kesey; el poeta inglés Simon Taylor y sus paisanos Coleridge y Winston Churchill.

Las experiencias espirituales de William James

Después de investigar en Harvard diversas substancias psicoactivas, William James, el mayor filósofo norteamericano, escribe Subjective Effects of Nitrous Oxide, un ensayo que aparece publicado en 1882. Allí explica:

Algunas observaciones de los efectos de la intoxicación con gas de óxido nitroso, las cuales me alentó a efectuar la lectura del panfleto llamado “The anaesthetic revelation and the gist of philosophy” ["La revelación anestésica y los principales temas de la filosofía"] (Blood, 1874), me hicieron entender mejor que nunca tanto la fortaleza como la debilidad de la filosofía de Hegel… Conmigo, como con todas las personas de las que he oído, la clave de la experiencia es el tremendo sentimiento de la existencia de una intensa iluminación metafísica. La verdad descansa abierta a la vista en la profundidad, debajo de la profundidad de una evidencia casi enceguecedora. La mente ve todas las relaciones lógicas del ser con una obvia delimitación e instantaneidad frente a las cuales su conciencia normal no ofrece paralelo; únicamente cuando la sobriedad regresa, el sentimiento de penetración mental se desvanece, y uno se queda mirando unas pocas palabras y frases desunidas, como uno mira… los restos negros de carbón quemado que deja una hoguera extinguida. (11)

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LAS DROGAS DE ANESTESISTAS

1. A Nitrous Experience. Internet: Alt.drugs (banshee@resort.com) 9/19/96.

2. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, México, 1995.

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Cloud, John: “Is your kid on K?”, Times, USA, October 20, 1997.

5. Diccionario de especialidades farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

6. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.

7. Escohotado, Antonio: Guía de drogas, Ómnibus Mondadori, España, 1990.

8. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo III, Alianza, España, 1995.

9. Fármacos de abuso: Información farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

10. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

11. James, William: “Subjective Effects of Nitrous Oxide”, originalmente aparecido en Mind, Vol. 7, 1882; posteriormente publicado en Laughing Gas, 1973.

12. Krupp, Marcus et all: Diagnóstico clínico y tratamiento, Manual Moderno, México, 1988.

13. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

14. What is PCP? Teen Challenge Home Page (webmaster@teenchallenge.com)

15. Yensen, Richard: en el prólogo de Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet, Planeta, Méx. 1998.

Ketamina

DATOS ENERALES

Origen

En 1965 los laboratorios Parke & Davis lanzan la ketamina como agente anestésico bajo los nombres comerciales de Ketalin®, Ketalar® y Ketina® para uso humano y de Ketaset® para uso veterinario.

Denominaciones

La ketamina, también recibe el nombre de K o vitamina K.

QUÍMICA

Identificación

Es un líquido translúcido que se deriva del PCP, aunque a diferencia de su precursor, no produce efectos permanentes de orden neurológico o fisiológico. Se vende en soluciones inyectables, aunque últimamente ha aparecido clandestinamente comercializada en forma de polvo.

Composición

La fórmula espacial de la ketamina (C13H16CINO-HCL) es la siguiente:

Formas de adulteración

Su venta en establecimientos farmacéuticos garantiza que no hay formas posibles de adulteración.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

La ketamina se administra por inyección intramuscular o intravenosa. También puede inhalarse o fumarse después de ser calentada y transformada en cristales. Al igual que el PCP, genera anestesia disosiativa: interrumpe en forma selectiva las vías cerebrales de asociación y produce bloqueo sensorial.

Usos terapéuticos

Aunque en otros países el uso quirúrgico de la ketamina se ha descontinuado debido a sus efectos alucinógenos alternos, en México todavía continúa en circulación. La edición número 40 del Diccionario de Especialidades Farmacéuticas (5) recomienda el Ketalin® para realizar diferentes procedimientos quirúrgicos o diagnósticos en los que no se requiera la relajación muscular e indica que es más conveniente en eventos quirúrgicos breves, para la inducción anestésica o para potencializar otros anestésicos como el óxido nitroso. Precisamente gracias a sus efectos alternos, la ketamina fue utilizada en terapias psiquiátricas alternativas por el Dr. Salvador Roquet y sus colaboradores.

Dosificación

La inducción anestésica requiere entre 1 y 4 mg por kilo de peso; esto es entre 70 y 280 mg para una persona que pese 70 kilos; mientras que la anestesia general se consigue con 9 a 13 mg por kilo de peso, esto es entre 630 y 910 mg para el mismo caso. En usos lúdicos y en terapias psiquiátricas se emplean dosis bajas que fluctúan entre los 50 y los 150 mg; o dosis medias que fluctúan entre los 200 y los 300 mg.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Los efectos comienzan en un par de minutos y duran menos de una hora. Cierto individuo que se administró 80 mg por vía intravenosa describió su experiencia a la revista High Times en los siguientes términos:

El viaje comienza con una sensación de agradable calor en todo el cuerpo. Pronto siento que estoy flotando. Todo brilla en la habitación. Las sábanas parecen de seda, luego de arena, luego de agua. Luego empiezo a ver escenarios alucinantes con los ojos cerrados. En cierto momento mi brazo izquierdo se convierte en un tronco y el derecho en un inmenso árbol. Mi cuerpo se encoge. Luego ya no tengo cuerpo. Nada de lo que sucede me importa o molesta. Pienso que debe desaparecer la ciudad de Los Ángeles. Sería divertido. Después de los 45 minutos empiezo a volverme otra vez coherente, una entidad unida en algún punto del espacio. Veo borroso, pero logro levantarme al baño a hacer pipí. Siento que he regresado de un universo que no es el que dejé hace 45 minutos. A lo mejor estoy en un paralelo. Llamo a mi novia para ver si existe, porque si no tendré que inyectarme K de nuevo para ver si regreso de nuevo a mi universo. Ella contesta y descanso. (6)

A continuación reproduzco un relato de Charo, una dominicana que entrevisté en Barcelona, aunque no estoy muy segura acerca de si lo que consumió fue fenciclidina o ketamina ya que habla de un anestésico de uso veterinario al que llama “polvo cósmico” pero también le da el nombre de KetalarÒ que es el nombre comercial de la ketamina. Me parece que es fenciclidina, pero por si las dudas incluyo su experiencia en ambos apartados:

Yo me acuerdo la primera vez que probé el ketalar llegó un amigo, un tío al que no conocíamos a la casa de una amiga y llegó con un potecito era… ¿como se llamaba? es como anestésico, ¡polvo cósmico! anestésico de caballo. Lo puso en una sartén, lo hirvió hasta que se evaporó todo el agua, se cristalizó en la sartén y sacó todo el polvito. Más o menos una especie como de cocaína ¿no? Pero el efecto no es de cocaína, nada que ver… totalmente alucinante, totalmente, nos volvimos locos esa noche, muchas risas muchas historias… La experiencia máxima que tuve con el ketalar, fue que un día nos fuimos a la montaña y parece ser que nos pasamos de consumir yo bajé con el Chiqui y Renzo a comprar cerveza y a mi se me fue la cabeza me dio un ataque de histeria, yo me ví cayendo por el barranco totalmente y mi primera impresión fue abrir la puerta para salir del coche para tener un sitio para agarrarme y no caerme al vacío y claro, no nos estábamos cayendo del barranco para nada y claro yo me iba a caer del coche íbamos a una velocidad muy fuerte… entonces ellos pararon el coche porque claro yo me iba a tirar del coche y a partir de ese entonces jamás lo consumí, jamás lo volví a consumir, jamás. Yo consumo la droga siempre y cuando yo la pueda controlar pero si no la puedo controlar no la consumo. El ketalar nos convirtió en ratas… eran ratas todos, yo también. (Ir a la entrevista completa)

A nivel fisiológico, la ketamina en dosis bajas aumenta la frecuencia cardíaca, la presión arterial y sanguínea, disminuyendo levemente la frecuencia respiratoria. En dosis altas suele provocar náuseas y vómito. No se han reportado problemas serios derivados de su uso constante.

Potencial de dependencia

Su uso continuo durante más de tres semanas ocasiona tolerancia. Aunque no produce dependencia física, tiene un leve potencial para crear dependencia psicológica.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

Las intoxicaciones agudas con ketamina provocan depresión respiratoria, en cuyo caso se recomienda utilizar asistencia respiratoria mientras cede el efecto del anestésico. Esto hace necesario acudir a un hospital inmediatamente.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

La ketamina, es una substancia de uso restringido que pertenece a la Lista II.

Hablando de ketamina en ZipoliteEn el libro El despertar del hongo, de Juanjo Piñeiro, hay un capítulo llamado “En el mar de Zipolite” en el que este psiconauta español narra una de las charlas que tuvo con dos amigos que se encontró en esta famosa y liberal playa de en Oaxaca, México: Dan, un estadounidense y Claudia, una uruguaya.

Esta es una de las partes del diálogo en que los tres hablan acerca de la ketamina y sus efectos que los tres sostuvieron:

- ¿Has probado la ketamina? -pregunté a Dan-. Es el psiquedélico favorito de Lilly, ¿no?

- La he probado un par de veces -respondió-, y la experiencia fue algo totalmente sorprendente: la entrada en una realidad totalmente ajena al cuerpo y nuestra experiencia habitual. Las creencias básicas sobre la naturaleza de la realidad cambian tras un periodo prolongado de exposición a un nuevo agente, y la ketamina es un facilitador para la sobreimpresión de nuevos programas sobre los viejos en nuestro biocomputador.

- A mí todo esto de programas y circuitos cerebrales me suena tan frío… -intervino Claudia, hablando con expresión de desagrado.

- Claudia, no entiendas mal lo que os estoy diciendo -dijo Dan-. El cerebro no es una máquina. No es en absoluto una máquina ciega y reactiva a estímulos exteriores. El cerebro es un biocomputador complejo y extremadamente sensible que nosotros podemos programar. Si no lo haces tú, otros lo harán por ti. Ya nos han programado, de hecho. Desde que nacemos la cultura en la que vivimos no ha hecho otra cosa que introducir dentro de nosotros programas limitadores. Lilly o Leary intentaron descubrir cómo podemos eliminar los programas que no nos gustan, y reprogramarnos con nuevos programas. Yo lo que busco en realidad es introducir en mi cerebro un programa desprogramador que se autodestruya una vez cumplida su labor desprogramadora.

- Madre mía -exclamó Claudia-. Parece un trabalenguas.

Al ver la cara de tristeza de Dan añadió:

- Pero te entiendo, sólo me sorprende el vocabulario y la forma de expresarlo. En cada época las metáforas para hablar de lo inexpresable se basan en los descubrimientos de su cultura. Reconoce, Dan, que es más poética la forma de expresarlo del chamanismo.

- Las palabras dan igual -respondió Dan-. Lo importante es que si no tomamos la responsabilidad de programar cada uno su cerebro, nos será programado de todas formas por otros de una manera voluntaria o involuntaria, incluso por accidente, en tu ambiente social.

- ¿Y tú usas la ketamina para desprogramarte? -le pregunté.

- Ya os he dicho antes que sólo he tomado ketamina dos veces, pero he llegado a ver los programas que tenía instalados, incluso algunos destructivos, y por ahora me he limitado a intentar borrar estos. Aunque el sistema como un todo trabaja para la vida, la semilla de la destrucción, esos programas autodestructivos, permanecen también en el cerebro.

- ¿Y cómo puedes ver esos programas? -preguntó Claudia-. ¿Por qué es posible hacerlo con la ketamina?

- La ketamina es como un tanque de aislamiento, que por cierto también lo ha usado mucho Lilly en sus experimentos, pero es una desconexión sensorial provocada por una sustancia química. La ketamina proporciona bruscamente, en cuestión de segundos, una cantidad similar de aislamiento y de deprivación de los sentidos exteriores, lo que hace posible que entres en tu espacio interior sin la distracción del mundo exterior.

- ¿Y no es posible inplorar, como has dicho antes, sólo usando el tanque de aislamiento? -pregunté.

- Sí -respondió Dan-, aunque claro, la experiencia no será tan radical; eso ya depende mucho de la persona. Hay personas que están construyéndose su propio tanque de flotación, o hay ciudades donde puedes acudir a un lugar donde tienen varios, como si fueras a la piscina. Al estar a oscuras, flotando en agua salada, sin sonidos externos, es más fácil inplorar, y llegar a percibir la realidad interior con el mismo nivel de realidad que hacemos normalmente con el mundo externo. La experiencia con ketamina es más poderosa -continuó Dan-, porque a ciertas dosis críticas y ciertas concentraciones críticas de esa sustancia en el cerebro, el sistema subcortical continua sus actividades automáticas fuera del contacto con el observador en el cerebro.

- ¿Y qué observa entonces el observador? -preguntó Claudia, interesándose cada vez más.

- La Esencia de la vida y de la conciencia. Tu verdadero Ser. El hiperespacio -respondió Dan.

Al ver la cara de sorpresa de Claudia, continuó:

- El hiperespacio es la red del Ser, o seres, extendido a través del universo. Yo lo conozco más por mis experiencias con DMT fumada, como os dije antes. Es muy difícil para mí describirlo. Lilly dice que es un espacio sin tiempo donde existen seres que él había descubierto en lo que llamó las Islas, cuando visitó gracias a la ketamina paisajes muy diferentes a los nuestros, y reinos de un futuro lejano. Paradójicamente necesitamos medios de acceso regular a la realidad interior para explorar, o inplorar, como dije antes, esa realidad que podríamos llamar extraterrestre, aunque no me gusta llamarla así, porque no es una realidad físicamente fuera de la Tierra, sino que pertenece a otro espacio, no físico. Pero para mí encontrarme con esa otra realidad no ha sido tan importante como conectar, gracias a la ketamina, con mi propio ser. La ketamina me ha ayudado decisivamente a conocer, primero mi esencia, y en la segunda experiencia, la fuerza de la vida y la verdadera realidad del universo y de la conciencia.

- ¿Y cómo aparece la muerte desde esa perspectiva? -pregunté.

- La muerte, al sentirte fuera del cuerpo, adquiere otra dimensión, pues al tener la experiencia ketamínica parece evidente que al morir nuestro organismo biológico la conciencia continuará sin él. Por eso sería magnífico usar la ketamina para ayudar a enfermos terminales a experimentar la conciencia sin el cuerpo, y así perderle el miedo a morir.

Recordé la “K” del texto que escribí la primera noche en Huautla, y me propuse volver a leerlo, por si podía referirse a la ketamina. (16)

Terapias psiquiátricas y psicológicas alternativas con ketamina

Entre finales de los sesentas y principios de los setentas en los Estados Unidos se llevaron a cabo diversos experimentos con drogas alucinógenas que en ocasiones incluyeron a la ketamina. Ello se debió al descubrimiento del psiquiatra mexicano Salvador Roquet. En sus propias palabras:

Un colega anestesiólogo oyó sobre mi trabajo con psicodislépticos y me explicó que había visto muchos pacientes atravesar por experiencias similares al salir de los efectos de la anestesia con ketamina. Experimentando descubrimos que cerca del diez por ciento de la dosis anestésica era suficiente para producir un efecto psicodislépsico notable. La acción es tan contundente y poderosa que resulta perfecto comenzar a trabajar con todo el material desenterrado en la más reciente sesión con datura: lleva a la persona a confrontarse inevitablemente con lo que ha estado tratando de evadir. Utilizamos tres aplicaciones en un lapso de 24 horas; en cada ocasión, los efectos agudos duran alrededor de 45 minutos más o menos. Algunas de las experiencias místicas más hermosas ocurren con el empleo del Ketalar. Las primeras experiencias tienden a ser más simbólicas y estereotípicas, pero al final el Ketalar produce un viaje profundamente significativo… (15)

Dentro de lo que se dio en llamar prácticas psiquiátricas alternativas, personas como el Dr. John Lilly y su equipo de investigadores realizaron varios estudios que consideraron exitosos para tratar a pacientes con problemas afectivos, al usar la ketamina de acuerdo a las instrucciones del Dr. Roquet. Según relatan él y su colega Pierre Favreau:

En 1970 realizamos experiencias con ketamina… en el Centro de Investigación Psiquiátrica del Hospital Spring Grove de Maryland en Baltimore, ante el grupo del Dr. Stan Groff… Utilizamos la presentación de clorhidrato de ketamina… que inyectamos en dosis de 0.3 mg por kilogramo de peso del paciente, mientras que la dosis anestésica recomendada por Park Davis es de 7 a 10 mg por kilogramo. Esto nos da una seguridad máxima, puesto que sólo usamos el 15% de la dosis usual… De todos los psicodislépticos, quizá sea la ketamina la que impida el mayor grado a cualquier forma de resistencia por parte del sujeto, como sucede, por ejemplo con el LSD en sujetos autoexperimentados, cuya experiencia les permite manejar a su antojo el medicamento, evitando así cualquier confrontación o vivencia psíquicamente dolorosa. Con el Ketalar, al contrario, ese manejo es totalmente imposible, lo que nos permite usarlo como recurso farmacológico de última instancia, siempre con resultados importantes. (13)

Otro tipo de terapias alternativas han llegado a considerar que este psicofármaco provoca un aumento en la frecuencia vibratoria permitiendo que la conciencia alcance otros estados. Entre los practicantes de estas modalidades terapéuticas el Dr. Eisner, activo promotor del uso de entactógenos (drogas que permiten la introspección), asegura que los efectos psicológicos de la ketamina pasan por cinco etapas:

1. Disociación, sentimiento de estar fuera del cuerpo como en el “viaje astral” o en las experiencias cercanas a la muerte.
2. Entrada a un universo de información diferente.
3. Contacto y participación en otras realidades.
4. Comunicación con extraterrestres y “desencarnados”.
5. Solución de problemas personales.
(6)

¿Su hijo en K?

En la revista Time, un artículo publicado en octubre pregunta a los padres: “Is your kid on K?” (“¿Su hijo anda en K?”) El artículo reporta la alarma de las autoridades de Florida por el uso de ketamina entre los adolescentes que asisten a las fiestas rave. El psicoactivo se expende en las calles estadounidenses bajo el nombre de K. Los vendedores lo adquieren en forma líquida de los veterinarios y mediante algún procedimiento (usualmente elevando su temperatura), logran secarlo y convertir los residuos en polvo que los jóvenes aspiran. Según asegura el autor del artículo: “K causa alucinaciones porque bloquea mensajeros químicos en el cerebro que transmiten información sensorial; el cerebro llena el vacío resultante con visiones, sueños, recuerdos, lo que sea.” (4) El zar antidrogas Barry McCaffrey añadió la K a la lista de “drogas emergentes” en 1995.

Los X-Files y los Chemical Brothers inducen al uso de K según Times

El autor del mencionado artículo de la revista Times (4) atribuye la popularidad de la droga a que en uno de los episodios de la serie televisiva X-Files (Expedientes Secretos X), el agente Fox Mulder es drogado con ketamina en un intento por recobrar recuerdos perdidos. También compromete al grupo de música electrónica Chemical Brothers, por haber grabado una canción llamada “Lost in the K-Hole” (Perdido en el Hoyo-K). Este término se utiliza para denominar un malviaje o una sobredosis de ketamina en polvo.

Karl James, un investigador londinense, asegura que una sobredosis reproduce la reacción química cerebral de una experiencia cercana a la muerte; pero a pesar de ello, la ketamina no suele causar muertes por sobredosis debido a que no deprime ni el sistema respiratorio ni el sistema circulatorio que son las principales causas de muerte por sobredosis en otro tipo de drogas. Debido a ello, el gobierno británico considera que la ketamina no es una droga peligrosa y sus efectos no son severos.

La industria farmecéutica apoya tanto a los Republicanos como a los Demócratas

El Senador estadounidense Joseph Biden descubrió públicamente qué tan delicada es la política en torno a las drogas cuando en 1996 propuso que se controlara la ketamina y el hipnótico comercializado como Rohypnol®. La iniciativa murió aplastada bajo las presiones de la industria farmacéutica. Según denuncia el senador: “La industria, cuyos comités de acción política donaron el año pasado (1996) $2.1 millones de dólares a los candidatos republicanos y $1.7 millones a los demócratas, no quieren que el gobierno de los Estados Unidos ponga estas sustancias en las listas de sustancias controladas (el Rohypnol® ya está en la lista IV, pero se pedía que se cambiara a la II).” (4) En el caso de la ketamina, ni Parke-Davis, que desarrolló la droga para uso humano Ketalar®, ni los laboratorios Fort Dodge que fabrican el Ketaset® para uso veterinario, se opusieron públicamente a la iniciativa de someterlas a control internacional, pero los sufragantes de la industria en el Congreso sí se opusieron.

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LAS DROGAS DE ANESTESISTAS

1. A Nitrous Experience. Listas Alt.drugs (banshee@resort.com) 9/19/96.

2. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, México, 1995.

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Cloud, John: “Is your kid on K?”, Times, USA, October 20, 1997.

5. Diccionario de especialidades farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

6. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.

7. Escohotado, Antonio: Guía de drogas, Ómnibus Mondadori, España, 1990.

8. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo III, Alianza, España, 1995.

9. Fármacos de abuso: Información farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

10. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

11. James, William: “Subjective Effects of Nitrous Oxide”, originalmente aparecido en Mind, Vol. 7, 1882 Posteriormente publicado en Laughing Gas, 1973.

12. Krupp, Marcus et all: Diagnóstico clínico y tratamiento, Manual Moderno, México, 1988.

13. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

14. What is PCP? Teen Challenge Home Page (webmaster@teenchallenge.com)

15. Yensen, Richard: en el prólogo de Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet, Planeta, Méx. 1998.

16. Piñeiro, Juanjo: El despertar del hongo, Grijalbo, México, 2000.

Fenciclidina (PCP)

DATOS GENERALES

Origen

En 1959 los laboratorios Parke & Davis sintetizaron la fenciclidina y comienzaron a utilizarla como agente anestésico bajo el nombre comercial de Sernyl® para uso en humanos y bajo el nombre de Sernylan® para su uso en veterinaria.

Denominaciones

La fenciclidina mejor conocida como PCP, por sus siglas químicas, también recibe en las calles el nombre de polvo de ángel o polvo cósmico.

QUÍMICA

Identificación

Es un polvo cristalino soluble en agua o alcohol que puede presentarse como un líquido amarillento, pero también puede solidificarse para preparar pastillas o cápsulas.

Composición

Su estructura química es la siguiente:

Formas de adulteración

No suelen presentarse, por el contrario, resulta común que el PCP se utilice para adulterar otras drogas, principalmente aquellas con efectos alucinógenos como LSD, mescalina, psilocina y psilocibina; aunque también se hace pasar o se confunde con ketamina.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

La fenciclidina puede administrarse por vía oral o intravenosa; aunque generalmente se inhala o se fuma espolvoreada en cigarros de tabaco o marihuana (killer joint). Cuando alcanza el cerebro inhibe la captación de dopamina y noradrenalina y produce lo que se conoce como anestesia disosiativa: deprime los centros nerviosos responsables de hacer que el organismo experimente dolor y “desconecta” la percepción corporal de las funciones cerebrales; de tal suerte que bajo sus efectos una persona puede observar su propia mano sin darse cuenta de que es suya.

Usos terapéuticos

El uso médico de esta droga en humanos se descontinuó en 1965 debido a que los pacientes anestesiados con ella sufrían alucinaciones y reportaban comportamientos violentos e irracionales; los veterinarios siguieron utilizándola para anestesiar animales hasta que en 1978 su venta ilegal provocó su retiro del mercado. Aunque pasó al mercado clandestino como vehículo recreativo durante la segunda mitad de los sesenta, pronto cobró reputación de ser una droga peligrosa, causa frecuente de malos viajes, cuyo riesgo no vale la pena correr.

Dosificación

Las dosis bajas se calculan alrededor de los 5 mg, las medias en 10 mg y las altas en 20 mg. Dosis letales pueden considerarse a partir de los 30 mg.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Los primeros efectos después de fumar o inyectar este fármaco ocurren entre los 2 y los 5 minutos. Si se consume oralmente se presentan entre los 30 y los 60 minutos posteriores. En ambos casos duran entre 4 y 6 horas, aunque la persona se siente “normal” hasta después de un día o dos ya que la fenciclidina ejerce efectos particularmente prolongados debido a que su alta liposolubilidad hace que su eliminación total sea bastante lenta.

Dosis leves de fenciclidina dan por resultado euforia acompaña de sedación. Con dosis medias se reporta desorientación, distorsión de la imagen corporal, enojo, combatividad, proezas poco comunes de fuerza y pérdida de la capacidad para integrar los estímulos sensoriales, especialmente el tacto. Dosis altas producen un aumento de los síntomas anteriores con la adición de alucinaciones que pueden ser terroríficas en sujetos no habituados e ideación psicótico o esquizofrénica grave; esto es: delirios de persecución, disturbios mentales, alegatos incoherentes y sensación de distancia tanto de sí mismo como del ambiente.

A continuación reproduzco un relato de Charo, una dominicana que entrevisté en Barcelona, aunque no estoy muy segura acerca de si lo que consumió fue fenciclidina o ketamina ya que habla de un anestésico de uso veterinario al que llama “polvo cósmico” pero también le da el nombre de KetalarÒ que es el nombre comercial de la ketamina. A mi me parece que era fenciclidina, por eso incluyo aquí su experiencia:

Yo me acuerdo la primera vez que probé el ketalar llegó un amigo, un tío al que no conocíamos a la casa de una amiga y llegó con un potecito era… ¿como se llamaba? es como anestésico, ¡polvo cósmico! anestésico de caballo. Lo puso en una sartén, lo hirvió hasta que se evaporó todo el agua, se cristalizó en la sartén y sacó todo el polvito. Más o menos una especie como de cocaína ¿no? Pero el efecto no es de cocaína, nada que ver… totalmente alucinante, totalmente, nos volvimos locos esa noche, muchas risas muchas historias… La experiencia máxima que tuve con el ketalar, fue que un día nos fuimos a la montaña y parece ser que nos pasamos de consumir yo bajé con el Chiqui y Renzo a comprar cerveza y a mi se me fue la cabeza me dio un ataque de histeria, yo me ví cayendo por el barranco totalmente y mi primera impresión fue abrir la puerta para salir del coche para tener un sitio para agarrarme y no caerme al vacío y claro, no nos estábamos cayendo del barranco para nada y claro yo me iba a caer del coche íbamos a una velocidad muy fuerte… entonces ellos pararon el coche porque claro yo me iba a tirar del coche y a partir de ese entonces jamás lo consumí, jamás lo volví a consumir, jamás. Yo consumo la droga siempre y cuando yo la pueda controlar pero si no la puedo controlar no la consumo. El ketalar nos convirtió en ratas… eran ratas todos, yo también. (Ir a la entrevista completa)

Los síntomas físicos a dosis bajas y medias incluyen disminución de la presión sanguínea, el pulso y la respiración; entumecimiento e incordinación muscular; vértigo y taquicardia. Dosis altas aceleran estos efectos con adición de náuseas, vómito, visión borrosa, movimientos oculares involuntarios y pérdida del equilibrio. El uso prolongado ocasiona dificultades de lenguaje, grandes lapsos de pérdida de la memoria, depresión crónica, desórdenes psicomotores, pérdida de peso y alteraciones neurológicas y cardiovasculares peligrosas.

Potencial de dependencia

Según Escohotado la tolerancia y la adictividad pierden relevancia en el caso de la fenciclidina, pues se trata de un violento alucinógeno en el sentido estricto “el usuario olvida haber tomado un psicofármaco cuando éste comienza a hacer efecto, y bastante bien librado saldrá quien lo tome si acaba pronto en un hospital.” (7) No hay reportes sobre su potencial de dependencia física. La gran mayoría de las personas que voluntariamente la consumieron alguna vez, no vuelven a hacerlo; sin embargo, el potencial de adicción psicológica es muy alto entre personas con desórdenes mentales asociados a la violencia que buscan sensaciones de fortaleza, poder e invulnerabilidad durante ataques de enojo y furia.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

De acuerdo al Dr. Brailowsky, en el caso de un mal viaje con PCP no sirve de nada “ser comprensivo” (2) porque la persona no responderá a estímulos externos. Lo mejor es buscar ayuda, particularmente con aquellos que muestran paranoia y agresividad, y esperar que el efecto desaparezca. En casos más severos, es necesario solicitar ayuda médica lo antes posible.

La sobredosificación puede ser mortal, ocasiona crisis hipertensivas, paro respiratorio y convulsiones que llevan al estado de coma.

El manual de Diagnóstico clínico y tratamiento de Krupp (12), asegura que hasta fechas recientes la fenciclidina o PCP fue el segundo psicoactivo después del alcohol en causar ingresos a salas de urgencia por intoxicación con drogas; seguramente porque es adulterante de varias drogas y los intoxicados ni siquiera lo sospechan. El mismo manual aconseja a los médicos conservar al individuo en una atmósfera tranquila y sedar a los pacientes agitados con diacepam (Valium®) o haloperidol (Haldol®), Si presentan depresión respiratoria es necesaria la intubación traqueal y ventilación mecánica. Después del lavado gástrico y de dar un catártico, se restringen los impulsos sensoriales, se previenen lesiones y se vigilan los signos vitales hasta que el paciente supere la crisis.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

La fenciclidina es una substancia controlada que pertenece a la Lista II.

En el caso de la legislación mexicana en materia de drogas, de acuerdo a las Tablas de penas previstas en el artículo 195 BIS del Código Penal para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la República en Materia Federal, portar menos de 2 g de fenciclidina se considera como consumo personal y no se aplica ninguna sanción según el Artículo 199 del Código Penal para del mismo código. Una cantidad mayor se considera como tráfico y sí está sujeta a penalización, dependiendo de la cantidad. (Consultar las tablas) La dosis media consignada en Las drogas tal cual son como consumo personal es de 10 mg

Las advertencias sobre el temible angel dust entre los usuarios de drogas en la red

Dentro de la red de Internet hay varios grupos de discusión sobre el tema de las drogas. Uno de los más conocidos y frecuentados es el alt.drugs. A través de él un número incalculable de consumidores anónimos alrededor de todo el mundo suelen intercambiar información y experiencias sobre el uso de psicofármacos prohibidos. Como es lógico, las experiencias suelen diferir en función de diversos factores culturales y personales, por lo que mientras algunas personas recomiendan el uso de determinado fármaco, otros lo desalientan. A pesar de ello, la única droga sobre la cual todos los usuarios han establecido una posición unánime es el PCP o polvo de ángel. A manera de ejemplo citaremos sólo un par de estas contribuciones anónimas. La primera está fechada el 8 de enero de 1995 y la segunda seis días después a manera de respuesta:

Tengo algunos extractos de Clinical Management of Poisoning and Drug Overdose de Haddad Winchester. Una excelente fuente con pocos errores (los que he encontrado son entendibles debido a la falta de información dada la fecha de publicación)… Capítulo 33 “Phencyclidine (PCP)” escrito por Toby L. Litovitz, M.D. pg. 448-455

…Un estudio reportó que sólo 3% de las muestras callejeras analizadas que contenían PCP fueron realmente vendidas como PCP… los pacientes pierden la sensación corporal y corren el riesgo de dañarse a sí mismos gravemente porque no perciben el dolor. Fuertes ilusiones visuales, auditivas y táctiles y delirios (especialmente de ser Dios, el diablo, o un animal) son comunes… Ansiedad y algunas veces fuerte hostilidad pueden presentarse. Desvestirse en público se ha observado en un pequeño porcentaje de pacientes. Quizá la característica más remarcable de la intoxicación con PCP sea el delirio recurrente de fortaleza sobrehumana e invulnerabilidad que resulta de las propiedades analgésicas y disociativas de la droga. Pacientes intoxicados han roto esposas y, desarmados, han atacado y resistido a grandes grupos de oficiales de policía. Esta pérdida de miedo ha llevado a pacientes a tratar de detener trenes parándose frente a ellos, a mutilarse obscenamente a sí mismos y a otros… y a saltar de ventanas o precipicios… Hay muchos reportes de asaltos a amigos y a desconocidos con o sin armas. Muchos de estos actos violentos fueron cometidos por usuarios que previamente eran individuos no violentos…

Siguen mis comentarios:

Woah! Suena condenadamente mal. Altamente no recomendado, sean cuidadosos con esta cosa, raramente se vende por lo que es… Esta clase de porquerías son combustible para los prohibicionistas, evítenlas, díganles a otros y esparzan la noticia. Impriman esto y distribúyanlo. No es sólo propaganda, la fuente de información es altamente confiable.

Léanlo y créanlo.

Shawn D23zA7.6ox@boss.cs.ohiou.edu

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Qué pila de mierda. ¿De dónde sacaste ese “confiable” libro, de la DEA?

Aunque no creo que el PCP (o cualquier otra droga en estos casos, excepto tal vez el alcohol (estoy bromeando) sea una droga “diabólica”, creo que hay suficiente evidencia para demostrar que el uso del polvo de ángel puede ser una cosa bastante aterradora para los usuarios ingenuos. Aunque el texto en cuestión puede haber mostrado la esencia extrema de un viaje normal con PCP, creo que sólo los viajes que son extremos son relevantes para los médicos y las leyes anti-droga… De cualquier manera, hoy en día el PCP sólo lo usan los idiotas en las calles… El PCP es por mucho la droga más peligrosa y no sólo desde el punto de vista de los oficiales. Me llevaría páginas contarles algunas de las bizarras cosas que he encontrado con personas bajo la influencia del PCP…

Mark 6JAN199522575532@utkvx.utk.edu

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LAS DROGAS DE ANESTESISTAS

1. A Nitrous Experience. Internet: Alt.drugs (banshee@resort.com) 9/19/96.

2. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, México, 1995.

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Cloud, John: “Is your kid on K?”, Times, USA, October 20, 1997.

5. Diccionario de especialidades farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

6. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.

7. Escohotado, Antonio: Guía de drogas, Ómnibus Mondadori, España, 1990.

8. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo III, Alianza, España, 1995.

9. Fármacos de abuso: Información farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

10. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

11. James, William: “Subjective Effects of Nitrous Oxide”, originalmente aparecido en Mind, Vol. 7, 1882 Posteriormente publicado en Laughing Gas, 1973.

12. Krupp, Marcus et all: Diagnóstico clínico y tratamiento, Manual Moderno, México, 1988.

13. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

14. What is PCP? Teen Challenge Home Page (webmaster@teenchallenge.com)

15. Yensen, Richard: en el prólogo de Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet, Planeta, Méx. 1998.

Éter y cloroformo

DATOS GENERALES

Origen

Los antiguos alquimistas como el monje Basilio Valentin, autor de Las doce llaves de la filosofía, obtenían éter por la destilación de alcohol y ácido sulfúrico desde el siglo XIV. Doscientos años después Valerio Cordus lo había identificado ya en un tratado alquímico como “aceite de vitriolo dulcificado”. El secreto de su preparación salió a relucir hasta 1734 y más de cien años después, en 1848, gracias a diversas investigaciones, se generaliza su empleo. Por su parte, el cloroformo que había descubierto mucho antes Souberain, “destilando el espíritu de vino con cloruro de cal”, comenzó a utilizarse también como anestésico hacia 1847.

QUÍMICA

Identificación

El éter y el cloroformo son líquidos volátiles.

Composición

La fórmula del ETER es C4H5O y la del cloroformo, CHCI3.

Formas de adulteración

Debido a que no existe un mercado negro de estos productos, adquirirlos en establecimientos farmacéuticos garantiza que no hay posibles formas de adulteración.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Sus vías de administración son pulmonares o bucales. Para conseguir efectos lúdicos, generalmente se moja una tela con cualquiera de estos líquidos y se aspira. Al llegar al cerebro disminuye la actividad normal de las neuronas. Dependiendo de su concentración pueden ocasionar: analgesia, excitación, anestesia quirúrgica o depresión total del sistema respiratorio.

Usos terapéuticos

Debido al potencial altamente inflamable del éter y a la toxicidad del cloroformo, los usos anestésicos de ambos líquidos están restringidos en la actualidad. Los narcotraficantes emplean éter para extraer cocaína de la pasta base hecha con hojas de coca.

Dosificación

Las dosis mínimas de cloroformo se obtienen con una o dos inhalaciones profundas o con la ingestión de 4 a 8 gotas disueltas en algún líquido. El éter requiere el triple o cuádruple de dosis para ofrecer las primeras variaciones sensoriales. No hay datos concluyentes respecto a la dosis letal de ambos psicoactivos, por lo que se recomienda extremada prudencia a quien decida emplearlos.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Cuando son administrados oralmente, la duración de los efectos subjetivos de ambos fármacos alcanza entre dos y tres horas. Dosis bajas de éter producen una desinhibición controlable así como una sensación de que se aguzan los sentidos y el intelecto. Dosis medias y altas suscitan alucinaciones visuales y sobre todo auditivas, así como una marcada desinhibición que puede manifestarse en el terreno sexual. Desde fines del siglo XIX se registran casos de “delirio ninfomaníaco” en talleres con atmósferas impregnadas por vapores de éter. En cuanto a sus efectos fisiológicos, el gusto a éter y cloroformo permanece durante días en la boca y la garganta. Su empleo crónico ocasiona dolores estomacales y vómitos, insomnio, irritabilidad, debilidad física y pérdida del impulso sexual.

Potencial de dependencia

Ambos psicofármacos generan dependencia física y psíquica considerables con un mes y medio de uso frecuente; producen tolerancia y sus respectivos síndromes de abstinencia pueden ocasionar desde postraciones nerviosas, hasta violentos delirium tremens con desenlaces fatales.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

En casos de adicción, interrumpir el consumo de éter o cloroformo puede considerarse como un caso de emergencia. Lo mismo sucede con la intoxicación aguda ya que provoca un marasmo generalizado, falta de oxigenación cerebral y depresión en diversos órganos; por lo que cualquiera de estas circunstancias requiere asistencia médica.

HECHOS INTERESANTES

Régimen legal actual

El éter y el cloroformo están sujetos a control internacional. Pertenecen a la Lista II, por lo que su venta requiere receta médica.

Mirando el infinito

Durante la segunda mitad del siglo XIX, gracias a la propagación de los escritos de William James sobre el óxido nitroso y a las apologías de Maupassant sobre el éter, la moda de inhalar anestésicos se impone entre los círculos cultos. Jean-Louis Brau relata en su Historia de las drogas:

La nueva posibilidad de ensayar, según expresión de René Daumal, “mirar el infinito por el ojo de la cerradura”, debía de tentar a los aficionados a lo absoluto, y, a partir de 1860, se observan numerosos casos de intoxicación por medio del óxido nitroso, el cloroformo y el cloruro de etilo… En Estados Unidos, hacia 1830, el éter había estado en gran boga. La buena sociedad de Nueva York, de Boston y de Filadelfia organizaba aeter parties… igual que la francesa en Saint-Germain-des-Prés en 1853. (3)

Los carnavales brasileños

El uso del éter no ha sido privativo en los estratos bajos de sudamérica, hasta hace pocos años se usaba pródigamente en los carnavales brasileños por medio de frascos con un adaptador especial para lanzar un fino chorro a distancia, según Antonio Escohotado (7).

La extrema volatilidad del éter hace que se enfríe rápidamente la parte de la piel alcanzada, siendo este frescor y las risas derivadas de ello el pretexto de los fabricantes, aunque lo que hace la gente en realidad es humedecer pañuelos y aspirar los vapores.

El éter, el cloroformo y el óxido nitroso fueron sustancias muy usadas durante el siglo pasado y buena parte del actual, tanto a nivel privado como en fiestas multitudinarias. Si hoy se hallan fuera de circulación no es porque carezcan de efectos eufóricos o sean difíciles de obtener, probablemente les falta el aura de fascinación adherida a cualquier prohibición.

FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LAS DROGAS DE ANESTESISTAS

1. A Nitrous Experience. Internet: Alt.drugs (banshee@resort.com) 9/19/96.

2. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología, FCE-CONACYT, México, 1995.

3. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.

4. Cloud, John: “Is your kid on K?”, Times, USA, October 20, 1997.

5. Diccionario de especialidades farmacéuticas, Edición 40, PLM, México, 1994.

6. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.

7. Escohotado, Antonio: Guía de drogas, Ómnibus Mondadori, España, 1990.

8. Escohotado, Antonio: Historia General de las Drogas, Tomo III, Alianza, España, 1995.

9. Fármacos de abuso: Información farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.

10. Goodman, Alfred et all: Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.

11. James, William: “Subjective Effects of Nitrous Oxide”, originalmente aparecido en Mind, Vol. 7, 1882; posteriormente publicado en Laughing Gas, 1973.

12. Krupp, Marcus et all: Diagnóstico clínico y tratamiento, Manual Moderno, México, 1988.

13. Roquet, Salvador y Pierre Favreau: Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia, Prisma, México, 1981.

14. What is PCP? Teen Challenge Home Page (webmaster@teenchallenge.com)

15. Yensen, Richard: en el prólogo de Una terapia prohibida: Biografía de Salvador Roquet, Planeta, Méx. 1998.

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